Veces que le habéis pegado a una muller

Pero si tú eres un bufón que ha sido dominado por una mujer proveniente de una cultura donde son netamente más dóciles que aquí, pedazo de maricón.

Sí, sí, dominado.
Tendrías que haber visto ir a Brenda a buscarme a Karlsruhe, porque aparecí allí de una borrachera desde Oviedo y ni fui a trabajar ni nada.
Pinchándome en un piso con dos madrileños y un alemán, que no sé ni cómo llegué allí.
Jejejeje.
 
Uff las locas, que maravilla el momento en que se desatan y dejas vía libre a lo que lleva uno dentro

Aaaah coño que es Trolak y no Tunak, ua me extrañaba a mi, el Tunak es mas de impresionar lesbianas con objetos de hombre de mundo y no terminar follando

Cuando mi retoño Mictlantecuhtli se registre en el foro de aqui a 10 años se cagara en tu puta madre.
 
A poco que seas medio hombre no va a ser necesario NUNCA que le pongas la mano encima a una mujer, basta con hablar como tal.

Si eres un hombre de verdad, con la mirada sobra.


Sois unos mierdas tanto los que zurráis a un ser inferior como una mujer como los que os dejáis subyugar por ellas.

Jejeje, los cojones. Y una puta mierda. Con algunas, las miradas de tigre, con el orgullo en juego (que se defiende a hostias), o la firmeza en la voz, provocan en ellas el asco y rabia máximos. Es otro hombre el que sabe que se van a soltar guantazos. Ya depende de él calmar las cosas y recular, o sacar a lucir los puños.

"¡Tú a mí no me chillaaas!", "¡A mi no me mires asiiii!".

Jejeje, con esas sólo queda la mano abierta. O recular.
 
En el colegio calenté a dos tías. La primera, una gorda mongola que me sacabas de quicio en tercero y cuarto. En cuarto me dió por darle puñetazos en el brazo cada vez que te tocaba los huevos. Cuando llegó el verano y nos pusimos de manga corta llevaba los brazos llenos de moratones. La señorita Margarita le preguntó que de que eran esas marcas y le faltó tiempo para decir que se las había hecho yo. Se tiró la vieja a por mí y casi me arranca los pelos. Así que aprendí que hay que dar donde no queden marcas. Desde entoces patadas en el culo.

La segunda, encarnita mucha marcha, le dió por bajarme los pantalones del chándal cada vez que nos cruzabamos en el recreo estando yo en quinto y siendo ella dos años mayor que yo. Me tenia hasta los cojones. Un día, yendo hacia la cola para entrar en clase tras un recreo me paré a hablar con mi primo que estaba en la cola de los de séptimo. Llegó ella y me bajó los pantalones por detrás. Me los subí corriendo mientras veía como todo el mundo se reía alrededor mía. Venía de jugar un partidillo contra los de B, iba acelerado, enrrabiado porque habíamos perdido y solo me faltaba aquello. Me di la vuelta y la vi riéndose a carcajadas, entoces se me nubló la vista, vi que tenía las piernas abiertas y se solté una patada en el coño con toda mi alma. Soltó una especie de gruñido mientras se le ponían los ojos en blanco y caía redonda al suelo.

Menudo silencio se hizo en las dos colas que solo se rompió cuando dos amigas suyas comenzaron a gritar como locas llamado a los profesores que había en la entrada y chillando que le había pegado. Cuando cayó a plomo ya sabía que le iba a llevar palos como para hacerme un fuerte. Llegaron corriendo y la atendieron como se atendía en aquella época, levantándola en peso y zarandandola como un muñeco. Ella estaba pálida, con los ojos vueltos e inconsciente. En eso momento yo ya estaba cagado, no podía ni tragar saliva y no había pasado ni un minuto. Uno de los profesores, don Antonio el "media oreja" se tiró a por mí gritando que la había matado y diciéndote de todo. Me soplo una hostia que me cambió de signo del zodiaco. Me iba a dar otra pero don Rafael le grito que trajera agua que se estaba "despertando". Aproveche la coyuntura y me quite del medio.

