Juvenal
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Sun Tzu rebuznó:El mejor general es aquel que vence al enemigo sin presentar batalla
Mi ánimo curioso e inquisitivo, mi predisposición a compartir mis experiencias me llevan a emprender otro análisis exhaustivo de las armas y recursos empleados por aquellos que cada día arriesgan su pellejo (de salva sea la parte) en el fragor del combate. Y de paso a que comenten otros sus tácticas, pues también me mueve el afán de aprender de los que saben...
Resumen: Dos estilos, el hombre de acción (SWAT), el hombre de reflexión (negociador)
LOS SWAT
(Aquí viene la musiquilla de Barry de Vorzon https://s22.yousendit.com/d.aspx?id=02VMTR9LBVRUV1WCJCK1XY7FO1 )
Aquí englobaríamos a los que no se lo piensan dos veces, son gente de acción. Confían plenamente en su potencia de fuego, en su adiestramiento físico y en su voluntad de hierro. Son el Equipo de Armas y Tácticas Especiales, pero también pueden llamarlos SEALs. Son los bomberos que llegan en cuanto se declara el "incendio", tipos duros que acuden al instante, sin titubear, saben afrontar todo tipo de inconvenientes en el acto... Aquí pillan, y aquí matan. Resuelven la misión en esa misma noche.
Nunca me admitieron en esa élite. Como mucho, he ido agregado en alguna misión como asesor técnico o para elaborar informes posteriores (para que alguno se cuelgue medallas y gloria). Así que hablen ellos, si quieren, de sus "tiroteos".
Yo que tuve elegir otra Unidad. La siguiente.
EL NEGOCIADOR
Solo pasé una fase del entrenamiento de las Fuerzas Especiales y destaqué en ella sobremanera: la capacidad de sufrimiento y de subsistir largas temporadas sin probar bocado. "La paciencia es la madre de la ciencia", dicen. No nos importa invertir el tiempo que haga falta, tenemos aguante y nos sobra la paciencia. Somos los negociadores, aunque también trabajamos en el Servicio de Información, recopilando ésta o también nos llaman para que pasemos largo tiempo infiltrados en alguna organización criminal, a la espera de conseguir los datos necesarios para interceptar un "alijo"; pueden pasar semanas antes de obtener resultados, pero no importa. Siempre entre sombras, nos gusta jugar sobre seguro.
Buscamos informadores, y procuramos adaptarnos al medio. No es lo mismo estar al teléfono mientras una bibliotecaria amenaza con volar la Sección de Jardinería o conversar con una psicóloga perturbada armada con una taza de café. El negociador o el espía ha de ser un excelente simulador, y sobre todo (en realidad había puesto sobre todo junto porque soy un subnormal) no ha de bostezar si acude a ver una película en v.o. Puede ser la diferencia entre el éxito de la operación o acabar dirigiendo el tráfico en un remoto villorrio.
Cada "criminala" se mueve por impulsos distintos. Un buen negociador o agente encubierto, sabrá, tras largo tiempo de inspección, cómo evitar que escape indemne.
No quiero acabar sin decir que no es la primera vez que se me mueren todos los rehenes.
Aunque lo peor es cuando, tras una dura labor de espionaje, y tras lograr adentrarme en la cúpula de la Red criminal, logro los datos necesarios para "desmantelar" a alguna, y súbitamente aparece algún macarra del SWAT... Toda una operación cuidadosamente planeada acaba yéndose al carajo, llega alguien dándole al gatillo, se organiza una ensalada de tiros y todo acaba en un baño de sangre (menstrual, posiblemente).
Pero eso ya es un conflicto de Jurisdicción que tienen que resolver las de Asuntos (y Labios) Internos.
Sin embargo, yo hago mías las palabras de Tirso.
Adviertan los que de Dios
juzgan los castigos tarde,
que no hay plazo que no llegue
ni deuda que no se pague
Ahora, disculpen, acaban de pasarme la ficha de una peligrosa delincuente y tengo que estudiarlo.