Cuentan estos amigos que Jonathan busca consuelo en la religión que profesaba Isak, el judaísmo, para consolarse por lo ocurrido. De hecho, su mujer Paula Nata (de Navarro Tarrés), influencer, se ha convertido y hasta se ha cambiado el nombre por otro hebreo.
Este es el Jonathan de después de la muerte de su padre (...) El de antes tenía previsto una boda por todo lo alto en el hotel Six Senses de Ibiza
Jonathan se había casado por lo civil con Paula en septiembre de 2024 (Isak murió en diciembre) y no le hizo gracia que su padre le pidiera que firmara un contrato prenupcial para proteger su fortuna. Tampoco le gustó al padre que su futura nuera posara en la revista ¡Hola! en calidad de prometida de su hijo con prendas que no eran de Mango.
El origen de los males entre padre e hijo se remonta a 2015. Hasta entonces, Jon era su primogénito, el único varón, su hereu natural. Le dio una educación elitista y todos los caprichos (...) En 2012 ascendió a presidente adjunto y se incorporó al consejo de administración. (...) Jon apostó por bajar la calidad del producto para competir con las líneas low cost de Inditex y se equivocó.
Cuando en 2015 su padre y su tío Nahman tuvieron que volver de sus retiros (...) al rescate de la compañía, las cosas entre Isak y Jon se torcieron. El hijo sintió que no había cumplido sus expectativas y cayó en una depresión. Isak le apartó de la primera línea, le volvió a colocar al frente de Mango Man y fichó a Toni Ruiz como director financiero. En poco tiempo el negocio reflotó y Ruiz fue ascendido a director general y a consejero delegado.
Fuentes solventes sostienen que se sugirió al patriarca hacer una campaña de rehabilitación de la imagen de Jonathan, al que los medios habían señalado como responsable de la mala racha de Mango, pero Isak rehusó.
Mantuvieron una calma tensa hasta que surgió un nuevo enfrentamiento. Jon anunció que se casaba con Paula, una chica normal de Sabadell que trabajó en Rabat y que no compartía pedigrí con las novias de su padre, siempre relacionado con señoras de la alta sociedad. (...) Su novia a su muerte era la rica golfista Estefanía Knuth, que ha roto todo contacto con sus hijos tras firmar un acuerdo con ellos para percibir 27 millones en vez de los cinco que dejó escritos Isak en su testamento. El testimonio de Estefanía es clave en la investigación, ya que fue la primera persona a la que llamó Jon tras la caída de su padre.
Hay quorum en todos los flancos a la hora de admitir que, justo antes de fallecer Andic, la relación entre padre e hijo atravesaba un momento dulce (...) Propició el acercamiento la terapeuta de la familia, (... que) le afea su capacidad "manipuladora" sobre su padre y su "obsesión por el dinero", incluso que lograra que el empresario le cediera en vida parte de su herencia como condición para mantener la relación familiar. Esta amenaza al averiguar que su padre quería poner en marcha una fundación que mermaría su herencia es la que, según el auto, vino acompañada de la mediación de una psicóloga -ecuatoriana con nacionalidad alemana , según La Vanguardia, que convenció al patriarca de que "accediera a los deseos del hijo y le invitó a que se reuniera con él el día de los hechos".
La magistrada también alude a unos escritos en los que Jonathan había "verbalizado sentir odio, rencor, ideas de muerte y culpabilizar de su situación a su padre".