Grande el hijo de la Philo
Vamos a ver, cualquier obra tiene sentido en su puto momento, en el contexto actual de una industria donde la música cada vez es más simple (algo demostrable cientificamente) y copada por subnormales que no saben ni vocalizar este disco de Rosalia llama la atención como apuesta creativa (con el añadido de que podía haberse tocado el coño, parir una mierda simplona y ganar más dinero). Claro, si lo comparas con la musica desde los 50 pues no, nos jodió, a ver que cojones queremos de una chavala.
Tambien digo que en mi caso fue un disco de ohh, y despues de 3 veces no volví a ponerlo, basicamente porque no es mi rollo, pero oye, audacia y más en estos tiempos tiene y es justo reconocerlo.