Movistar es un equipo que a nivel de patrocinio está en el mismo punto que en 2011. En el pelotón no ha parado de entrar pasta en estos 15 años y estos siguen con una empresa de Estado que cada vez vale menos, tiene menos presencia en Sudamérica y maneja menos dinero. Lo intentaron hace unos años con el patrocinio saudí, pero no salió la cosa. Es un equipo que económicamente se ha quedado muy, muy atrás, y eso se refleja en la plantilla y los resultados.
Esa es la cantinela oficial, que somos pobres y blao blao blao.
UNA POLLA.
No tienen los presupuestos de Ineos o Visma, claro, pero están parejos en la liga de los 25 millones Groupama, Jayco, Astana y, atención, Alpecin-Deceunink. Ahora compara resultados entre esos.
De hecho, EF, el equipo de Carapaz, está en los 20 millones, menos que Movistar. Y Bora y Decathlon están en los 30, o sea tampoco a una distancia sideral.
Así que no, el fracaso y la deriva desde hace muchos años es por una gestión deportiva lamentable, un despropósito. Valverde maquilló unos años donde los síntomas eran claros. Fue retirarse él... y así están, basando sus apuestas un año tras otro en el fraude de Enric y fichando medianías. Además corredor que fichan, corredor que rinde menos que donde estaba, eso es que algo se hace muy mal ahí. Y cuando no salen cabreados por el cutrerío de estructura como le pasó a Jorgenson o Cavagna.
Así que no, no cuela ni de lejos la cantinela victimista, hay pasta para hacer algo más sin duda, pero se hacen las cosas como el puto culo. Hasta Landa los puso a parir en una entrevista hace poco diciendo que en 2019 todavía les estaba costando la de Dios adaptarse al nuevo ciclismo más científico, nutrición, etc. En 2019 aun andaban así, te cagas.