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Y Arriba España!

Comedia Francisco Franco GIF by Alguna Pregunta Més?
 
Hablo sólo por conjeturas pero mis opiniones suelen estar avaladas por la experiencia. Estoy plenamente de acuerdo con su primera afirmación pero discrepo completamente de la segunda. No creo que los ricachones hayan desestabilizado el mercado porque no creo que los ricachones estén en plena calle hablando por el móvil para comprobar si una chica a la que no conocen más que por unas fotos de dudosa fiabilidad puede recibirles (y eso con cita previa). No creo que gente asi (entre la que me encuentro) consiga hacerse rica.
Mi opinión es que Valencia se ha convertido en plaza de segunda, donde van novilleros que no tienen cartel en las grandes ferias pero que casi cobran lo mismo que las figuras por falta de competencia.
Miro fotos en las páginas de encuentros y se ve poca cosa interesante (a pesar de las fotos retocadísimas si no directamente falsas). Cualquier meretriz con dos dedos de frente, y tontas no son, hará un estudio de mercado. Si es joven y bella, viendo que cualquier mujer normalita, siendo generoso, y asaz mayor en muchos casos, pide 60 euros por media hora, o sea 120 por los sesenta minutos, pedirá el doble o más. Eso es justo. El problema es que aquí me parece que no tenemos suficientes empresas importantes o altas Instituciones del Estado que paguen a sus empleados salarios como para permitirse a menudo esos caprichos. Con trabajar una hora al día durante la semana se llevarían un buen sueldo (teniendo en cuenta que es libre de impuestos) pero las chicas no se conforman con un buen sueldo y hacen bien. Quieren forrarse y así debe ser. No piensan dedicarse a esto muchos años. Querrán tener una vida normal con familia y/o carrera profesional de más prestigio. Además, la juventud es efímera. No veo que la ciudad y entorno pueda proporcionarles cinco tíos preparados para pagar 200 euros cada día durante cinco o seís días de la semana.
Con la entrada en el Euro, el crédito fácil y la burbuja inmobiliaria, hubo una gran época que no tiene visos de volver, donde unas mujeres formidables te hacían dar gracias a la vida por disfrutar de sus cuerpos. Un albañil cobraba como un arquitecto ahora. Quizá aquello fue la excepción. De hecho, estoy convencido. Habrá que pelear con las armas que tengamos y aceptar lo que nos venga, pues no podemos cambiarlo. Sin embargo, considero un crimen considerar que pagar por las profesionales actuales estos precios sea normal. No lo es.

Buenas tardes y si el texto resulta largo, tenga en consideración que me han quedado muchas cosas por decir.

Su mensaje tiene el encanto crepuscular de esos aristócratas arruinados que aún describen con emoción las temporadas gloriosas del Montepicayo mientras cuentan los céntimos para el café. Mezcla macroeconomía, nostalgia inmobiliaria y antropología prostibularia en un mismo texto.

Usted confunde lo caro con que el mercadona esté desquiciado. Y lo que significa simplemente es que uno ya no pertenece al público objetivo, tragedia silenciosa que tarde o temprano alcanza a todos los hombres que solo van a acompañar a la peluquería de señoras.

Usted sigue contemplando el asunto como consumidor racional cuando esto hace muchísimo tiempo que funciona como mercado de lujo emocional. Y ahí las reglas son otras. Nadie paga doscientos euros por estricta proporcionalidad estética, igual que nadie compra champán porque tenga sed o un SUV urbano porque piense atravesar la Calderona.

“las chicas no son tontas”. Si lo fueran, cobrarían barato. Y no lo son porque precisamente han descubierto algo devastador para el romanticismo económico masculino: pagar para ser elegido durante cuarenta y cinco minutos y un mitjet.

Y ahí está la clave. Usted analiza el asunto como si se tratara de una lonja de pescado: calidad objetiva, precio razonable y equilibrio entre oferta y demanda. Pero este negocio funciona más cerca del lujo aspiracional que del mercado de abastos.

