T
trenko
Guest
Me pongo, las gafas, enciendo la tele, me aburro y apago. A todo esto ustedes pueden decir: “¿Y por qué cojones me cuenta éste su vida? Si bastantes problemas tengo yo que me he cortado depilándome esta mañana.” Pero si algo bueno tenemos los “críticos” (si es que yo soy un crítico) es que sólo sabemos conjugar la primera persona del singular. Tampoco vayan a pensarse que somos Aída Nízar, pero un poco egocéntricos sí. Y hoy, les quiero hablar de la televisión. Sí, amigos ese aparato que solemos tener en el comedor y con el que pasamos más horas que con nuestras respectivas parejas, ¿por qué será?
La tele es como un aparato superior al resto. Es decir, si los electrodomésticos hicieran una guerra Estados Unidos sería la televisión y Bush sería el mando. Bueno no, Bush sería... como una tostadora. El otro día me decía mi abuelo: “¿Sabes que Maradona va a volver a jugar a fútbol?” Yo no le creí, y es que es evidente que el único deporte que practica Maradona desde hace años es el tres en raya. Él me contestó: “Sí Trenko, es verdad, lo han dicho en la tele”. Es decir, cualquier cosa que nos pongan en la caja tonta nos la creemos. Así que si Matías Prats saliera diciendo que en el cerebro de Bush hay inteligencia todos nos lo tragaríamos. ¿Por qué? Porque lo ha dicho la tele.
Sin embargo, la televisión de hoy en día ha perdido mucha fuerza. La tele se ha convertido en una escuela de la fama donde traficantes de almas se forran vendiendo sus vidas. El otro día, estaba en una disco de estas VIP de Barcelona y me presentaron a un chico, cosa poco habitual en mí (que me presenten chicos), que lo primero que me dijo fue: “¿No te suena mi cara?” ¡Pero es que encima lo dijo como vacilando sabes! Y yo le dije…: “Pues va a ser que no”. Luego resultó que había salido en la tele, claro. Me dice: “Yo fui a Pasapalabra tío”. Pero es que lo mejor es que no fue a concursar, sino de público. ¡Y el pavo ya se creía que era famoso! Y lo más probable es que este sábado esté en Salsa Rosa vendiendo de qué color tenía las bragas Silvia Jato. Pero así es la televisión, amigos. Y ahora con esto de los “realities show”, hasta el panadero de mi barrio puede ser famoso.
Pero en la televisión no sólo hay traficantes de vidas. También podemos encontrar otras cosas, que son minoría, pero están ahí. Podemos encontrar información objetiva… y si no siempre nos quedará Urdaci. También podemos ver a grandes bellezones… y a María Teresa Campos. Sí hombre, la de las mañanas. La Campos es esa que siempre dice lo mismo: “Nos os engañéis, es que la tele engorda amigas”. Pero el otro día la pude ver en persona y me dije: “¿Y ahora, dónde está la tele?”
Firmado: Trenko
Más en www.trenko.ya.st
La tele es como un aparato superior al resto. Es decir, si los electrodomésticos hicieran una guerra Estados Unidos sería la televisión y Bush sería el mando. Bueno no, Bush sería... como una tostadora. El otro día me decía mi abuelo: “¿Sabes que Maradona va a volver a jugar a fútbol?” Yo no le creí, y es que es evidente que el único deporte que practica Maradona desde hace años es el tres en raya. Él me contestó: “Sí Trenko, es verdad, lo han dicho en la tele”. Es decir, cualquier cosa que nos pongan en la caja tonta nos la creemos. Así que si Matías Prats saliera diciendo que en el cerebro de Bush hay inteligencia todos nos lo tragaríamos. ¿Por qué? Porque lo ha dicho la tele.
Sin embargo, la televisión de hoy en día ha perdido mucha fuerza. La tele se ha convertido en una escuela de la fama donde traficantes de almas se forran vendiendo sus vidas. El otro día, estaba en una disco de estas VIP de Barcelona y me presentaron a un chico, cosa poco habitual en mí (que me presenten chicos), que lo primero que me dijo fue: “¿No te suena mi cara?” ¡Pero es que encima lo dijo como vacilando sabes! Y yo le dije…: “Pues va a ser que no”. Luego resultó que había salido en la tele, claro. Me dice: “Yo fui a Pasapalabra tío”. Pero es que lo mejor es que no fue a concursar, sino de público. ¡Y el pavo ya se creía que era famoso! Y lo más probable es que este sábado esté en Salsa Rosa vendiendo de qué color tenía las bragas Silvia Jato. Pero así es la televisión, amigos. Y ahora con esto de los “realities show”, hasta el panadero de mi barrio puede ser famoso.
Pero en la televisión no sólo hay traficantes de vidas. También podemos encontrar otras cosas, que son minoría, pero están ahí. Podemos encontrar información objetiva… y si no siempre nos quedará Urdaci. También podemos ver a grandes bellezones… y a María Teresa Campos. Sí hombre, la de las mañanas. La Campos es esa que siempre dice lo mismo: “Nos os engañéis, es que la tele engorda amigas”. Pero el otro día la pude ver en persona y me dije: “¿Y ahora, dónde está la tele?”
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