Hemos llegado a la vez al gym (donde voy a ver pollas) (donde voy a ver pollas). Hoy pensaba dármelas de castigador y no hacerle ni puto caso para crear contraste con ayer, pero al final soy un blando y un subnormal.
Al principio bien, yo a mi rollo, noto que me mira, paso del tema. Pero en un momento dado estaba yo frente al rack de mancuernas, ha venido a mi lado para coger las de 32, y la pobre las llevaba rodando hasta detrás de mí. He seguido a lo mío, pero cuando le ha tocado devolverlas y la veo pasar rodando la primera mancuerna, me he levantado, he cogido la segunda y se la he colocado.
- ¡La coges como si nada! A mí me cuesta la vida.
- Jejeje
- ¡Gracias!
- No hay de qué.
Estamos hablando de la tía más fuerte del gym (donde voy a ver pollas) (donde voy a ver pollas), que estaba haciendo deadlifts con esas mismas mancuernas. No entiendo cómo no puede colocarlas en su sitio a 5 metros.
Luego estaba ella en la leg press, he ido yo cuando estaba terminando, y me he puesto. Ella ha cambiado de máquina a hip thrusts, justo al lado. Me pongo con una serie y veo que ha metido un disco en el stack. Cuando acabo la serie lo cojo y voy a dejarlo en su sitio. Me intercepta.
- Ay, perdona, dámelo jeje
- Ya decía yo que esto pesaba un poco más jeje
Estaba de espaldas a mí, pero vino un colega a despedirse y se quitó el auricular de la oreja a ver qué decíamos
Y por último, leg extensions. Hago mis series, viene cuando estoy acabando la última. Me levanto.
- He terminado en esta máquina si quieres.
- Perfecto, es la que me gusta a mí.
- La que nos gusta a todos.
- Jejeje
- Hasta luego.
- Hasta luego.
Y ya. El martes, esperemos que más y mejor.