Respecto a la mítica edad dorada del ladrillo, conviene no exagerar. Aquello no fue exactamente la Belle Époque, sino una verbena de pueblo en la espania profunda financiada por cajas de ahorro dirigidas por señores que hoy no podrían administrar ni una comunidad de vecinos. Espania confundió prosperidad con hormigón y crédito preconcedido. Normal que todo pareciera barato: lo estaba pagando el futuro.

Y quizá ahí resida el verdadero problema: algunos hombres siguen comparando el presente con un recuerdo adulterado por la testosterona, la nostalgia mal entendida y las copas de garrafón del 2004. La memoria masculina tiene esa virtud admirable: convierte aventuras bastante normales en epopeyas mediterráneas y a mujeres simplemente atractivas en diosas homéricas injustamente desaparecidas por culpa del euro.

En fin, no descarte que el mercado esté funcionando exactamente como debe. Lo incómodo no es eso. Lo incómodo es descubrir que la realidad de un señor, probablemente divorciado, ligeramente calvo y con una autoestima sostenida por LinkedIn y sildenafil, mira las mismas fotos y piensa: “quizá todavía soy especial”; y ya no subvenciona determinadas fantasías con la alegría de antaño.
 
Qué bien se nos ha quedado el foro, señoría!!!
Me encanta esta diversidad de opiniones, por eso me quedo y sigo participando en la medida de mis posibilidades.

Señor Franco, no hace falta que pida su propio baneo. Mientras se exprese con educación y sin faltar al respeto, sus opiniones son bienvenidas. A más de uno o a ninguno, le pueden resultar interesantes.

Comparar a Mel "Ferrari" con un "Dacia" se puede aceptar si hablamos de belleza subjetiva. Sobre gustos no hay nada escrito, cada uno tiene su tipo ideal. Y sí, las menos agraciadas también follan, eso está más que visto.

Ahora bien, si la comparación va por el terreno sexual, ahí ya discrepo. Doy por hecho que usted no ha tenido la oportunidad de estar con ella, por lo que quizá no sea la persona más indicada para opinar con tanta rotundidad delante de los que sí puedan estar interesados en conocer y disfrutar sus dotes y artes amatorias

Esta mujer es puro fuego. De cero a cien en tres segundos, ni una flotilla entera de "Dacias trucados" se le acercaría, mojada, entregada y con una lujuria que te deja seco y pidiendo más. Es de esas que te cabalga como si no hubiera mañana, que gime sin vergüenza y que sabe exactamente cómo sacarte hasta la última gota. Una máquina de placer en carne y hueso. Sin teatros ni historias... Constatado por un servidor!!!

Otra cosa es que cuando vemos una belleza tan extrema y fuera de nuestro alcance, muchos tienden a bajarla para no sentirse tan inferiores.
 
Y quizá ahí resida el verdadero problema: algunos hombres siguen comparando el presente con un recuerdo adulterado por la testosterona, la nostalgia mal entendida y las copas de garrafón del 2004. La memoria masculina tiene esa virtud admirable: convierte aventuras bastante normales en epopeyas mediterráneas y a mujeres simplemente atractivas en diosas homéricas injustamente desaparecidas por culpa del euro.
Imposible decirlo mejor. Solo hay que ver cuáles son los referentes de este señor cuando habla de su época dorada: nigerianas callejeras, todas ellas ellas explotadas y coaccionadas por redes de trata, trabajando en condiciones precarias y sin un mínimo de higiene; antros de “fast fuck” con más miseria que glamour; y macroburdeles por la zona de Silla, de los que la mayoría de los que estamos aquí huiríamos espantados entre olor a humo, sobacos, alcohol rancio y una sensación general de decadencia. Más que una edad de oro, aquello parece el recuerdo embellecido de un mundo sórdido.

Así que me quedo con lo que tenemos en la actualidad. Ha habido tiempos mejores, lo sé, pero me conformo con lo que hay.
 
Editado cobardemente:
Imposible decirlo mejor. Solo hay que ver cuáles son los referentes de este señor cuando habla de su época dorada: nigerianas callejeras, todas ellas ellas explotadas y coaccionadas por redes de trata, trabajando en condiciones precarias y sin un mínimo de higiene; antros de “fast fuck” con más miseria que glamour; y macroburdeles por la zona de Silla, de los que la mayoría de los que estamos aquí huiríamos espantados entre olor a humo, sobacos, alcohol rancio y una sensación general de decadencia. Más que una edad de oro, aquello parece el recuerdo embellecido de un mundo sórdido.

