A mí me encanta ir a playas nudistas, donde puedo dar rienda suelta no sólo a todos mis instintos de voyeur empedernido, sino a ciertos juegos arriesgados que luego comentaré. Yo en estas playas no puedo evitar empalmarme. Realmente no hay rajita de los alrededores que me pierda, ni culito que se escape, ni tetas saltarinas que no capten mi mirada... y ¡claro! tanta visión excitante acaba por enervar todo lo enervable. Además ahora muchas mujeres llevan ya el sexo totalmente depilado, con lo que no hay ningún obstáculo para impedir la visión. A veces, cuando se están quedando dormidas, sus piernas se abren mucho sin que ellas se den cuenta y llegas a ver el agujerito de la vagina... la rajita húmeda,... en fin qué os voy a contar. En lo que respecta a los juegos arriesgados, consisten en que he desarrollado una habilidad para masturbarme en estas playas sin que la gente se de cuenta, o al menos digamos que pasar desapercibido para la mayoría. Lo más excitante es que mi mujer estaba cerca. Una vez bañándose y otras dos tumbada a mi lado, una leyendo y otra adormilada... Una de las veces, el sabo de la eyaculación lo he logrado meter sin que mi mujer se diese cuenta en el frasco de la "crema" (lo digo para parecer cool, pero en realidad soy un RIDÍCULO) protectora solar
soy un cerdo y me encanta gastar estas marranadas a los
demás...