Cagar: ese gran rato de placer

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buc

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24 Abr 2004
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Me gusta cagar, pero no sólo la acción de expulsar el efecto por el ojo, sino también el ambiente y la parafernalia que rodea este maravilloso acontecimiento. Cuando noto los primeros síntomas me preparo un cigarrillo de marihuana, el cual encenderé nada más echar la primera tanda de chorizos. A partir de ese momento me deleitaré en la fumada y en la reflexión, es momento de pensar, mejor dicho, de dejar que las ideas fluyan solas entre calada y mojón. Al cabo de unos quince minutos de estar sentado en el retrete me limpio el culo, me lo lavo y adiós muy buenas. Ha sido un rato de paz, sosiego...Cagar siempre es un placer.
 
¡Qué lo disfrutes!........ hay otros momentos más placenteros que el de estar sentado en la taza del WC. Claro que, según dicen algunos, el ensanchamiento del ojete es una actividad muy de moda ultimamente.
 
Encima de truchón, coprófilo. Menuda prenda. Por cierto ¿qué huele más la mierda o la maría?
 
PERVERTMAN rebuznó:
¿qué huele más la mierda o la maría?

Depende de la calidad de la jodida mierda que tengas, hermano.

calico.jpg
 
buc rebuznó:
Me gusta cagar, pero no sólo la acción de expulsar el efecto por el ojo, sino también el ambiente y la parafernalia que rodea este maravilloso acontecimiento. Cuando noto los primeros síntomas me preparo un cigarrillo de marihuana, el cual encenderé nada más echar la primera tanda de chorizos. A partir de ese momento me deleitaré en la fumada y en la reflexión, es momento de pensar, mejor dicho, de dejar que las ideas fluyan solas entre calada y mojón. Al cabo de unos quince minutos de estar sentado en el retrete me limpio el culo, me lo lavo y adiós muy buenas. Ha sido un rato de paz, sosiego...Cagar siempre es un placer.

Ya fumais marihuana hasta cagando? a donde vamos a llegar ya? puta generacion de drogadictos de mierda,, ojala os quedeis todos subnormales de tanta mierda que os fumais/meteis, hijos de puta.
 
Alguien ha reparado alguna vez en el inmenso potencial placentero, mayormente desprovechado, que supone algo tan simple como los supositorios de glicerina ?
Forma parte del acervo popular aquello de que una de las actividades que mayor placer produce es el defecar. Aquellos espasmos peristálticos que preceden a la salida del huevo ... el dolor que se experimenta cuando el bolo fecal endurecido presenta cantos, puntas ó aristas que han de abrirse paso a través de nuestro delicado poro .... el placer intenso que se percibe cuando el zurullo ha acabado de salir y que algunos comparan ventajosamente con una sensación postorgásmica ... en fin ... es un sórdido submundo que la Naturaleza nos invita a disfrutar.

Y yo, que tengo alma de experimentador y soy de natural curioso, renuncié hace años a limitar el placer natural del defecar y me introduje en la probatura de nuevas prácticas. De ese modo descubrí el supositorio de glicerina, adminículo simple, barato, inocuo y que da sopas con onda a cualquier consolador comercial al uso. Además, puede adquirirse en las boticas sin sonrojo.

Tras años de práctica y experimentación he adquirido una rutina de uso muy simple. Tras la defecación natural y tras haber experimentado las gratificantes sensaciones que previamente describí de modo sucinto, y una vez ya con la ampolla rectal vacía, introduzco el resbaloso supositorio a través del tercer ojo. Entonces espero. Espero a que se inicien las contracciones rectales encaminadas a expulsar dicho cuerpo extraño. Yo hago fuerza para resistirme a ellas. Mi recto quiere echar el proyectil y yo quiero retenerlo. Es como una lucha en la que cada embite supone una meseta mayor de placer. Los paroxismos peristálticos se van repitiendo iterativamente, con periodicidad de minutos, y cada vez con mayor y más exasperante intensidad. Y llega un momento en el que la contracción voluntaria de la musculatura pélvica ya no es suficiente como para retener el supo glicerinado. En ese momento es cuando uno se rinde y permite la expulsión del supositorio. No exagero si digo que el placer alcanzado en ese momento pudiera calificarse de orgasmático. A continuación aparece un estado de relajación completa de lo más agradable. Yo suelo permanecer leyendo un libro mientras estoy sentado en el trono con el supo puesto.

Mi afición a experimentar me ha conducido a practicar la reintroducción del supositorio a los pocos minutos para repetir el proceso una vez detrás de otra, aunque ya no es lo mismo y a la cuarta ó quinta introducción ya no merece la pena.

Si en este distinguido foro hay gente que comparta estas aficiones estaría encantado de poder conocer sus experiencias y pareceres. Si alguno/a se anima, tambén puedo dar detelles técnicos.


