Capitán Hediondo
Posiblemente el PEOR Forero de la Historia
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- 22 Sep 2005
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El Ruben (con acento en la u), era delgado, alto y con los ojos muy saltones. También era esquizofrénico y tenía permiso de armas, pues era cazador.
Un día que fuimos a buscarle a su casa (vivía en un 3ª piso), nos acercamos a su portal, y oímos gritos muy fuertes. Ya sabíamos que tenía prontos muy chungos, como aquella vez que reventó el parabrisas de un coche aparcado, sólo para probar sus nuevas botas militares. Pero aquella vez era distinto. No sabíamos si se medicaba o no (ahora sí lo sabemos), así que pensamos que simplemente era una bronca materno-filial. Cuando oímos los gritos, dijimos: "Ya está rebotándose el cabrón del Rúben" "Un día de estos lo echan de casa" "Va a acabar en Oña (donde había un psiquiátrico)".
Vale, la película era la siguiente: 6 tíos esperando en el portal de un bloque de pisos, mirando al balcón del 3º B, mientras de pronto empiezan a volar por la terraza todo tipo de cosas. Empezó la lluvia con una silla, seguida de un jarrón, unos zapatos, una cortina, varios adornos chorras del tipo souvenir, hasta que empezó la artillería pesada: cayó un sofá sobre el peugeot 205 aparcado justo debajo.
Nos apartamos (para tener mejor perspectiva), y vimos desde el otro lado de la calle, como el Rúben salía a la terraza con algo en las manos, lo lanzaba con fuerza, se reía, y volvía a entrar a por más munición.
No sabemos a ciencia cierta cuántas cosas tiró (aunque el hijoputa del Africano se terminó llevando un encendedor recuerdo de Torremolinos que no había sido demasiado dañado durante la caída.
Al final, apareció la policía, lógicamente, y acabó con el tema en un par de ostias. El Rúben terminó aceptando la "ayuda" que le ofrecieron, y su madre volvió a casarse, pero esta vez con un marroquí que la hinchó a ostias la misma semana de la boda. Pero ésa es otra historia.
Los cojones. El Rúben acabó bajo el yugo de 1 psiquiatra bujarrón, que le volvió al camino recto. Lástima que esa parte nunca la haya contado.
Un día que fuimos a buscarle a su casa (vivía en un 3ª piso), nos acercamos a su portal, y oímos gritos muy fuertes. Ya sabíamos que tenía prontos muy chungos, como aquella vez que reventó el parabrisas de un coche aparcado, sólo para probar sus nuevas botas militares. Pero aquella vez era distinto. No sabíamos si se medicaba o no (ahora sí lo sabemos), así que pensamos que simplemente era una bronca materno-filial. Cuando oímos los gritos, dijimos: "Ya está rebotándose el cabrón del Rúben" "Un día de estos lo echan de casa" "Va a acabar en Oña (donde había un psiquiátrico)".
Vale, la película era la siguiente: 6 tíos esperando en el portal de un bloque de pisos, mirando al balcón del 3º B, mientras de pronto empiezan a volar por la terraza todo tipo de cosas. Empezó la lluvia con una silla, seguida de un jarrón, unos zapatos, una cortina, varios adornos chorras del tipo souvenir, hasta que empezó la artillería pesada: cayó un sofá sobre el peugeot 205 aparcado justo debajo.
Nos apartamos (para tener mejor perspectiva), y vimos desde el otro lado de la calle, como el Rúben salía a la terraza con algo en las manos, lo lanzaba con fuerza, se reía, y volvía a entrar a por más munición.
No sabemos a ciencia cierta cuántas cosas tiró (aunque el hijoputa del Africano se terminó llevando un encendedor recuerdo de Torremolinos que no había sido demasiado dañado durante la caída.
Al final, apareció la policía, lógicamente, y acabó con el tema en un par de ostias. El Rúben terminó aceptando la "ayuda" que le ofrecieron, y su madre volvió a casarse, pero esta vez con un marroquí que la hinchó a ostias la misma semana de la boda. Pero ésa es otra historia.
Los cojones. El Rúben acabó bajo el yugo de 1 psiquiatra bujarrón, que le volvió al camino recto. Lástima que esa parte nunca la haya contado.