Vaya, el melenas resabiado con la argolla de vaca en las narices va de listo pero…a ver, no, los mexicas no sabían cómo manejar sus materias primas, no eran capaces de manejar los metales, estaban en la edad de piedra, por eso nunca pudieron conquistar a sus vecinos purépechas que sí habían entrado a la edad de los metales.
Tampoco habían aprendido a gestionar la comida, tanto así que se comían a la gente a falta de otra cosa, tanto así que aún hoy engordan como sapos a la mínima derivado de las periódicas hambrunas prehispánicas en la que los que no tenían tendencia a engordar caían como moscas a falta de reservas.
Y no, no eran mudos antes de colón, pero escribían con dibujitos y no tenían una lengua común.
Y no, las matanzas de indios en norteamérica no son solo en el siglo XIX, empiezan mucho antes:
El caso real y documentado de guerra biológica deliberada contra los indios: Fort Pitt (1763)
El único incidente completamente verificado por los historiadores ocurrió durante la
Rebelión de Pontiac en 1763, un levantamiento de tribus nativas contra el Imperio Británico en la región de los Grandes Lagos. [
1,
2]
- Los implicados: Durante el asedio a Fort Pitt (en la actual Pittsburgh), el oficial británico William Trentanotó en su diario que, tras reunirse con dos delegados de la tribu Delaware, les entregó dos mantas y un pañuelo sacados del hospital de viruela del fuerte con la clara intención de contagiarles la enfermedad. [1, 2]
- La orden oficial: Paralelamente, el comandante en jefe británico, sir Jeffrey Amherst, sugirió formalmente esta estrategia en cartas enviadas a su subordinado, el coronel Henry Bouquet, preguntando si se podría idear un método para "enviar la viruela entre los indios desafectos"mediante mantas. Bouquet respondió que intentaría la táctica. [1, 2]