Un saludo



Olvidé citar un pequeño detalle. Los mejores supositorios glicerinados para este fin son los afamados supositorios ROVI.
En algunas ocasiones, pocas afortunadamente, me he hallado en la angustiante tesitura de ansiar el refocile que el supositorio proporciona y me he encontrado sin provisión de los mismos. En estos casos y para salir del paso pueden emplearse otros específicos que no contengan principios activos potencialmente peligrosos, como por ejemplo los supositorios PILKA. Obviamente el resultado nunca va a ser el mismo que con el supositorio glicerinado, dada la ausencia de propiedades catárticas y estimulantes de la peristalsis de la que aquellos adolecen.
En fin, que se trata de un submundo de placeres poco conocidos y de los que me congratulo en haceros partícipes por aquello de que placer compartido es placer multiplicado.

Un saludo.


Hay que tener una cosa bien clara. Una cosa es el sexo con supositorio y otra son perversiones que no vien al caso.
El sexo con supositorio se debe practicar siempre de forma individual, esto es, a solas y sin que mire nadie. Como máxima concesión puede admitirse el que sea otra persona la que lo introduzca por el delicado poro, y acto seguido le deje a uno en la intimidad. Debo confesar que yo nunca he caído en este extremo. Siempre lo he practicado en la más estricta intimidad, acompañado, eso sí, de buena lectura.


Vamos a ver.

Que en momentos estivales como en los que nos hallamos los supositorios glicerinados se deshagan en los dedos antes de su inserción es cosa de lo más fácilmente evitable. Basta con recurrir al mero expediente, que el mero sentido común dicta, de mantener el supo conservado en la nevera hasta pocos segundos antes de su uso. En tales condiciones el supositorio no presenta las características friables que le confiere la temperatura ambiental sino que es un gélido proyectil duro y resbaloso a la vez, y que adecuadamente dirigido, esto es, con el polo agudo dirigido hacia el ojete, entra sin apenas dificultad incluso en los individuos con el ano más contraído.

Que al efectuar las primeras probaturas, por falta de pericia inicial y por los efectos del calor el supo se dehaga en los dedos no debe desanimar al sexoadicto lujurioso a iniciarse en este grato submundo que tantas delicias podría depararle si supera las nimias dificultades que ocasionalmente experimentan los no iniciados.

Un saludo


Publicado: lunes, 8 agosto 2005 01:01 Asunto:

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Lo de las lavativas lo probé en mis años de juventud. Experimenté básicamente con Enema Cassen, al que añadía jabón de ducha. Llegué incluso a fabricarme un dispositivo para autoadministrarme irrigaciones con elevación. Recuerdo que compré un tubillo de plástico en una ferretería de varios metros (por aquello de conservar la autonomía) y que tuve que moldear el extremo que se introducía por el ojete a fin de suavizar sus formas.

No es que las irrigaciones no me gustaran, pero era demasiado follón si lo comparabas con un simple supositorio. Además, enmierdaba el retrete de forma considerable. Y durante las contracciones peristálticas se solían escapar chorrillos de líquido fecaloideo, lo que obligaba a estar permanentemente sentado en el trono. Con el supo puesto uno puede ir por casa, e incluso tomar el sol en la terraza o bañarse en la piscina antes del inicio de las contracciones.

Por cierto, gran placer el de refocilar en una piscina con el supo puesto. Por supuesto, debes tener piscina privada y un retrete al abasto.

Un saludo



No niego las características propriamente masturbatorias del placer anal proporcionado por el supo de glicerina. Pero la masturbación es buena. Los varones la practicamos casi todos, y las mujeres supongo que también.
Se trata de una técnica masturbatoria unisex altamente placentera. Además, no te mira nadie. Nadie se va a enterar si te metes un supo, el pelo de una gamba ó un consolador de profesional. Luego estas cosas no se van divulgando por ahí de forma pública. Yo por lo menos no voy contando cara a cara lo que hago con los supositorios en la intimidad de mi hogar o de mi despacho. Podemos compartir francamente nuestras sórdidas experiencias desde el anonimato que nos brinda el foro.

Un saludo.


Vamos a ver:

1) Una cosa es el placer masturbatorio obtenido mediante los supos glicerinados y otra muy distinta es la sodomía. Mis inclinaciones eróticas no propenden al homosexualismo. Lo más que me han hecho fue en cierta ocasión cuando una profesional del sexo mercenario me introdujo un dedo por el ano mientras me practicaba una felación. Aquello no me produjo ningún placer especial, pero no le dije que se detuviera por no parecer persona poco liberal en estas cosas. Total, daño tampoco hacía.

2) Tras una sesión placentera con el supositorio uno no camina escocido ni nada semejante. Al revés; la introducción iterativa del supo estimula de tal modo la peristalsis del tramo distal del intestino que uno se queda en la gloria después de haber expulsado abundante material fecal, mucoso, líquido y hasta aéreo. Es como un estado post extático abdominal.

3) Los supositorios de glicerina conservados en la nevera conservan una rigidez tal que no se deshacen ni se astillan durante su introducción por el poro anal, por poco tino que se emplee. Posteriormente y en las iterativas reintroducciones, cuando el supo debe ser rescatado de la taza del retrte para su reciclaje y reutilización inmediata, se percibe una progresiva reducción de calibre del mismo. Ello no impide su recolocación. Yo reciclo cada supo por término medio tres ó cuatro veces en la misma sesión. Cuando noto que ya no queda nada por salir, permito que el supo acompañe a los restos fecales tirando de la cadena.

