Los audios filtrados demuestran dos cosas: hubo acceso carnal con una menor de 16 (un abuso sexual con penas menores de 10 años) y no hubo sexo contra la voluntad de la zorrupia. Son culpables de lo primero y no de lo segundo. Las feminazis y algún bobo granadino inciden machaconanente en la condición de menor, obviando torticeramente que eso puede justificar 5 años, pero no 38.
Las piruetas de credibilidad de la sentencia son acojonantes: no mantuvo una versión coherente, pero como fue coherente con su núcleo próximo, entonces la incoherencia es coherente, porque además lo dice una segunda psicóloga que contradice a la primera, y no nos olvidemos de no creer al cuarto testigo que dice que estuvo allí, que ofrece mucha menos coherencia que una puta que cambia la versión 4 veces, y que si los tenía en una carpetita de presas sexuales y se jactaba de follarse futbolistas era solo una pose de inmadurez que nos impide creerla, excepto cuando le dice a su mamá y a la psicóloga que la violaron, que entonces su opinión es válida.
Haciendo un poco de derecho comparado:
- 2 años menos que a José Bretón
- 18 años más que a Miguel Carcaño.
- 25 años más que a la zorrupia que apuñaló a su pareja mientras la grababa
- 28 años más que a la manada magrebí de Manresa
- 35 años más que a la presidenta de Infancia Libre
- 20 años más que la los padres de la chinita Asunta
Realmente es la última frontera. Si la sociedad traga mayoritariamente con esto, el feminazismo genárico habrá ganado para siempre. Es imposible mayor arbitrariedad, mayor ensañamiento, mayor desprecio a la verdad y a la presunción de inocencia. Hasta los más radicales se dan cuenta de que se ha pasado una línea intolerable. El País esconde la noticia casi tanto como la del asesinato de 2 niñas por su puta madre suicida. Los que vertían vitriolo contra la manada en las redes sociales, silenciosos como muertos.
Por cierto, los de VOX calladitos como putas, el juez Serrano el primero.