Interesante artículo que acabo de leer en PeriodistaDigital.com, recogido a su vez del diario El Mundo de hoy
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Con Nacho de noche
El actor, número uno del porno mundial tras la retirada de Rocco Siffredi, habla de su vida y de sus nuevos proyectos mientras disfruta de un largo paseo nocturno por los cabarets y relata sus horas de cárcel en México.
Por Alberto Rojas
Nacho, actor porno.
El Mundo (03/08/04, 09.30 horas)
Le ocurre lo mismo que al torero Frascuelo, que el día de la corrida se lavaba los testículos en el pilancón de los caballos y los buenos aficionados iban a verlo porque los tenía como cocos.También le pasa lo que a otro diestro mítico, Antonio Ordóñez, que llamaba la atención a los señoritos andaluces y a los escritores románticos por el tamaño de su paquete. Su pene de proporciones legendarias es ya más famoso que el histórico miembro de Rasputín.
Ignacio Jordá González -Nacho Vidal para los amigos y los enemigos- es el primer espada del porno nacional e internacional gracias a su desproporcionada herramienta de trabajo. El taladrador de Mataró acaba de heredar el cetro de mejor actor de cine para adultos tras la retirada de otro panzer del sexo: el italiano Rocco Siffredi.Este alocado productor de cópulas, de paso por la Barcelona del Fórum, acepta el reto de disfrutar de una noche de cabaret por la otra Barcelona, la de los anuncios de rojo neón, la de la sala Bagdad, el Belle Epoque, los garitos del Paralelo y los sex shop: la más canalla. Quiere hablar sin tapujos de su vida, del mundo del celuloide X y de sus proyectos de futuro, pero sólo pone una condición: «Aquí pago yo. Estáis en mi casa».
La noche empieza con la siguiente frase: «Antes de ir a tomar unas copas, vamos a casa de un amigo a recoger mi polla», dice Nacho mientras conduce a 180 por hora y se salta unos cuantos semáforos. «¿Que vas a recoger qué?». «Sí hombre, una reproducción de mi polla hecha con látex. La voy a comercializar junto con un vaso de tubo, para que la gente haga la prueba y vea que no es mentira lo que dicen por ahí. No me cabe, lo juro».
«Creo que lo de comercializar mi falo puede ser un negocio. Imagina que un grupo de amigas se acercan a un sex shop a comprar un pene para una despedida de soltera. ¿Compran una polla anónima o la de Nacho Vidal? Está claro, la polla de Nacho», y suelta una sonora y sincera carcajada.
Después de una copiosa cena de marisco, en la que muestra sus verdades sin tapujos, decide ponerse en marcha. «Ahora trabajo para mí. Ya no actúo para otros, a no ser que sean colegas míos, como pasa con Rocco [Siffredi]. El otro día me pidió que participara en su película porque sus nuevos actores no empalman. Se acojonan por trabajar con el más grande».
Ya en Barcelona, recoge en su BMW negro a su amigo David Barba, autor de sus Memorias de un actor porno (MR Ediciones) -ya va por la cuarta edición-, un libro que cuenta en 400 páginas la vida extrema de Nacho. Una existencia de 30 años que incluye una expulsión en la escuela por pegar a una profesora, una etapa de boxeador, otra de bacalaero politoxicómano, otra de pizzero, bailarín de break-dance, segurata y hasta de legionario en Melilla -fue el primero de su promoción-. «En mi etapa como novio de la muerte me tiré a muchas putas, fumé petardos y me peleé con los moros».
El punto de inflexión en su vida fue la pornografía. «Trabajar en el porno es muy kamikaze, acaba con mucha gente. Aunque si no es por el cine X, yo hubiera sido narcotraficante o algo peor».Y reflexiona unos segundos. «Bueno... la verdad es que yo no trabajo. Yo follo».
Junto a David llega José María Ponce, el director más importante de celuloide guarrete español, un mito al que todos saludan con una reverencia y llaman padre. Caen las primeras copas. Por la calle, Nacho se cruza con tres chicas. Las tres lo miran con curiosidad y unas gotas de deseo. «Tengo la sensación de que me mira todo el mundo. La culpa la tiene éste -señala al escritor-.Ahora tengo que llevar una gorra y gafas de sol todo el día.Lo llevo muy mal».
En un conocido cabaret del centro, Nacho se pone cómodo y mira el espectáculo. «Ya no se hace porno en directo como antes. Ahora las actrices van a llevarse el dinero y nada más. Es más mercenario», afirma Nacho mientras mira cómo una zíngara de pezones eternamente erectos se contonea en el escenario. «Antes hacíamos arte. Yo he llegado a representar a Lucrecia Borgia».
Superar los ’gatillazos’
Un enorme cartel recibe a Nacho en la sala Bagdad, un local para gourmets especializados en espectáculos eróticos. En 1996, llegó allí con una mano delante y otra detrás.Y allí comenzó su leyenda. La Juani -que regenta el garito- le hizo una prueba junto a otros chicos. Sólo él pasó con nota el examen. Al día siguiente, en su primera sesión con público («200 personas berreando»), no empalmó.
«¡Maricón, Maricón... !». Los gritos se oían desde la calle.Tras dos semanas de insultos y gatillazos, la Juani, que lo había visto en acción en la primera prueba, le dijo: «Nacho, tu puedes».Ese voto de confianza hizo que se encaramara a la tarima giratoria pisoteando los alacranes del miedo, rematara la faena con la chica y conectara con el respetable, que le regaló una estruendosa ovación. Desde aquel día en que Nacho levantó su mástil, no lo ha vuelto a bajar.