4) Aplaudo la ironía del que propone emplear tecnología balística convencional en lugar del convencional supo glicerinado. En realidad, el plomo carece de las propiedades catárticas de la glicerina, dudo que estimule la peristalsi intestinal y su empleo no está exento de riesgos. Por ejemplo, que el proyectil quede dentro de la ampolla rectal y no pueda salir. Eso jamás ocurrirá con un supo glicerinado, pues es como si éste tuviera vida propria y andara él mismo buscando la salida. Francamente, me causaría cierto sonrojo acudir a unas urgencias hospitalarias con un proyectil de escopeta íntegro alojado en la ampolla rectal. Además, si dicho proyectil invirtiera su sentido y su extremidad aguda quedara apuntando hacia el orificio anal, al pujar para expulsala se podrían producir desgarros esfinterianos de desagradables consecuencias.

5) En realidad no hace falta tener casa grande ni vivir solo para experimentar los cuasi orgasmáticos placeres que los supositorios glicerinados deparan. Es como la masturbación pajeril. Basta tener ratos de soledad y un aseo. Puede practicarse tanto en casa como en el trabajo, esto último en el caso de disponer de tiempo libre y un aseo un poco independiente, como es mi caso. De hecho, en mi despacho profesional nunca falta la caja de supositorios ROVI junto a los libros de lectura para matar el tiempo.


Un saludo



En cuanto al uso reiterativo del mismo supo, recuperándolo de los bajos fondos con la mano, limpiándolo en el grifo y reintroduciéndolo por donde ha salido, no tiene nada de particular. Luego te lavas las manos y ya está. La segunda vez que lo haces ya no da reparo.

En cuanto a la lectura, cualquiera es buena. Ello va según el gusto de cada uno. Yo puedo leer desde National Geographic ó revistas de informática hasta novela histórica, pasando por el diario ó su suplemento dominical. Repito, ello va a gustos.


Sin ánimo de profundizar en asuntos escatológicos, quisiera diferenciar entre el meteorismo y la aerofagia.

La aerofagia consiste, como los avispados deducirán de la etimología, en la deglución del aire junto a la comida y a la bebida. El aire pasa a la cámara de aire gástrica, y es en parte eliminado a través de eructos y en parte absorbido.

El meteorismo es otra cosa. Ah, el meteorismo. El meteorismo consiste en la formación de gases a lo largo del trayecto intestinal como consecuencia de la acción bacteriana sobre el contenido intestinal. Estos gases son en parte reabsorbido y en parte expulsados en forma de pedos, lo que depara uno de los pequeños grandes placeres de la vida. Quien diga que no experimenta placer tirándose cuescos miente como un bellaco. Lo bien que te quedas tras tirarte un buen pedo. Y cuanto más aire salga, mejor. Ah, esos retorcijones intestinales heraldos de una buena ventosidad ! Y no nos engañemos ... tras tirarnos un pedo muchas veces nos interesamos por cómo huele ... porque en los olores de los pedos hay matices .... y qué decir de los pedos en la piscina, los pedos debajo de las sábanas .... uf ... gran cosa es el meteorismo.

Por cierto, los supositorios de glicerina per se no generan meteorismo.

Y por favor, que nadie quiera ver pulsiones homosexuálicas ocultas en el placer de tirarse pedos.

Un saludo.


Por cierto, para aquellos amantes de la experimentación con fármacos.

He hallado un específico, poco conocido hoy en día pero que gozó de gran predicamento antaño, y que es muy agradecido a la hora de lubricar el pizarrín antes de insertarlo en la vagina.

La web de este fármaco prodigioso es:


https://www.pinrelina.com


Hola

No quisiera que este grave asunto degeneranra en cachondeo foreril. Simplemente apuntaba la excelentes cualidades lubrificantes que tiene el específico conocido com Pinrelina (www.pinrelina.com). Si bien sus indicaciones aprobadas son otras, mis largos años de experiencia avalan su empleo como lubrificante, tanto para el sexo anal como para el vaginal.

En lo que para el sexo anal se refiere, actividad a la que antaño yo era proclive, siempre con señoritas por supuesto, yo recomiendo otro lubrificante que emplraba en mis años de juventud. Se trata de la taladrina, un lubricante industrial con propiedades refrigerantes que evita las quemaduras en el glande a aquellos fornicadores que trabajan a high performance. Es fácil de obtener en almacenes de suministros industriales y se expende en bidones de 25 litros. Los fornicadores anales que trabajen a elevadas frecuencias de troquelado lo agradecerán.



Vamos a ver.

Mis recomendaciones van dirigidas a fornicadores ya encallecidos, con el culo pelado de copular, y que ya no se andan con minucias. Los copuladores que cuentan ya con diversos trienios en su haber no fornican con cualquiera. Las mujeres que aprecian estos selectos placeres y han sido adecuadamente informadas no presentan ningún reparo en aceptar la taladrina como lubricante anal. Ten en cuenta que se suele tratar de mujeres con muchas porculizaciones en sus nalgas y no se andan con muchos prejuicios acerca de ello. Cuando la frecuencia de mete y saca hace que el condón huela a poliuretano chamuscado entonces el follador poco avisado echa de menos el refrigerante industrial.