Así que me quedo con lo que tenemos en la actualidad. Ha habido tiempos mejores, lo sé, pero me conformo con lo que hay.

Su problema, en el fondo, es profundamente espaniol: no soporta que hayan convertido un antiguo vicio cutre y relativamente honesto en una mezcla entre revenue management, dignidad, higiene y autonomía personal.

Antes uno iba a sitios sórdidos, tomaba decisiones cuestionables y salía de allí con vergüenza, sí, pero también con la sensación de haber participado en algo miserablemente auténtico.

Comprendo su desconcierto. Busca decadencia humana y se ha encontrado estrategia de posicionamiento.

También te digo que hay cierta ternura en su insistencia por analizar el asunto con lógica económica clásica. Es como ver a un hombre intentando arreglar TikTok con un destornillador.

Lo extraordinario es que siga contemplando todo el espectáculo con la indignación moral de un inspector de Hacienda y la melancolía de un poeta derrotado. Una combinación rarísima. Casi admirable.

La nostalgia masculina tiene esas cosas. Convierte escenarios objetivamente deprimentes en recuerdos entrañables solo porque uno tenía veinte años, más testosterona, menos lumbalgia y una tolerancia al alcohol químicamente irresponsable.

El cerebro masculino funciona así: elimina el olor a tabaco rancio, la tristeza ambiental y el riesgo epidemiológico, y conserva únicamente la fantasía de haber vivido tiempos “auténticos”. Exactamente igual que hay gente que recuerda la mili como una escuela de carácter y no como un experimento colectivo de aburrimiento, frío y humillación administrativa.

Por eso me hace gracia cuando algunos presentan el presente como decadente y el pasado como una edad dorada. Hombre, depende del criterio. Si el ideal era acabar un sábado de madrugada en un antro de carretera junto a un futbolín cojo y un ambientador derrotado por el olor a sobaco industrial, entonces sí: probablemente hemos perdido algo irrepetible.

Yo, sinceramente, prefiero el presente con todos sus defectos. Pero al menos muchas mujeres trabajan con más autonomía, mejores condiciones y menos necesidad de sobrevivir en ambientes directamente sórdidos.

Y quizá ahí esté la diferencia real: algunos echan de menos no tanto la calidad de aquella época como la sensación de juventud que les producía. Añoran ser más jóvenes en un mundo que toleraba mejor la miseria estética porque todo el mundo iba bastante anestesiado entre dinero fácil, cubatas adulterados y una autoestima masculina aún no destruida por internet.
 
Por poner un ejemplo: mi primera visita a un lumipiso fue a finales de los 90. Sábado a las 2 de la mañana después de pillar 3 pollos para 4 en algún after de Ruzafa (si, antes Ruzafa se conocia por sus afters: el chandelier, el pequeño diablo, el dalton..., antes Ruzafa olía más a cubata derramado que a brunch ecológico) el putero del grupo nos conduce hasta Peris y Valero.
La escena es maravillosa: cuatro chavales medio cocidos después de un after de Ruzafa llegando a un piso donde una señora en batín nos recibe con la misma ilusión que una funcionaria abriendo ventanilla un viernes a las dos. Y luego el ritual sagrado de aquella espania noventera: sofá incómodo, gintonic regulero, Marlboro, silencio incómodo y desfile de chicas mientras cuatro cerebros devastados por la química nocturna intentan emitir juicios estéticos como si fueran el jurado de Miss Universo.
Lo verdaderamente entrañable es el desenlace. Ni pasión desatada ni fantasía cumplida. “No nos gusta ninguna, vámonos al Xuxo’s”. O sea: la gran aventura prostibularia termina derivando otra vez en bares, copas y la eterna esperanza masculina de que la noche todavía pueda arreglarse sola.
Y eso es justamente lo que algunos maquillan hoy como si fuera una especie de paraíso perdido. Cuando en realidad muchas veces era cutre, improvisado, tristón y profundamente absurdo.
Aunque solo sea una anécdota grotesca que contar treinta años después.
 
