Sí, las mezquitas y los centros islámicos están jugando un papel fundamental en la asistencia humanitaria a pie de calle tras la entrada del 30 de julio. Ante el desbordamiento de las infraestructuras de acogida de la ciudad, la comunidad musulmana local se ha articulado de forma paralela y complementaria a las instituciones.
La ayuda se está canalizando a través de las siguientes vías y entidades específicas:
1. ONG de base musulmana
ONG Luna Blanca:
Es la organización islámica de carácter social más importante de Ceuta. Ha tomado el liderazgo operativo en los barrios distribuyendo miles de comidas calientes diarias, ropa seca y kits de higiene a los migrantes que quedaron en situación de vulnerabilidad extrema en las calles o asentamientos provisionales.
2. Mezquitas como puntos de auxilio
Red de Voluntarios de Mezquitas Locales: Diversas mezquitas de las barriadas de la periferia (especialmente en el Príncipe y Loma Colmenar) han movilizado a sus fieles de manera comunitaria. Los propios voluntarios de los templos se encargan de cocinar de forma masiva, empaquetar raciones de comida y repartir agua a las puertas de los templos o directamente en los puntos críticos donde las personas pernoctan a la intemperie.
3. Entidades religiosas de coordinación
Comunidad Islámica de Ceuta (y colectivos adscritos): Líderes comunitarios de distintas mezquitas están colaborando activamente en la mediación social. Su papel principal está siendo el de hacer llamamientos a la calma y a la solidaridad en los rezos colectivos, además de servir de puente logístico entre las familias de los barrios que quieren donar mantas y las zonas donde estas son más necesarias de forma urgente.