Y el cuanto a la pinrelina, sólo te puedo recomendar que la pruebes. En www.pinrelina.com te remiten muestras gratis. Puedes explicarle a tu eventual partenaire antes de ser taladrada que la has adquirido en un sex shop. Como la pinrelina es aromática, huele como a reflex, suele colar. Además, les refresca el introito vaginal. Tú prueba y ya me contarás.


Hola.

Ante todo debo aclarar que la taladrina es un lubrificante / refrigerante de uso industrial conocida de antiguo. Se emplea para evitar el recalentamiento de la maquinaria sometida a fricción continua. Yo la recomiendo a fornicadores high performace, que trabajan a elevadas frecuencias de mete y saca durante largos periodos, a fin de evitar quemaduras por fricción en el glande y en el prepucio.

Con respecto al meteorismo y a la aerofagia. Pese a lo que mucha gente cree, el gas que expelemos con las ventosidades no es el mismo que entra con la comida o con la bebida. Y el mejor remedio para el meteorismo es tirarse unos buenos pedos, cosa de lo más reconfortante.

Ah, y yo nunca he fumado. Me da asco. Yo para esas cosas soy muy mirado.



El retrete es el sancta sanctorum de la cultura del hogar. Cuántas perlas de sabiduría destilada hemos podido apreciar en su grandeza sentados en el trono, con una lata de coca cola fresquita y un supositorio Rovi metido en las entrañas !!

Recuerdo cómo, años ha, adquirí por Interner la monumental obra de Gibbon Decadencia y ruina del Imperio Romano, publicada por Turner en ocho volúmenes, y no cabía en mí de gozo. La integridad de la obra fue paladeada en la intimidad del letrinario, y mientras Gibbon glosaba las peripecias de los emperadores de la dinastía macedónica yo percibía los espasmos peristáticos del recto queriendo expulsar al supo. Fueron meses de amena lectura, pues la obra es enjundiosa y aplicaba a su estudio una hora cada noche después de cenar (por aquello de aprovechar el reflejo gastrocólico).

Lo dicho, para leer el mejor lugar es el retrete.

Un saludo.


Lo de la nitroglicerina en los genitales no es buena idea, y desaconsejo formalmente su aplicación a cualquier forero que haya podido sentirse atraído por la tentación.

Recuerdo cierta ocasión en mi juventud, años mozos en los que uno va es pos de experiencias nuevas, en que cayó en mis manos un gel de nitritos de los que emplean los pacientes anginosos para aliviar sus episodios cardíacos. Tal gel estaba compuesto por mononitrato de isosorbide, comúnmente empleado para estos fines. El asunto es que el excipiente del gel era de naturaleza alcohólica. Dado el carácter vasodilatador del principio activo y dada mi juventud e inexperiencia, no se me ocurrió otra cosa que emplear el gel como lubricante para hacerme una pajilla. JAMÁS LO HICIERA !! Sentí un vivísimo ardor en el glande y tuve que estar media hora soplando para aliviarlo.

Es lo bueno de intercambiar experiencias en estos foros. Dicen que el cuerdo en cabeza ajena escarmienta, y me alegraré igualmente tanto si alguien descubre el placer de los supos ROVI gracias a mí como si a alguien le evito el doloroso trance de aplicarse según qué sustancias en el pizarrín.

Un saludo.


Yo animaría desde esta tribuna a los foreros más osados, para que amparándose en el anonimato, relataran con prolijos detalles aquellas situaciones que, aunque escatológicas, no dejan de generar un íntiomo placer.

Por ejemplo, las vivencias de uno cuando caga, o el gusto de tirarse pedos y olerlos con deleite, o sacarse mocos secos de la nariz y degustarlos, o administrarse enemas o supositorios ...


Por favor, no quisiera que usted pensara ni por un instante que soy un cochino o algo así.

Estas actividades, las de defecar, tirarse pedos, hurgarse la nariz con el dedo para extraer resecos detritus ... son actividades que uno realiza en la intimidad.

El olor de los pedos resulta sólamente agradable a quien los expele; y el placer de la salida del zurullo resulta inhibido cuando miradas extrañas están presentes.

El gozo colectivo de estas actividades reside en contarlas anónimamente en foros; otra forma de compartición podría generar acusaciones, quizá no infundadas, de guarrería.

Un saludo


Por Dios !

A quién se le ocurre ! Hay que ser pardillo.

El problema del Vics Vaporub no es que lleve mentol. El mentol irrita muy poco la piel anal y prácticamente nada la mucosa. De hecho, en Andorra venden un "viagra femenino" de aplicación tópica (en la pepitilla, claro) que contiene mentol o eucaliptol en su composición.

El asunto es la baja capacidad de lubrificación del Vics Vaporub. Una cosa es que sea graso y otra es que lubrifique. La vaselina, por ejemplo, no es un buen lubrificante para perpetrar una porculización.

