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Las acusaciones de los futbolistas de la selección de Malta tras la goleada del 12-1: de los limones envenenados a los esteroides
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Después de chupar los limones, empezamos a sentirnos bastante mal", aseguraba un jugador de la selección de Malta del 83 décadas después del histórico 12-1 a favor de España.
4. "EL MATADOR"
Cómo se nota que Topuria no es español.
Porque si hacemos alusión de ese impropio apodo venido directamente desde el mundo taurino, no podemos más que darnos cuenta de lo extraño que sería asistir a una corrida de toros donde el torero sin más preámbulos sale a matar al toro sin respetar ninguna liturgia.
Se puede recibir al toro a porta gayola, o ser más cauto preparando al toro y a uno mismo en un intercambio de pases en grado de tentativa, verónica y media verónica, a revolera e incluso ponerte a farol de rodillas si para tanto te da el arte.
El verdadero Matador ha de respetar los tercios del combate: tercio de varas, tercio de banderillas y tercio de muerte, cosa que hasta ahora había hecho siempre, incluso más que él su hermano Alexandre, un peleador hasta aburrido de ver por la búsqueda incesante del hueco, el timing y la oportunidad limpia, el cabeceo taladrador y la finta hasta que llegue el momento.
En frente, un peleador con una carrera demostrada de embestidor nato, bajo fighter iq hasta ayer, bracicorto, y una fisionomía que se podría decir esculpida a golpes hasta dejar una figura roma, sin ángulos salientes humanos que lo pudieran hacer vulnerable, un tronco por cuello cuyos gigantescos trapecios le sujetan la cabeza, resultando casi la figura de un anfibio si uno se fija bien, más alto, más pesado, amantísimo del boxeo sucio cuyos brazos cortos salen despedidos del solidísimo bloque que tiene por tronco con una fuerza de torque que no puedes ver venir y que según el más grande "bradar hits like truck".
Este deporte es más estratégico que el ajedrez, y cuando le pierdes el respeto a sus reglas te pasa lo que le pasó a Topuria, que se le quedó como un semblante a su compatriota Stalin con los ojos entrecerrados.
Ha perdido el aura de invicto, pero comercialmente seguirá siendo igual de atractivo sólo por saber cómo será capaz de volver después de esto, su próximo combate será aún más importante que éste.
A palos de aprende. Qué belleza de deporte.