Después conoció a Siffredi y las puertas de Hollywood se abrieron para él. Más de seis años viviendo en EEUU le convencieron de que «es una sociedad de pirados en la que la comunicación es inexistente». Ahora la Juani le recibe como a un hijo. Las strippers, en cambio, como un semental encantador y un marcapaquete simpático e insaciable.
En la meca del cine de dos rombos trabajó como un estajanovista del sexo, rodando tres escenas al día, varias películas por semana o 47 cintas al mes -su récord- con directores de la talla de John Stagliano o Andrew Blake en cintas protagonizadas por dioses apolíneos y almas dionisiacas. Además, estaba su ex novia, una chica con nombre artístico de planta venenosa: Belladona. «Ahora se ha casado, tiene un hijo y está en EEUU. Como no me dejan entrar por culpa de un coreano que se llama como yo y tiene delitos pendientes, no puedo ir a por ella. De todas formas, mi novia actual me gusta más». Y muestra la foto de la chica en su móvil.«Lo bueno es que, además, es bisexual».
Oye, Nacho, ¿Te vas a casar con una chica bisexual? «Por supuesto.Y por la iglesia. Será en cuanto logre separarme de mi esposa Jazmine, que está desaparecida por Estados Unidos. Porque yo estoy casado, ¿sabes? Fue en Los Angeles, en una pequeña ermita cerca de la playa. Yo llegué con los zapatos llenos de arena.Me sorprendió lo cutre de la ceremonia. El cura puso la marcha nupcial en un pequeño radiocasete».
Hoy, 1.500 pelis, 20 premios y más de 2.500 mujeres después, reconoce que su mejor polvo fue «con una chica que pesaba casi 100 kilos». Lo cuenta mientras devora un arroz con leche en una terraza: «Fue en un casting de modelos. Entre todas las aspirantes, me llegó una chica regordeta. No me ponía nada, pero la niña comenzó a decir que hacía cuatro años que no tenía relaciones sexuales y que nunca había disfrutado en la cama como es debido».Según cuenta este «sexoadicto», como él mismo se define: «Tuve una erección inmediata. Es curioso, he practicado sexo con chicas increíbles -incluso con varias a la vez- con las que he aguantado 15, 20, 30 o más minutos sin eyacular. Con ella no pasé de los tres». Nacho pone cara de satisfacción. «Lo dicho, fue el mejor».
A Nacho le han ofrecido papeles que nada tienen que ver con el sexo: «Participé en El alquimista impaciente y me encantó la experiencia, pero no descarto volver al cine convencional». Su amigo Alberto García-Alix, el mejor fotógrafo de España, lo ha incluido en su primera película. Una productora -Nacho desea que su nombre no aparezca hasta que esté todo atado- ha pensado en él para hacer la competencia a Lorena Berdún y presentar un programa de sexo. Varios directores quieren llevar su vida a la pantalla. «Pero yo prefiero que la ruede mi colega Juanma Bajo Ulloa».
Mientras contempla el enorme surtido de penes de un sex shop a altas horas de la noche, dice que quiere hacer cosas nuevas, alternar el porno a lo gonzo -una suerte de cine dogma versión X con cámara al hombro- con la dirección de producciones gays.«Yo soy un creador de situaciones, como Spielberg, que es capaz de hacer pelis entretenidas como Parque jurásico y dramas como La lista de Schindler. Yo puedo dirigir porno homosexual y heterosexual sin encasillarme, ¿no?».
A pesar de ser un tipo duro, de sus músculos y sus tatuajes, Nacho es un romántico: «No me gustan los actores que humillan a las tías. Yo las miro a los ojos y les susurro cosas bonitas».Antes de despedirse y terminar la noche encamado con su chica, asegura que ha cumplido todas sus fantasías sexuales. «Soy la persona más infiel del mundo, pero creo en el amor y la fidelidad».Nacho habla de sus gustos y reconoce que disfruta mucho con la masturbación. Se escuchan carcajadas en el coche. «Erase un hombre amancebado con su mano», agrega quevedesco Ponce. El ha triunfado en un circo donde la mujer barbuda ha sido sustituida por rubias neumáticas de Europa del Este. Lo dicho, un buen tío, un forajido con corazón. Como debe ser.
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Detenciones, tangas y ’jaleo’ en México D. F.
Imaginen al ’pornostar’ Vidal y a cuatro de las mejores ’starlettes’ del mundo vestidas sólo con un tanga y encerrados en una cárcel mexicana. Pues no, no es el argumento de la última ’peli’ del ’Taladrador de Mataró’, sino la surrealista detención que sufrió hace tres días en el Festival Erótico de México, en el que se encontraba presentando sus ’Memorias de un actor porno’.
En conversación telefónica con EL MUNDO, relata la «lamentable situación» que vivió «encerrado en un agujero infecto lleno de delincuentes durante 27 horas». Sin ninguna acusación, consiguieron antes de ayer expulsar al actor mediante amenazas, interrogatorios de ocho horas y una burocracia incomprensible. Fue obligado a pagar una sanción y a firmar la salida ’voluntaria’ hacia España.
«Me parece una vergüenza la detención, pero también la actitud del embajador español, que debió sacarme de allí al instante», afirma. «La gente dormía por el suelo, se cagaba por ahí, era el peor sitio en el que he estado en mi puta vida». El motivo de la detención «tiene que ver con la envidia», según el actor.«El mes de febrero pasado se celebró otro festival organizado por mexicanos al que acudieron 80.000 personas. Este, sin embargo, es un Festival español que está funcionando mejor».