Los lubrificantes óptimos para estos menesteres son los oleosos. Cualquier aceite de cocina (si es de oliva mejor), aceites industriales, taladrina, óleos aromáticos de estos de Body Shop ... Los homosexualistas, que de esto saben, emplean un lubrificante comercial de Johnson & Johnson llamado K-Y Jelly, que viene en envases monodosis ó en tubos (creo que de 100 gramos).
 
Suelo practicar el trueno marrón en la boca de la hermana de Ar-C-Angel mientras la madre de The Joker nos hace unas palomitas con mantequilla.
 
tolito rebuznó:
Alguien ha reparado alguna vez en el inmenso potencial placentero, mayormente desprovechado, que supone algo tan simple como los supositorios de glicerina ?
Forma parte del acervo popular aquello de que una de las actividades que mayor placer produce es el defecar. Aquellos espasmos peristálticos que preceden a la salida del huevo ... el dolor que se experimenta cuando el bolo fecal endurecido presenta cantos, puntas ó aristas que han de abrirse paso a través de nuestro delicado poro .... el placer intenso que se percibe cuando el zurullo ha acabado de salir y que algunos comparan ventajosamente con una sensación postorgásmica ... en fin ... es un sórdido submundo que la Naturaleza nos invita a disfrutar.

Y yo, que tengo alma de experimentador y soy de natural curioso, renuncié hace años a limitar el placer natural del defecar y me introduje en la probatura de nuevas prácticas. De ese modo descubrí el supositorio de glicerina, adminículo simple, barato, inocuo y que da sopas con onda a cualquier consolador comercial al uso. Además, puede adquirirse en las boticas sin sonrojo.

Tras años de práctica y experimentación he adquirido una rutina de uso muy simple. Tras la defecación natural y tras haber experimentado las gratificantes sensaciones que previamente describí de modo sucinto, y una vez ya con la ampolla rectal vacía, introduzco el resbaloso supositorio a través del tercer ojo. Entonces espero. Espero a que se inicien las contracciones rectales encaminadas a expulsar dicho cuerpo extraño. Yo hago fuerza para resistirme a ellas. Mi recto quiere echar el proyectil y yo quiero retenerlo. Es como una lucha en la que cada embite supone una meseta mayor de placer. Los paroxismos peristálticos se van repitiendo iterativamente, con periodicidad de minutos, y cada vez con mayor y más exasperante intensidad. Y llega un momento en el que la contracción voluntaria de la musculatura pélvica ya no es suficiente como para retener el supo glicerinado. En ese momento es cuando uno se rinde y permite la expulsión del supositorio. No exagero si digo que el placer alcanzado en ese momento pudiera calificarse de orgasmático. A continuación aparece un estado de relajación completa de lo más agradable. Yo suelo permanecer leyendo un libro mientras estoy sentado en el trono con el supo puesto.

Mi afición a experimentar me ha conducido a practicar la reintroducción del supositorio a los pocos minutos para repetir el proceso una vez detrás de otra, aunque ya no es lo mismo y a la cuarta ó quinta introducción ya no merece la pena.

Si en este distinguido foro hay gente que comparta estas aficiones estaría encantado de poder conocer sus experiencias y pareceres. Si alguno/a se anima, tambén puedo dar detelles técnicos.


Un saludo



Olvidé citar un pequeño detalle. Los mejores supositorios glicerinados para este fin son los afamados supositorios ROVI.
En algunas ocasiones, pocas afortunadamente, me he hallado en la angustiante tesitura de ansiar el refocile que el supositorio proporciona y me he encontrado sin provisión de los mismos. En estos casos y para salir del paso pueden emplearse otros específicos que no contengan principios activos potencialmente peligrosos, como por ejemplo los supositorios PILKA. Obviamente el resultado nunca va a ser el mismo que con el supositorio glicerinado, dada la ausencia de propiedades catárticas y estimulantes de la peristalsis de la que aquellos adolecen.
En fin, que se trata de un submundo de placeres poco conocidos y de los que me congratulo en haceros partícipes por aquello de que placer compartido es placer multiplicado.

Un saludo.


Hay que tener una cosa bien clara. Una cosa es el sexo con supositorio y otra son perversiones que no vien al caso.
El sexo con supositorio se debe practicar siempre de forma individual, esto es, a solas y sin que mire nadie. Como máxima concesión puede admitirse el que sea otra persona la que lo introduzca por el delicado poro, y acto seguido le deje a uno en la intimidad. Debo confesar que yo nunca he caído en este extremo. Siempre lo he practicado en la más estricta intimidad, acompañado, eso sí, de buena lectura.


Vamos a ver.

Que en momentos estivales como en los que nos hallamos los supositorios glicerinados se deshagan en los dedos antes de su inserción es cosa de lo más fácilmente evitable. Basta con recurrir al mero expediente, que el mero sentido común dicta, de mantener el supo conservado en la nevera hasta pocos segundos antes de su uso. En tales condiciones el supositorio no presenta las características friables que le confiere la temperatura ambiental sino que es un gélido proyectil duro y resbaloso a la vez, y que adecuadamente dirigido, esto es, con el polo agudo dirigido hacia el ojete, entra sin apenas dificultad incluso en los individuos con el ano más contraído.