Imposible decirlo mejor. Solo hay que ver cuáles son los referentes de este señor cuando habla de su época dorada: nigerianas callejeras, todas ellas ellas explotadas y coaccionadas por redes de trata, trabajando en condiciones precarias y sin un mínimo de higiene; antros de “fast fuck” con más miseria que glamour; y macroburdeles por la zona de Silla, de los que la mayoría de los que estamos aquí huiríamos espantados entre olor a humo, sobacos, alcohol rancio y una sensación general de decadencia. Más que una edad de oro, aquello parece el recuerdo embellecido de un mundo sórdido.

Así que me quedo con lo que tenemos en la actualidad. Ha habido tiempos mejores, lo sé, pero me conformo con lo que hay.
Quizá me excedí un poco pero tergiversa usted mi mensaje por completo. Sí frecuenté nigerianas callejeras pero ignoro si eran explotadas. ¿Cómo se sabe eso? No pregunté. Es posible que lo fueran pero ninguna conducta mía empeoró su situación. Si el dinero que pagué no fue por entero a ellas, bueno, tampoco va todo el dinero a las mujeres en una casa. Esas nigerianas, excelentemente maquilladas por cierto, le daban mil vueltas a vuestras diosas. No es nostalgia. La higiene era correcta. No se duchaban antes de entrar en el coche, claro, pero ¿se ducha una chica con la que te das el lote en una discoteca?
Lo de macroburdeles por la zona de Silla será por la sala Maxx, supongo, porque el Romaní estaba por Sollana. Pelín más lejos. No había nada de sórdido en ellos. El ambiente era festivo y las chicas se divertían. Muchos podrán corroborar lo que afirmo. ¿Olor a sobaco? No tiene ni idea de lo que habla. Humo sí había porque se podía fumar pero igual que en cualquier discoteca de la época.
Sospecho que algunos despotrican contra los clubes de antaño sin haberlos conocido. Cierto que las lucecitas exteriores eran horteras pero por dentro le daban mil vueltas a vuestras queridas casas y pisos de independientes. Las mujeres eran bonitas casi siempre. A veces eran auténticos bellezones. Eso ahora no está en la carta. De alcohol rancio nada. Copas de buena calidad y nada baratas.
Pido disculpas a los foreros porque el hilo iba de Valeria Ferrer y me he desviado mucho. De todos modos, tiene guasa que apreciés instalaciones como las de Valeria Ferrer, que son de hotel de dos estrellas.
Si no es mucho pedir, me gustaría que algún forero que conociera aquellos tiempos confirmara mi opinión y defendiera el honor de todos quienes allí estuvimos. No tiene que simpatizar conmigo, sólo debe simpatizar con la verdad. Puede empezar diciendo que soy un gilipollas pero... lo que digo de aquellos tiempos es cierto.
Sórdido es el mundillo actual. En la calle con el móvil disimulando. Que nadie te vea llamar ni entrar. Como si fueras a hacer un trapicheo de drogas.

Pese a todo, salud, Josele, porque es obvio que no sabe de lo que habla y no aprecio en usted mala voluntad.
 
Me da a mí que de un granito de arena , algunos hacéis una muralla china macho .... En la era actual tenemos material y recursos para hacer lo que te salga de las pelotas.

Que la casa de Pepita es un antro ?? Pues le digo a Pepita ... Toma 200€ euros que contrato 2 horas de salida de Britney Spears , y me la llevo a la suit valle del Nilo , yacuzzi y champán. O al Luv hotel , contrato tarifa siesta y a disfrutar.

Que me encapricho de Paula Vázquez y está de independiente en un bajo en alaquas ?? Que le den por el culo al bajo, menudo festín con Paula Vázquez , a la que tenga la polla en su garganta y toda la sangre concentrada allí , anda que me voy a acordar si estoy en un bajo o en la azotea de un hotel 7 estrellas en Abu Dhabi .

Cauen la mar ... Me vals a costar más de criar algunos 🤭
 
Lo de macroburdeles por la zona de Silla será por la sala Maxx, supongo, porque el Romaní estaba por Sollana. Pelín más lejos.
Sollana está a unos diez minutos en coche de Silla. Me refería a locales como El Romaní, El Cisne, etc.

