Imaginemos esto:
Stracci ya no trata de ser el centro de atención, ya no se cree la reina del foro, no se pelea con Nicte ni es una insoportable egocéntrica que piensa que todas las miradas se dirigen a su fastidiosa persona.
Nicte deja su estilo chupi, deja de escribir pijadas para provocar, usa insultos soeces y se enfada cuando alguien postea "Nicte puta".
Los "Elite" dejan de creerse que son Élite y de hablar de lo mal que va el foro, de los tiempos aquellos gloriosos, de que los nuevos son el cáncer, de dar la tabarra con los foreros de la vieja escuela,etc.
¿Pero que puta mierda aberrante sería eso? Stracci debe ser una faltosa y ridícula egocéntrica, Nicte chupi y relamida, los Élite unos pesados y el Loco debe seguir creyéndose Dios. Ese es el orden natural de las cosas.
Las acusaciones de afán de protagonismo, etc. son un contrasentido. Ese es el Loco (y así nos gusta a muchos que sea): egocéntrico, pavo real, llamando la atención, destrozando hilos con forochat nocturno, pidiendo ser administrador, escribiendo los post con empalagoso estilo, defendiendo a Nicte, buscando bronca con otros de la Élite, mirándonos a los demás por encima del hombro, quemando su casa y escribiendo libros que ganan premios literarios que nadie ha visto.
Y sí, percibo cierta envidia en algunos de los antiguos, celosos de que uno que lleva menos tiempo suene tanto por el Foro.