Que al efectuar las primeras probaturas, por falta de pericia inicial y por los efectos del calor el supo se dehaga en los dedos no debe desanimar al sexoadicto lujurioso a iniciarse en este grato submundo que tantas delicias podría depararle si supera las nimias dificultades que ocasionalmente experimentan los no iniciados.


Un saludo


Publicado: lunes, 8 agosto 2005 01:01 Asunto:

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Lo de las lavativas lo probé en mis años de juventud. Experimenté básicamente con Enema Cassen, al que añadía jabón de ducha. Llegué incluso a fabricarme un dispositivo para autoadministrarme irrigaciones con elevación. Recuerdo que compré un tubillo de plástico en una ferretería de varios metros (por aquello de conservar la autonomía) y que tuve que moldear el extremo que se introducía por el ojete a fin de suavizar sus formas.

No es que las irrigaciones no me gustaran, pero era demasiado follón si lo comparabas con un simple supositorio. Además, enmierdaba el retrete de forma considerable. Y durante las contracciones peristálticas se solían escapar chorrillos de líquido fecaloideo, lo que obligaba a estar permanentemente sentado en el trono. Con el supo puesto uno puede ir por casa, e incluso tomar el sol en la terraza o bañarse en la piscina antes del inicio de las contracciones.

Por cierto, gran placer el de refocilar en una piscina con el supo puesto. Por supuesto, debes tener piscina privada y un retrete al abasto.

Un saludo



No niego las características propriamente masturbatorias del placer anal proporcionado por el supo de glicerina. Pero la masturbación es buena. Los varones la practicamos casi todos, y las mujeres supongo que también.
Se trata de una técnica masturbatoria unisex altamente placentera. Además, no te mira nadie. Nadie se va a enterar si te metes un supo, el pelo de una gamba ó un consolador de profesional. Luego estas cosas no se van divulgando por ahí de forma pública. Yo por lo menos no voy contando cara a cara lo que hago con los supositorios en la intimidad de mi hogar o de mi despacho. Podemos compartir francamente nuestras sórdidas experiencias desde el anonimato que nos brinda el foro.

Un saludo.


Vamos a ver:

1) Una cosa es el placer masturbatorio obtenido mediante los supos glicerinados y otra muy distinta es la sodomía. Mis inclinaciones eróticas no propenden al homosexualismo. Lo más que me han hecho fue en cierta ocasión cuando una profesional del sexo mercenario me introdujo un dedo por el ano mientras me practicaba una felación. Aquello no me produjo ningún placer especial, pero no le dije que se detuviera por no parecer persona poco liberal en estas cosas. Total, daño tampoco hacía.

2) Tras una sesión placentera con el supositorio uno no camina escocido ni nada semejante. Al revés; la introducción iterativa del supo estimula de tal modo la peristalsis del tramo distal del intestino que uno se queda en la gloria después de haber expulsado abundante material fecal, mucoso, líquido y hasta aéreo. Es como un estado post extático abdominal.

3) Los supositorios de glicerina conservados en la nevera conservan una rigidez tal que no se deshacen ni se astillan durante su introducción por el poro anal, por poco tino que se emplee. Posteriormente y en las iterativas reintroducciones, cuando el supo debe ser rescatado de la taza del retrte para su reciclaje y reutilización inmediata, se percibe una progresiva reducción de calibre del mismo. Ello no impide su recolocación. Yo reciclo cada supo por término medio tres ó cuatro veces en la misma sesión. Cuando noto que ya no queda nada por salir, permito que el supo acompañe a los restos fecales tirando de la cadena.

4) Aplaudo la ironía del que propone emplear tecnología balística convencional en lugar del convencional supo glicerinado. En realidad, el plomo carece de las propiedades catárticas de la glicerina, dudo que estimule la peristalsi intestinal y su empleo no está exento de riesgos. Por ejemplo, que el proyectil quede dentro de la ampolla rectal y no pueda salir. Eso jamás ocurrirá con un supo glicerinado, pues es como si éste tuviera vida propria y andara él mismo buscando la salida. Francamente, me causaría cierto sonrojo acudir a unas urgencias hospitalarias con un proyectil de escopeta íntegro alojado en la ampolla rectal. Además, si dicho proyectil invirtiera su sentido y su extremidad aguda quedara apuntando hacia el orificio anal, al pujar para expulsala se podrían producir desgarros esfinterianos de desagradables consecuencias.

5) En realidad no hace falta tener casa grande ni vivir solo para experimentar los cuasi orgasmáticos placeres que los supositorios glicerinados deparan. Es como la masturbación pajeril. Basta tener ratos de soledad y un aseo. Puede practicarse tanto en casa como en el trabajo, esto último en el caso de disponer de tiempo libre y un aseo un poco independiente, como es mi caso. De hecho, en mi despacho profesional nunca falta la caja de supositorios ROVI junto a los libros de lectura para matar el tiempo.