Estuve en El Romaní durante sus últimos años y lo que vi me pareció un festival de cutrez absoluta, ordinariez y mal gusto. Así que usted no me tiene que contar nada. El único club que, en mi opinión, conservaba bastante nivel era el Maxx, aunque solo estuve una par de veces. De hecho, muchas de las chicas que trabajaban allí acabaron independizándose más tarde y fueron de las primeras en ocupar páginas como Hotvalencia en esta nueva era digital. Allí sí podías encontrar bellezas; en El Romaní, no, o al menos yo no recuerdo ninguna.

En cuanto a El Romaní, había mujeres de todo tipo. Físicamente se podía encontrar de todo, aunque nada especialmente destacable desde mi punto de vista. Recuerdo multitud de colombianas, muchas rumanas y también bastantes nigerianas, estas últimas muy jóvenes. Todo ello, eso sí, dentro de un ambiente bastante sórdido: gente sudorosa, humo y un escenario oscuro y decrépito, propio de Torrente I. Supongo que el alcohol y los efluvios sobaquiles lo nublan todo y otros vivieron una realidad alternativa.

Respecto a las nigerianas que trabajaban en la calle, solo había que ver la televisión o leer el periódico de vez en cuando, durante aquellos años, para darse cuenta de que TODAS eran explotadas y controladas bajo amenazas a sus familias, o incluso mediante rituales de vudú utilizados para atemorizarlas. Simplemente bastaba con no estar desconectado del mundo para saber lo que sucedía. Y no, físicamente no destacaban según MIS gustos...

Pienso que la mejor época de este mundo, al menos para mi, llegó años más tarde, cuando aparecieron brasileñas como Kelly Ferrari, Andrea Munike, etc., de la mano de Mariana, y empezaron a traer compatriotas. Por otro lado, mientras esto sucedía, casas como Secrets y Fellina mantenían un buen nivel de chicas españolas y sentaron un precedente que luego copiaron otras casas. Creo que esos fueron los mejores años.

Pero, sinceramente, aunque no vivamos los años dorados para este hobby, no me gustaría volver a la época oscura, sucia y sórdida de los macroburdeles. Prefiero la dignidad de ahora. Si quiero pinchar ojeo las webs, consulto foros, elijo chica y listo. La implicación de cualquiera de nuestras chicas está a años luz de aquellas, y esto sí es indiscutible. Creo que @ADSL valencià ha dado en el clavo y suscribo cada una de sus palabras.

Y dejemos ya el tema de las comparaciones con la prehistoria ensuciando cada hilo en el que interviene. Si quiere contarnos chácharas se abre un hilo propio, como Ferris, y lo hace en él.
 
Editado cobardemente:
Su mensaje tiene el encanto crepuscular de esos aristócratas arruinados que aún describen con emoción las temporadas gloriosas del Montepicayo mientras cuentan los céntimos para el café. Mezcla macroeconomía, nostalgia inmobiliaria y antropología prostibularia en un mismo texto.

Usted confunde lo caro con que el mercadona esté desquiciado. Y lo que significa simplemente es que uno ya no pertenece al público objetivo, tragedia silenciosa que tarde o temprano alcanza a todos los hombres que solo van a acompañar a la peluquería de señoras.

Usted sigue contemplando el asunto como consumidor racional cuando esto hace muchísimo tiempo que funciona como mercado de lujo emocional. Y ahí las reglas son otras. Nadie paga doscientos euros por estricta proporcionalidad estética, igual que nadie compra champán porque tenga sed o un SUV urbano porque piense atravesar la Calderona.

“las chicas no son tontas”. Si lo fueran, cobrarían barato. Y no lo son porque precisamente han descubierto algo devastador para el romanticismo económico masculino: pagar para ser elegido durante cuarenta y cinco minutos y un mitjet.

Y ahí está la clave. Usted analiza el asunto como si se tratara de una lonja de pescado: calidad objetiva, precio razonable y equilibrio entre oferta y demanda. Pero este negocio funciona más cerca del lujo aspiracional que del mercado de abastos.

