Durante mi vida estudiantil en secundaria, he tenido la suerte de tener dos profesores de inglés nativos, es decir, nacidos y educados allí (por cierto, he estudiado en institutos públicos, nada de pijerías ni pollas). El reencuentro con un amigo de aquellos tiempos me ha hecho recordar una serie de chistes que dichos profesores nos contaron durante el transcurso de las clases. Ahora mismo solo recuerdo tres, pero me sirven en mi proposito de demostrar que el llamado "Humor inglés" es un humor soso, ingenuo, que desconoce la ironía, un humor que haría soltar una carcajada leve a un niño de 3 años.
Los cuento en español
1er chiste: se basa en la similitudad fonética entre las expresiones "a pair of shoes" (un par de zapatos) y "parachute" (paracaidas) [/MODE COCO]
Sabes aquel que diu que eran dos tías que van en el taxi, camino al aeropuerto para emprender un viaje. En esto que una de ellas exclama:
-Oh mi Dios, he olvidado comprar un par de zapatos (a pair of shues=
A lo que la otra pillina responde:
-Tranquila, no te va a hacer falta ningún paracaidas (parachute), no vamos a tener ningún accidente de avión.
Esto es VERIDICO. El profesor (que estaba descojonado de risa), al ver que no se reía nadie, insistía en que no lo habíamos entendido y se empeñaba en explicarlo de nuevo.
2ndo chiste: Un accidente de tráfico. Han chocado dos tortugas, quedando una malherida y la otra huida. Llega la policía (se supone que también son tortugas, pero eso no queda claro) y le toma declaración a la herida:
-¿Podría indicarnos el número de la matrícula de la tortuga que la arrolló?
-Lo siento agente, pero es que todo sucedió demasiado deprisa.
SILENCIO SEPULCRAL (salvo los 2 pelotas, que le ríen las gracias a cualquiera)
3er chiste: (Experiencia verdídca al final):
Un inglés en la aduana de un aeropuerto de EE.UU. El policía le pregunta:
-¿Vegetales? (le pregunta si desea declarar que transporta vegetales en su equipaje)
El andoba responde:
-¡Sí! 1/2 de patatas, 1/4 de lechugas, 1/2 de zanahorias y 1/4 de berenjenas, por favor.
Lo peor fue, cuando el profesor nos contó la historía de que un amigo suyo le había hecho el mismo chiste a un aduanero de los EE.UU, a lo cual éste respondió ¡VEGETABLES! con una cara de mala hostia y ganas de asesinar que le quitaron las ganas al otro de seguir haciendo el gilipollas. Para postre, volvió a Inglaterra quejándose de que los EE.UUdienses no tenían sentido del humor.
Lo peor de todo, es que esa falta de ironía ya puede percibirse incluso dentro de España. Cuanto más al norte, más incapaces son de captar comentarios con doble sentido. Es un proceso irreversible. Follad mientras podais
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