Pero es que estás representando el madridismo más recalcitrante y casposo, ese madridismo de antaño, inconformista e impaciente, que busca la inmediatez, el ahora, el ya mismo, y todo ello de manera efectista. Quiero ganar ya, al primer año, quiero derribar el muro que ha plantado el mejor barcelona de la historia en un año, y eso no es posible. De no estar el Barcelona, el Madrid hubiese hecho triplete, Spawner, triplete. Pero claro, el conjunto blaugrana nos cerca, nos intimida y nos hace tener una perspectiva más sesgada de lo norma. Con esta mentalidad nos cargaremos a Mourinho, y al que venga, y al siguiente que venga después del siguiente, y así sucesivamente. Llevamos diez años maltratando entrenadores, triturando puestos de banquillo, sin ton ni son. Eso es lo que parecía querer cambiar Florentino con la llegada de Mourinho.
Firmó cuatro años. Valoremos su paso después del cumplimiento de su contrato. Pero si al año y cuarto ya le queremos defenestrar y arrojar al río -no lo digo por ti, sino en general- es cuando vendrá otro, y seguiremos sin superar al Barcelona, y será despedido, y vendrá otro, y seguiremos sin superar al Barcelona, y será despedido, y vendrá otro, y seguiremos sin superar al Barcelona, y será despedido, y vendrá otro, y seguiremos sin superar al Barcelona, y será despedido, y vendrá otro, y seguiremos sin superar al Barcelona, y será despedido, y vendrá otro, y seguiremos sin superar al Barcelona, y será despedido, y vendrá otro, y seguiremos sin superar al Barcelona, y será despedido, y vendrá otro, y seguiremos sin superar al Barcelona, y será despedido, y vendrá otro, y seguiremos sin superar al Barcelona, y será despedido, y vendrá otro.
Confianza, esa es la clave