Respecto a la mítica edad dorada del ladrillo, conviene no exagerar. Aquello no fue exactamente la Belle Époque, sino una verbena de pueblo en la espania profunda financiada por cajas de ahorro dirigidas por señores que hoy no podrían administrar ni una comunidad de vecinos. Espania confundió prosperidad con hormigón y crédito preconcedido. Normal que todo pareciera barato: lo estaba pagando el futuro.

Y quizá ahí resida el verdadero problema: algunos hombres siguen comparando el presente con un recuerdo adulterado por la testosterona, la nostalgia mal entendida y las copas de garrafón del 2004. La memoria masculina tiene esa virtud admirable: convierte aventuras bastante normales en epopeyas mediterráneas y a mujeres simplemente atractivas en diosas homéricas injustamente desaparecidas por culpa del euro.

En fin, no descarte que el mercado esté funcionando exactamente como debe. Lo incómodo no es eso. Lo incómodo es descubrir que la realidad de un señor, probablemente divorciado, ligeramente calvo y con una autoestima sostenida por LinkedIn y sildenafil, mira las mismas fotos y piensa: “quizá todavía soy especial”; y ya no subvenciona determinadas fantasías con la alegría de antaño.
No ha acertado casi ninguna pero hay que reconocer que escribe muy bien. Respeto a quien sabe hacerlo sin recurrir a trucos facilones como los de Arturito el juntaletras. Creo que entrar en el Euro fue un grave error pero fue esa moneda fuerte y el abaratamiento del crédito lo que permitió que disfrutásemos de unos cuerpos que ya no se ven y parece poco probable que se vuelvan a ver.
Siendo sincero, como lo soy casi siempre, sí es verdad que mi economía era entonces mucho mejor que la actual y los pelotazos inmobiliarios tuvieron mucho que ver. Lo del garrafón si es algo ofensivo. No bebíamos eso. Quizá pagamos demasiado pero las botellas de champagne se descorchaban en nuestra presencia.
Si no es abusar de su paciencia, pídale a Josele que me vete de una vez. Creo que no lo hace por llevarme la contraria pero sería lo mejor porque va a ser inevitable y no deseo generar mal ambiente, aunque no lo parezca.

Buenas noches.
 
A ver cuándo te das cuenta que el moderador del foro es @Rhodium. :53:
Por ser leal al Foro, no quiero marcharme sin decir algo de Valeria Ferrer, que es el objeto del debate.
Las instalaciones son cutres. Eso creo que lo podréis confirmar. La discreción es discutible. Mientras estás fuera no hay problema. La zona es muy concurrida. Ahora bien, si alguien te ve entrar, no creo que haya otros sitios donde ir.
Me recueda un poco a una experiencia de hace unos años en Felina. Allí las instalaciones sí me parecieron buenas. Al menos en la habitación en que estuve. Lo que me hizo gracia es que la chica me dijo que era un sitio muy discreto porque no te cruzabas con ningún cliente. A mí no me importa cruzarme con otro cliente. Será otro putero como yo. Lo que me incomoda es que alguien no putero me vea entrar y en eso Felina da el cante de forma tremenda. Valeria Ferrer no tanto pero prefiero un buen club de antaño donde no iba nadie que no conociera el percal.
Por otro lado, Josele, ya sé que no eres el administrador pero tienes buena mano. Si le pides a Rhodium que prohiba la entrada a un tipo que expresamente ha pedido la orden de alejamiento, no creo que te lo vaya a negar.
Por cierto, la casa de Claudia Roche también tiene tela. No pasa mucha gente por allí pero si te ven, estás en la diana.
Si volviera Félix Rodríguez de la Fuente haría un programa especial en defensa del ecosistema de los clubes de carretera. Íbamos a cara descubierta sin preocuparnos de miradas indiscretas. Los pusilánimes se lo perdieron y ya no hay marcha atrás. ¡Qué triste es que en las carreteras españolas deje de oírse el aullido del lobo y de verse las luces de neón!

Salud.
 
