Derrotas secretas, olvidadas por uno mismo.
Reflexionemos sobre nuestros derroteros. Aquellos momentos patéticos, de miseria vital, que no podemos olvidar del todo pero perduran en las antípodas de nuestra mente, inextinguibles.
Aquella vez que quisimos impresionar a una moza y se nos vió el plumero dando tremenda pena y ridículo.
Cuando tratamos de sonreir cortéstemente tras una jornada de extenuación y nos sale una mueca tan grotesca que te miran como si fueras un true downie.
Las veces que nos hemos dado una paliza de kilometros para hacer un favor al jefe y soltamos aquello de "no pasa nada, ha sido un momento".
Pasar de visitar a tu abuela enferma porque te deprimía.
Aprovecharte de un tontito, sacándole dinero, endiñándole marrones (esto me ha pasado más como víctima , pero bueno xD).
Renunciar a tus sueños por mariconazo.
En fin, yo no aporto mucho porque no he vivido apenas, pero ustedes... comenten.