Yo soy muy gitana para viajar en coche.
Tengo una maleta grande, de las duras que cierran con muchos clac clac en el frente, detrás, en los laterales, antigua, que heredé de mi hermana con su santo y seña colgado que no he quitado porque me gusta mucho. Nunca la cierro del todo, echo un montón de cosas dentro sin ton ni son en el último momento, la cierro a duras penas y la bajo al coche con los intermitentes puestos en el portal. Como bajar un muerto, pesa muchisimo siempre.
Eso sí, la casa ya impecable, limpia, fregada, con su olor a antipolil y limpiamuebles, las persianas bajadas y las plantas dentro en sus cazos de agua.
Y empieza el gitanerío máximo. Mi gato no soporta transportín así q echo en el asiento de atrás un protege colchón enorme blanco del chino y ahí pongo el transportín abierto como si se hubiera escapado por si me para la guardia siví. Entonces cuando ya he bajado la maleta queda el último paso. Subir a por el gato. Se mea en el mismo descansillo y voy con el gato en una mano y una bolsa de plástico en la otra a modo de orinal.
Entonces ya le meto para adentro detrás, va protestando y en la primera gasolinera se pone de copiloto y ya hacemos nuestro viaje y cuando paramos es 5 minutos para echar gasolina y salir picando rueda.
Y lo mejor es llegar maltrcha, aparcar y el caminito hasta casa tirando de la maleta con el gato en brazos y bolsas colgando del otro con un montón de cosas pesadas que luego no uso.