Por otro lado, Josele, ya sé que no eres el administrador pero tienes buena mano. Si le pides a Rhodium que prohiba la entrada a un tipo que expresamente ha pedido la orden de alejamiento, no creo que te lo vaya a negar.
Paso entonces tus peticiones a @Rhodium y que haga lo que estime oportuno.
 
Editado cobardemente:
Por Dios!!! Que tortura 👴🏼
Ves por la sombra, no te de un golpe de calor
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Qué bien se nos ha quedado el foro, señoría!!!
Me encanta esta diversidad de opiniones, por eso me quedo y sigo participando en la medida de mis posibilidades.

Señor Franco, no hace falta que pida su propio baneo. Mientras se exprese con educación y sin faltar al respeto, sus opiniones son bienvenidas. A más de uno o a ninguno, le pueden resultar interesantes.

Comparar a Mel "Ferrari" con un "Dacia" se puede aceptar si hablamos de belleza subjetiva. Sobre gustos no hay nada escrito, cada uno tiene su tipo ideal. Y sí, las menos agraciadas también follan, eso está más que visto.

Ahora bien, si la comparación va por el terreno sexual, ahí ya discrepo. Doy por hecho que usted no ha tenido la oportunidad de estar con ella, por lo que quizá no sea la persona más indicada para opinar con tanta rotundidad delante de los que sí puedan estar interesados en conocer y disfrutar sus dotes y artes amatorias

Esta mujer es puro fuego. De cero a cien en tres segundos, ni una flotilla entera de "Dacias trucados" se le acercaría, mojada, entregada y con una lujuria que te deja seco y pidiendo más. Es de esas que te cabalga como si no hubiera mañana, que gime sin vergüenza y que sabe exactamente cómo sacarte hasta la última gota. Una máquina de placer en carne y hueso. Sin teatros ni historias... Constatado por un servidor!!!

Otra cosa es que cuando vemos una belleza tan extrema y fuera de nuestro alcance, muchos tienden a bajarla para no sentirse tan inferiores.
Antes de mi extinción, intentaré dejarlo todo atado y bien atado, aunque el Borbón me salió algo putero. Por cierto, no soy Franco (creo que incluso Pinchito se dió cuenta). Ni siquiera soy franquista (aunque con Franco vivía mejor pero eso tiene más que ver con la edad que con la política). En fin, por no ser injusto, reconozco que no he estado con esa dama y quizá sea una gran experiencia que me he perdido. Sólo he juzgado por las fotos y en una de ellas parecía una luchadora de Vale tudo, si es que se dice así.
Creo que esa foto no le hace favor. En otras sí es muy atractiva. Sin embargo, con esto de los retoques de IA y demás, yo suelo guiarme más por la peor imagen que por la mejor.
El chiste del Dacia sobraba. Lo sé. También sobraba su última frase sobre sentirse inferior ante una belleza extrema. He conocido bellezas extremas y no me he sentido inferior porque ni siquiera se me ha ocurrido pensar en ello mientras yacía con ellas. Claro es que eso en Valencia hace muchos años que no ocurre. Una vez, por aquí en el centro pero quizá en el siglo pasado, sí que estuve con una tía tan buena que casi me pierdo. Me costó una pasta. Era un lugar de lujo y sí era en el siglo pasado porque teníamos a nuestra amada peseta. La meretriz era inglesa. Mi nerviosismo y quizá alguna copa de más no me permitían eyacular. Pensé que era un maldito imbécil (en eso probablemente acerté) por no aprovechar del todo aquel cuerpo delicioso que su buen dinero costaba. Sin embargo, fue tan buena profesional que hizo unas contracciones con su vagina, como parece ser que hacen las japonesas, y me dejó completamente seco. No era habitual ese talento. Supongo que lo será menos hoy en día. Hay que homenajear a quien hace un trabajo excepcional, cuando podría haber escurrido el bulto sin que yo tuviera nada que reprochar.

Buenas noches.
 
No suelo entrar al trapo en estos temas. Pero, señor @Guitarrero, ¿no se da cuenta que se vuelve tedioso leer una y otra vez mensajes que vienen a significar lo mismo? Creo que no habrá persona que lea este foro que no sepa que usted añora otra época. Venga, pasemos al siguiente tema, por favor.
 
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