Sí. Hay
casos documentados y con resolución judicial en los que un hombre mató a su esposa y el tribunal determinó que, en el momento del homicidio, sufría una enfermedad mental que le hacía jurídicamente irresponsable. He buscado específicamente casos en los que
no sea solo una alegación de la defensa, sino que exista una resolución favorable por enfermedad mental.
1. Diego Costa Silva — Irlanda, 2024
Este es uno de los ejemplos más claros.
- Costa Silva mató a su esposa, Fabiola De Campos Silva, en Dublín en noviembre de 2021.
- La defensa sostuvo que padecía una psicosis inducida por cannabis, con delirios paranoides.
- Durante el juicio se presentó evidencia psiquiátrica de que creía que su esposa estaba poseída por una serpiente y que iba a hacerle daño.
- Dos psiquiatras forenses declararon sobre su grave estado psicótico.
- El jurado lo declaró no culpable de asesinato por razón de insanity (enajenación mental).
- La consecuencia no fue simplemente quedar libre: quedó sujeto a evaluación y tratamiento en el Central Mental Hospital.
2. Upendra Ihalahewa — Australia, 2020
- Ihalahewa mató a su esposa en Perth.
- El juicio examinó su estado psicótico y el hecho de que no estaba tomando adecuadamente su medicación.
- El juez concluyó que había sido superado por síntomas psicóticos y el tormento que experimentaba.
- Lo importante es que el tribunal distinguió entre capacidad para controlar sus actos y capacidad para comprender que eran moralmente/jurídicamente incorrectos.
- El juez determinó que no podía apreciar la ilicitud de sus actos debido a su enfermedad mental y, por ello, fue exonerado del asesinato por insanity.
Es especialmente interesante porque la resolución judicial
explica explícitamente el vínculo entre la enfermedad mental y el homicidio, no se limita a decir que el acusado tenía antecedentes psiquiátricos.
3. Joseph Lynch — California, 1990
Es un caso estadounidense bastante antiguo pero muy bien documentado.
- Lynch mató a su esposa y a su bebé, golpeándolos con una botella.
- Ya había sido diagnosticado de trastorno maníaco-depresivo.
- El juez primero determinó su culpabilidad por los homicidios y después determinó que era legalmente insano en el momento de cometerlos.
- El juez declaró expresamente que, debido a su trastorno mental, Lynch no podía conocer o distinguir entre el bien y el mal.