Un saludo



En cuanto al uso reiterativo del mismo supo, recuperándolo de los bajos fondos con la mano, limpiándolo en el grifo y reintroduciéndolo por donde ha salido, no tiene nada de particular. Luego te lavas las manos y ya está. La segunda vez que lo haces ya no da reparo.

En cuanto a la lectura, cualquiera es buena. Ello va según el gusto de cada uno. Yo puedo leer desde National Geographic ó revistas de informática hasta novela histórica, pasando por el diario ó su suplemento dominical. Repito, ello va a gustos.


Sin ánimo de profundizar en asuntos escatológicos, quisiera diferenciar entre el meteorismo y la aerofagia.

La aerofagia consiste, como los avispados deducirán de la etimología, en la deglución del aire junto a la comida y a la bebida. El aire pasa a la cámara de aire gástrica, y es en parte eliminado a través de eructos y en parte absorbido.

El meteorismo es otra cosa. Ah, el meteorismo. El meteorismo consiste en la formación de gases a lo largo del trayecto intestinal como consecuencia de la acción bacteriana sobre el contenido intestinal. Estos gases son en parte reabsorbido y en parte expulsados en forma de pedos, lo que depara uno de los pequeños grandes placeres de la vida. Quien diga que no experimenta placer tirándose cuescos miente como un bellaco. Lo bien que te quedas tras tirarte un buen pedo. Y cuanto más aire salga, mejor. Ah, esos retorcijones intestinales heraldos de una buena ventosidad ! Y no nos engañemos ... tras tirarnos un pedo muchas veces nos interesamos por cómo huele ... porque en los olores de los pedos hay matices .... y qué decir de los pedos en la piscina, los pedos debajo de las sábanas .... uf ... gran cosa es el meteorismo.

Por cierto, los supositorios de glicerina per se no generan meteorismo.

Y por favor, que nadie quiera ver pulsiones homosexuálicas ocultas en el placer de tirarse pedos.

Un saludo.


Por cierto, para aquellos amantes de la experimentación con fármacos.

He hallado un específico, poco conocido hoy en día pero que gozó de gran predicamento antaño, y que es muy agradecido a la hora de lubricar el pizarrín antes de insertarlo en la vagina.

La web de este fármaco prodigioso es:


https://www.pinrelina.com


Hola

No quisiera que este grave asunto degeneranra en cachondeo foreril. Simplemente apuntaba la excelentes cualidades lubrificantes que tiene el específico conocido com Pinrelina (www.pinrelina.com). Si bien sus indicaciones aprobadas son otras, mis largos años de experiencia avalan su empleo como lubrificante, tanto para el sexo anal como para el vaginal.

En lo que para el sexo anal se refiere, actividad a la que antaño yo era proclive, siempre con señoritas por supuesto, yo recomiendo otro lubrificante que emplraba en mis años de juventud. Se trata de la taladrina, un lubricante industrial con propiedades refrigerantes que evita las quemaduras en el glande a aquellos fornicadores que trabajan a high performance. Es fácil de obtener en almacenes de suministros industriales y se expende en bidones de 25 litros. Los fornicadores anales que trabajen a elevadas frecuencias de troquelado lo agradecerán.



Vamos a ver.

Mis recomendaciones van dirigidas a fornicadores ya encallecidos, con el culo pelado de copular, y que ya no se andan con minucias. Los copuladores que cuentan ya con diversos trienios en su haber no fornican con cualquiera. Las mujeres que aprecian estos selectos placeres y han sido adecuadamente informadas no presentan ningún reparo en aceptar la taladrina como lubricante anal. Ten en cuenta que se suele tratar de mujeres con muchas porculizaciones en sus nalgas y no se andan con muchos prejuicios acerca de ello. Cuando la frecuencia de mete y saca hace que el condón huela a poliuretano chamuscado entonces el follador poco avisado echa de menos el refrigerante industrial.

Y el cuanto a la pinrelina, sólo te puedo recomendar que la pruebes. En www.pinrelina.com te remiten muestras gratis. Puedes explicarle a tu eventual partenaire antes de ser taladrada que la has adquirido en un sex shop. Como la pinrelina es aromática, huele como a reflex, suele colar. Además, les refresca el introito vaginal. Tú prueba y ya me contarás.


Hola.

Ante todo debo aclarar que la taladrina es un lubrificante / refrigerante de uso industrial conocida de antiguo. Se emplea para evitar el recalentamiento de la maquinaria sometida a fricción continua. Yo la recomiendo a fornicadores high performace, que trabajan a elevadas frecuencias de mete y saca durante largos periodos, a fin de evitar quemaduras por fricción en el glande y en el prepucio.

Con respecto al meteorismo y a la aerofagia. Pese a lo que mucha gente cree, el gas que expelemos con las ventosidades no es el mismo que entra con la comida o con la bebida. Y el mejor remedio para el meteorismo es tirarse unos buenos pedos, cosa de lo más reconfortante.

Ah, y yo nunca he fumado. Me da asco. Yo para esas cosas soy muy mirado.



El retrete es el sancta sanctorum de la cultura del hogar. Cuántas perlas de sabiduría destilada hemos podido apreciar en su grandeza sentados en el trono, con una lata de coca cola fresquita y un supositorio Rovi metido en las entrañas !!

