matriarcado
Veterano
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En general, soy rencoroso con los extraños pero también olvido y perdono fácilmente. Soy muy buena gente, en serio...
Pero ahora mismo hay un vecino que se está ganando una de las gordas, porque ya me está tocando el bolsillo y la moral.
Como para el verano no haya arreglado cierta cosa, va a tener que cambiar las cuatro ruedas del coche, si es que no le jodo el motor. Y él durmiendo tranquilo porque lo tiene guardado en un garage, ¡¡qué iluso!!
A lo que iba, mi guia y mi faro para el tema venganza es El barril de Amontillado, del querido Edgar Allan Poe.
Su fantástico comienzo:
"Las mil ofensas de Fortunato había yo soportado lo mejor que pude, pero cuando se aventuró en el insulto, juré venganza. Vosotros, que tan bien conocéis la naturaleza de mi alma, no pensaréis que proferí amenaza alguna. A la larga yo sería vengado; esto quedaba definitivamente establecido, pero, por lo mismo que era definitivo, excluía toda idea de riesgo. No sólo debía castigar, sino castigar con impunidad. No se repara un agravio cuando el castigo alcanza al reparador, y tampoco es reparado si el vengador no es capaz de mostrarse como tal a quien lo ha ofendido."
Podéis encontrar fácilmente el resto del cuento.
Las dos ideas principales e imprescindibles:
-Hay que vengarse sin que haya posibilidad de recibir ningún tipo de represalia o reproche por parte de nadie
-De algún modo, el cabrón debe saber quien le ha devuelto el daño, y ello debe aumentar su sufrimiento
Pero ahora mismo hay un vecino que se está ganando una de las gordas, porque ya me está tocando el bolsillo y la moral.
Como para el verano no haya arreglado cierta cosa, va a tener que cambiar las cuatro ruedas del coche, si es que no le jodo el motor. Y él durmiendo tranquilo porque lo tiene guardado en un garage, ¡¡qué iluso!!
A lo que iba, mi guia y mi faro para el tema venganza es El barril de Amontillado, del querido Edgar Allan Poe.
Su fantástico comienzo:
"Las mil ofensas de Fortunato había yo soportado lo mejor que pude, pero cuando se aventuró en el insulto, juré venganza. Vosotros, que tan bien conocéis la naturaleza de mi alma, no pensaréis que proferí amenaza alguna. A la larga yo sería vengado; esto quedaba definitivamente establecido, pero, por lo mismo que era definitivo, excluía toda idea de riesgo. No sólo debía castigar, sino castigar con impunidad. No se repara un agravio cuando el castigo alcanza al reparador, y tampoco es reparado si el vengador no es capaz de mostrarse como tal a quien lo ha ofendido."
Podéis encontrar fácilmente el resto del cuento.
Las dos ideas principales e imprescindibles:
-Hay que vengarse sin que haya posibilidad de recibir ningún tipo de represalia o reproche por parte de nadie
-De algún modo, el cabrón debe saber quien le ha devuelto el daño, y ello debe aumentar su sufrimiento
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