Sin acritud. Porque tienes toda la pinta de ser un plumilla triste y sinsal. Y como casi todos de judicatura, de los que se da más fuste de lo que en verdad es.
¿De qué va a formar y capacitar un chupatintas de juzgado que tenga salidas laborales? Más allá de preparar oposiciones de lo suyo. Y para eso ya existen los preparadores que son de jueces para arriba.
Esto va de ser listo y vivo. Yo no tengo ninguna academia ni soy funcionario -nunca quise preparar una oposición- y durante un tiempo estuve dando formaciones y talleres para salir adelante. Presenciales y también online.
Buscas un nicho con perspectivas de futuro (he dicho perspectivas, no que lo tenga) te especializas en él y coges maestría cuando nadie en tu zona lo practica. En cuanto pasa un tiempo te buscan porque eres el experto que puede enseñar a otros. Con eso y sabiéndote publicitar donde toca, te llaman hasta las propias academias cuando salen cursos financiables sobre ese tema. O incluso de las Universidades.
O como empecé yo. Te buscas una academia y les visitas y les comentas que puedes dar un curso sobre un tema pero necesitas un socio que se encargue del papeleo y homologación como centro formativo.
Pero claro, para eso hay que ser emprendedor y no conformarte con un sueldo de funcionario.
El otro día estuve de cervezas con una amiga profesora con plaza fija de una especialidad de grado medio. Me dijo que "quiere montar algo" paralelo. Le di por lo menos cinco ideas de cursos que podría dar, pero claro, hay que formarse e investigar y echar horas para tener un nivel y cierta maestría. También le pasé varios contactos de academias o de la universidad donde podría ofrecerse para ser profesora de cursos de experto universitario o másteres. Incluso hasta cómo podría montar una academia online. Pues decía que no, que no lo veía.
Si quisiera de verdad moverse y tomárselo en serio estoy seguro que podría hasta pedirse una excedencia en un año porque seguro que le compensaría.
En mi caso, el curso me salío gratis porque era del INEM y estaba parado. Era online. Pasé de mirarme el temario. Simplemente scroleé y cargué las páginas para que apareciera que lo había leído en la plataforma y el examen me lo hizo online mi novia de entonces que era pedagoga.
También en esos días me saqué una FPO de Técnico de calidad y de seguridad alimentaria del INEM en Mercagranada (seis meses yendo y viniendo todos los días desde mi pueblo en un Peugeot 205). hacíendo cientos de kilómetros al día.
Evidentemente, a las pocas semanas ya me firmaba un compañero porque en invierno cruzar Sierra Mágina/Sierra Sur para ir a Granada con ese coche se hacía bola. No me decían nada porque ya había pasado el tiempo de prueba y ya no podían sustituirme por otra persona. Si me daban de baja la academia no cobraría la matrícula y la ayuda asociada y perdían dinero. Tampoco era el que más faltaba. Había mucha gente de Atarfe y otros pueblos que están al lado y faltaban más que yo.
Ese curso FPO y el curso de formador me habilitó para ser técnico y poder dar cursos de seguridad alimentaria, entre ellos el de manipulador. En su día me saqué un buen dinero firmando APPCC a empresas y dando certificados de manipulador. Después me hice de varios obradores y fábricas de embutidos para hacer los controles de calidad, y de los que veía que tenían mejores productos, empecé a llevarles las páginas webs y redes sociales (cuando se empezaba en ese mundo). Era Comunity Manager cuando ese término no existía. Adivina quién empezó a dar cursos de comercio electrónico y de marketing digital a empresas subvencionados por la administración porque llevaba una agencia propia.
Todo esto sin título de informático o de publicidad/márketing.
Lo dejé porque tenían que darse las formaciones presenciales y ya por suerte me iba bien con las webs. Hace años que estoy ya desconectado de ese mundo, y ya empezó a reglarse las formaciones de marketing digital con Másteres de Universidad y demás.
La moda de este año son los cursos de IA y los agentes.