Recuerdo cómo, años ha, adquirí por Interner la monumental obra de Gibbon Decadencia y ruina del Imperio Romano, publicada por Turner en ocho volúmenes, y no cabía en mí de gozo. La integridad de la obra fue paladeada en la intimidad del letrinario, y mientras Gibbon glosaba las peripecias de los emperadores de la dinastía macedónica yo percibía los espasmos peristáticos del recto queriendo expulsar al supo. Fueron meses de amena lectura, pues la obra es enjundiosa y aplicaba a su estudio una hora cada noche después de cenar (por aquello de aprovechar el reflejo gastrocólico).

Lo dicho, para leer el mejor lugar es el retrete.

Un saludo.


Lo de la nitroglicerina en los genitales no es buena idea, y desaconsejo formalmente su aplicación a cualquier forero que haya podido sentirse atraído por la tentación.

Recuerdo cierta ocasión en mi juventud, años mozos en los que uno va es pos de experiencias nuevas, en que cayó en mis manos un gel de nitritos de los que emplean los pacientes anginosos para aliviar sus episodios cardíacos. Tal gel estaba compuesto por mononitrato de isosorbide, comúnmente empleado para estos fines. El asunto es que el excipiente del gel era de naturaleza alcohólica. Dado el carácter vasodilatador del principio activo y dada mi juventud e inexperiencia, no se me ocurrió otra cosa que emplear el gel como lubricante para hacerme una pajilla. JAMÁS LO HICIERA !! Sentí un vivísimo ardor en el glande y tuve que estar media hora soplando para aliviarlo.

Es lo bueno de intercambiar experiencias en estos foros. Dicen que el cuerdo en cabeza ajena escarmienta, y me alegraré igualmente tanto si alguien descubre el placer de los supos ROVI gracias a mí como si a alguien le evito el doloroso trance de aplicarse según qué sustancias en el pizarrín.

Un saludo.


Yo animaría desde esta tribuna a los foreros más osados, para que amparándose en el anonimato, relataran con prolijos detalles aquellas situaciones que, aunque escatológicas, no dejan de generar un íntiomo placer.

Por ejemplo, las vivencias de uno cuando caga, o el gusto de tirarse pedos y olerlos con deleite, o sacarse mocos secos de la nariz y degustarlos, o administrarse enemas o supositorios ...


Por favor, no quisiera que usted pensara ni por un instante que soy un cochino o algo así.

Estas actividades, las de defecar, tirarse pedos, hurgarse la nariz con el dedo para extraer resecos detritus ... son actividades que uno realiza en la intimidad.

El olor de los pedos resulta sólamente agradable a quien los expele; y el placer de la salida del zurullo resulta inhibido cuando miradas extrañas están presentes.

El gozo colectivo de estas actividades reside en contarlas anónimamente en foros; otra forma de compartición podría generar acusaciones, quizá no infundadas, de guarrería.

Un saludo


Por Dios !

A quién se le ocurre ! Hay que ser pardillo.

El problema del Vics Vaporub no es que lleve mentol. El mentol irrita muy poco la piel anal y prácticamente nada la mucosa. De hecho, en Andorra venden un "viagra femenino" de aplicación tópica (en la pepitilla, claro) que contiene mentol o eucaliptol en su composición.

El asunto es la baja capacidad de lubrificación del Vics Vaporub. Una cosa es que sea graso y otra es que lubrifique. La vaselina, por ejemplo, no es un buen lubrificante para perpetrar una porculización.

Los lubrificantes óptimos para estos menesteres son los oleosos. Cualquier aceite de cocina (si es de oliva mejor), aceites industriales, taladrina, óleos aromáticos de estos de Body Shop ... Los homosexualistas, que de esto saben, emplean un lubrificante comercial de Johnson & Johnson llamado K-Y Jelly, que viene en envases monodosis ó en tubos (creo que de 100 gramos).



GRANDIOSO !!!!!!!!!!

:137 :137 :137 :137 :137 :137 :137 :137 :137

Puedes decirme de qué foro has sacado eso ??? :137
 
Mi macropost ha sido una yuxtaposición de todo lo que posteé en otro foro acerca de los placeres del ojo del culo.

Un saludo.
 
Además la ventaja de cagar respecto a hacer el amor es que luego no te has de quedar abrazado a la taza del water....

Por cierto muy bueno el ladrillo :)
 
Además la ventaja de cagar respecto a hacer el amor es que luego no te has de quedar abrazado a la taza del water....

Por cierto muy bueno el ladrillo :)
 
Además no se si ustedes saben que cagar es un derecho inalienable reconocido por toda organización humana o no humana de seres pensantes. Además es un deber ineludible de la biología de este planeta.

Es un placer, un derecho y un deber. No se yo de otra cosa parecida. :shock:
 
Además no se si ustedes saben que cagar es un derecho inalienable reconocido por toda organización humana o no humana de seres pensantes. Además es un deber ineludible de la biología de este planeta.

Es un placer, un derecho y un deber. No se yo de otra cosa parecida. :shock:
 
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