Una energia universal, y una energia colectiva.
Es una dualidad.
La primera, es la energia como unión de energias globales y existentes, creadoras y mantenedoras del universo, del mundo, de la vida.
La segunda, la energia colectiva. Es la energia menos evidente y mas subjetiva, pero la mas interesante. Desde el momento en que millones de personas creen en algo, y se mueven por ese algo, construyen por ese algo, luchan, viven y mueren por ello, ese algo (exista o no) se convierte en una energía, un motor articulado, un movimiento colectivo de empuje, y, de nuevo, creación y destrucción.
Ojo, esta es mi visión, no es la de la Iglesia ni mucho menos.