El término chica perroflauta engloba en sí una suerte de valores, de los que podríamos destacar los piojos, pulgas, chinches, garrapatas, gonorrea, clamídea y, por supuesto, ladillas como elefantes africanos.
A eso súmele los valores a nivel "software", como la mala baba, la envidia, la incapacidad para manejar maquinaria, los treinta y cuatro estados diarios de ánimo... una bicoca, oiga.