La que me gusta del gym (donde voy a ver pollas)

Para ver este contenido, necesitaremos su consentimiento para configurar cookies de terceros.
Para obtener información más detallada, consulte nuestra página de cookies.


Cómo de babas hay que ser para enfocar todas tus aficiones hacia la atención del sexo femenino y de inepto para encima no conseguir ninguna.
 
De momento se conforma con oler las máquinas en las que Irene puso el culo, como ya contó una vez que hizo.

Eso de olisquear material sintético no lo veo para nada satisfactorio. Lo ideal seria ensayar en casa el tropiezo perfecto en el momento justo, para en el momento de la verdad caer torpemente con la cabeza entre sus nalgas. Entre disculpas y risas nerviosas iniciar un forcejeo, sacando el pepe viyuela que llevas dentro, dejando caer la mano ahora sobre un pechito, luego sobre la raja bien marcada de la almeja palpitante. Todo de un modo disternido.
 
Si se pusiese de moda comer mierda (no me extrañaría), me seguiría dando asco quien lo haga aunque sean todos menos yo.
El sistema se encargaría (una vez más) de ponerte contra las cuerdas y te verías en la tesitura de tener que elegir entre comer mierda o morirte de hambre. Te dirían que es por tú bien y multa si no la comes.
Y pasarías por el aro ⭕ (una vez más)
 
Atrás
Arriba Pie