Y cuál era vuestra reaccion, esperar a los agentes de seguridat como el imbécil del vecino de las bolsas de basura?
Lo de los platos nos lo contaron, no lo llegué a vivir.
Lo del que se fugó no nos dio ni tiempo a darnos cuenta, simplemente un día ya no estaba y nos enteramos después del percal.
Hubo una vez que el casero, esto sí que fue cagada suya, metió al hijo de un familiar suyo, y el chico tenía problemas mentales serios. Pero digo serios serios, o sea, como de hablar a cámara lenta, venir al piso sin nada y pretender usar nuestras cosas, no lavarse nunca.
O sea, como las cosas que hago yo viviendo solo, pero multiplicadas por 10 y delante de todo el mundo. Estaba muy mal el pobre.
Pues un día el muchacho éste, va a la italiana medio beata y le suelta en italiano: "
Pienso en ti todos los días y me gusta comer el coño."
Así, a bocajarro, como a los tres días de llegar al piso. Cuando ella nos lo contó tuvimos que quejarnos todos al casero, porque la cosa iba a peor. A todos nos dio pena, pero claramente era una persona que no estaba para convivir.
También otra vez en otro piso, me contaron que uno del piso le abrió la puerta a un amigo suyo para que se metiera en la cama de una del piso a ver si follaban. O sea, la tía se despierta de golpe y se ve al fulano ya metido en su cama. No lo echaron al del piso porque estaba muy muy bueno y pidió perdón de rodillas.
¿Si pero dirías que los inquilinos mierders son la regla o la excepción a fin de cuentas?
Yo diría que igual son 30% mierdas, 70% ejemplares. Con algún solape en el medio.
Los caseros son muy tremendistas pero de vez en cuando les cae alguno que justifica todos sus temores. Pero es una puta lotería.
Y eso que en mi caso, al compartir piso se sabía algo más rápido quién hacía burradas. Pero el que le alquile algo a alguno solo, igual no se entera hasta que vea el piso destrozado.