Quedate en tu casita. Con tus amiwitos, tu tele, tu ordenador, tu música, tu reproductor de DVD y tus películas. Intenta no cambiar nada de tus circunstancias, a menos que sea la vida la que te obligue a ello. Considérate afortunado, si desde que naces hasta que te mueres sólo has conocido la ciudad en la que has nacido. ¿Quieres viajar? ¿Para qué? ¿Acaso hay algo que no te puedan enseñar los libros, la tele o el interné?
Invierte todas tus ganancias en objetos y accesorios que mejoren tu comodidad, es decir, cómprate un coche, una casa, luego poco a poco vete amueblándola, decorándola, etc calefacción, doble ventanal, y demás. Cuando ya la hayas pagado, vete entonces a por tu segunda vivienda o "residencia de verano" y así sucesívamente.
Todos hemos tenido alguna vez ansias de "ver mundo" y cosas de esas. No te preocupes, esos pájaros en la cabeza por suerte se mitigan con los años. Algún día la única preocupación razonable que tendrás será la de terminar de pagar tu hipoteca y la educación de tus hijos.
Un saludo.