Yo soy infinitamente más de culos que de tetas, porque una hembra con unas buenas caderas y un culote es pura fantasía en la follaina, especialmente con mis anhelados facesittings, los cuales ya practicaba de pequeño con una prima a la que le decía que se sentara sobre mi cara y yo gozaba como un puto gorrino con el aroma de sus bragas infantiles. Tendría yo entonces como 10-11 años.
Al margen de esto, unas buenas tetas en una fémina deben ser naturales, más grandes o más pequeñas pero naturales. A mi me gustan redonditas y no excesivamente caídas, por lo que el tamaño no me gusta que sea excesivo, y luego lo que es el pezón y la aureola que tenga un color lo más claro posible. Es una cuestión personal, pero me da algo de manía un pezón muy oscuro, o como me he encontrado en alguna tipa, algunos pelillos largos en la base de la mamella. Unas tetas de tamaño moderado antes que tetones de plástico en modo travieso, porque esas tetas duras, marcadas y repugnantes construidas a golpe de bisturí son la SIDA más grande que existe, degradan a la mojera al nivel de un manolo con ubres, una puta vergüenza para la humanidad.
Además no entiendo muy bien ese complejo de algunas tipas con las tetas pequeñas, que también tienen su morbo. Luego están quienes anhelan tetones gigantes de charo a la altura de los tobillos, por algún complejo de estilo freudiano (habichuelo cocainómano y degenerado) o vaya usted a saber el motivo. En fin, aquí lo dejo por el momento.