Bien, bien, jornada positiva. Nosotros ganamos, el Barcelona pincha y el Atlético de Madrid encarna su noningentésimo ridículo en liga
No tenía demasiadas ilusiones en ver un buen Real Madrid, los partidos posteriores a la disputa de encuentros entre selecciones suelen ser partidos trampa, escollos que cuanto antes se salven, mejor. Y lo hemos hecho. No hemos jugado bien -de hecho, hemos jugado bastante mal-, he notado al equipo bastante fatigado, espeso, lento y torpe en la presión. Eso en términos generales, porque particularmente he presenciado como Carvalho no estaba en el encuentro, ha estado fallón, pésimo al corte, no ha robado apenas balones, no ha ganado la posición en ningún momento a su marcaje y lo peor de todo, ha perdido infinidad de balones que han podido darnos más de un susto. Creo que el tema de la selección portuguesa le tenía descentrado y se ha visto repercutido en el partido de hoy. Por suerte, el problema de Carvalho lo cura el tiempo, y estando en la jornada dos, podemos permitirnos el lujo de dárselo. Otros tres jugadores a los que he visto fatal han sido Di Maria -que depende muchísimo de sus picos de forma-, Ramos y Alonso. Al primero, si no le acompaña el físico, le cuesta horrores driblar, presionar y sacar productividad de las acciones. Ramos en su línea, mal en defensa y nulo en ataque. Si no tuviese los galones que tiene hace tiempo que sería el suplente de Arbeloa. Alonso ha estado terriblemente desacertado, glutinoso, parado, no ha dado la velocidad y el criterio al que nos tiene acostumbrados en el Bernabeu. Por contra, Pepe ha salvado en multitud de ocasiones al Madrid, ha enmendado los numerosos errores en la circulación de balón, recuperando balones y ha estado expeditivo al corte. Me encanta cuando le hacen falta y se queda observando al rival con cara de "tío, ¿estás loco?"
Mención especial a Ronaldo y Benzemán, que han fabricado goles y los han anotado. El primero ha estado participativo, nada egoísta y concentrado en el partido, no se ha dejado llevar por la presión que suponía el ir empatando en el segundo tiempo, algo que suele hacer con asiduidad y que desemboca en disparos absurdos desde posiciones lejanas y jugadas individuales imposibles de efectuar. Hoy ha estado perfecto. Y qué decir de Benzeman, mi niño mimado, el jugador más en forma del Madrid actualmente, otorgando talento, calidad y gol a partes iguales. El primer gol es una definición maravillosa propia de un killer -que no lo es, ya lo sé, cabrones-. Tranquilidad, serenidad, pausa, colocación y acierto. A parte de ello, lo de siempre, se desmarca, triangula, combina, asiste -le ha dado un balón a Ronaldo en un mano a mano contra el portero del Getafe espectacular con el exterior- y lucha y brega como el que más. Qué contento estoy por él, joder, parezco una fan adolescente, pero yo sabía que este chico tenía talento para ser el delantero centro titular del Madrid. ¡Balón de oro ya!.
En cuanto al partido del Barcleona, yo no me preocuparía demasiado, es el típico partido que se va por culpa de hechos puntuales, fallos de concentración seguramente producidos por el cansancio de los partidos internacionales y acciones raras. Lo que sí es cierto es que no alcanzo a vislumbrar esto de las rotaciones guardiolescas en plena jornada dos. Explicaciones quiero. Por lo demás, son dos puntos que se podían perder, yo no le daría más vueltas.
Peor es lo del Atlético, que lleva un punto de seis posibles. Menuda befa de equipo, menuda mierda de afición y menuda caricatura de club. El club que más se ha gastado en el mercado de fichajes y aún no ha marcado un solo gol en dos partidos, de risa. Ese es mi Atlético, la verdadera risa de la comunidad de Madrid
Barruntemos; ¿será el Patético de Madrid candidato a descender?