Entré corriendo en clase y me senté cagado vivo mientras me pitaba el oído del lado izquierdo y me ardía la cara A los cinco minutos entró la directora buscandome, le contó lo ocurrido a la señorita Margarita y me sacó de los pelos. En el pasillo estaban la mitad de los profesores y uns polvarea liada. Llamaron a mi hermana, que estaba en octavo, Allí solo se hablaba de mi patada. Mi hermana nada más verme me preguntó que quién me había cruzado la cara. Yo no podía ni hablar, estaba acojonado completamente y al borde del ataque de ansiedad. Señalé al media oreja y el cabron soltó que otra me tenía que haber dado. Mi hermana le dijo que fuera la ultima vez que me ponía la mano encima. Su respuesta fue reírse y entoces le dijo mi hermana que haber si reía tanto cuando bajara mañana mi madre. Le cambio la cara rápidamente. Entoces me preguntó que había pasado. Yo balbuceando, llorando y casi sin poder respirar le dije que estaba ella siempre me bajaba los pantalones y estaba harto de que se rieran de mi. Entoces, la señorita Margarita saltó diciendo que eso no era motivo para yo le pegará a una niña. Mi hermana le respondió que el niño era yo, que ella era dos años mayor. Entoces empezaron a discutir entre ellos, la vieja cabrona me cogió de una oreja me arrastró hacia la puerta de la clase y me dijo que para adentro. En eso llegó mi hermana y le subió la falta hasta el cuello mientras todos los profesores empezaron a reírse. Ella se giro soltandome y levantando la mano para abofetear a mi hermana. Adelante, dame, venga!!! Le grito mi hermana. Se hizo un silencio atroz en el pasillo. Entoces otro profesor le dijo a la vieja, no decías que eso no era motivo para pegarle a una niña? O a el si le pueden bajar los pantalones y a ti no se te quede subir la falda? Yo soy profesora, grito ella, y este ya ha sido castigado por pegarle a otra niña. Mi hermana me dijo, coge tú mochila que nos vamos a casa ahora mismo que vamos a hablar con papá. No no, aquí no se va nadie, dijo la directora. Si, nos vamos ahora mismo, le replicó mi hermana. No se puede salir del colegio en horario escolar, le soltó ella. Después de cómo le habeis pegado a mi hermano podemos iros antes de que lo matéis, sobre todo está. Coge la mochila, venga. Pero yo no me movía de detrás de mi hermana. Había un giro dramático de los acontecimientos, pero yo seguía en estado de shock y veía que me mataban si me movía de alli. Me cogió me hermana de la mano y nos fuimos sin mochila.


Luego de adulto solo follando cuando alguna que ha querido alguna hostia, que le tirara de los pelos o le apretará del pescuezo en plena faena. A una, hace tiempo, le iba la marcha y tuve que comprar una fusta en el decathlon para azotarla. Hostia como le ponía el culo y como se corría con los azotes. No he visto otra cosa igual en mi vida.

Jejeje, bueno, bravo. Bravo bravísimo. Más que un relato, este largo párrafo ha sido una regurgitación, arrancada desde las entrañas del trauma infantil; un acto descarnado, valiente, acelerado, visceral, sin pausa, honesto.

Ufff, y encima con otra mujer plantado cara a profesor@s franquistaaaas, uffff.

Eso sí, con los pantalones bajados, por qué no le enseñaste la pilila a esa tía para decirle a continuación "¡Me puedes comer la polla si tanto la buscas!"
 
Editado cobardemente:
Una chica me hacía bullying en el instituto, al final le dí un cachete en el culo y se giró sorprendida pero no fue la cosa a mayores (es lo que tiene no saber interactuar con envras).
Querido Ferris: comoquiera que estoy hasta los cojones de los modismos anglosajones, haz el favor de escribir acoso o, más castizo aun, puteo. Creo que en la cita del DNI te regalan un diccionario.
 
Jejeje, bueno, bravo. Bravo bravísimo. Más que un relato, este largo párrafo ha sido una regurgitación, arrancada desde las entrañas del trauma infantil; un acto descarnado, valiente, acelerado, visceral, sin pausa, honesto.
Me acuerdo de todo aquello nítidamente. La angustia que pase ese día que por nadie pase. Muchas veces lo hemos hablado mi hermana y yo. Hubiese preferido que se me olvidase todo lo que ocurrió aquel día, pero no. Mi cerebro no lo mandó a la papelera de reciclaje.
Ufff, y encima con otra mujer plantado cara a profesor@s franquistaaaas, uffff.
Había mezcla de franquistas y nuevos profesores. Don Rafael era joven y no le gustaba que se pegará. Ese fue el que nos defendió. Don Francisco, apenas abrió la boca pero le tiro en cara a don Antonio la hostia que me dió. Le dijo que qué autoridad tenía tras pegarme semejante hostia por haberle pegado yo a una niña. La directora, la señorita Margarita y don Antonio eran de los de la letra con sangre entra. Y el caso es que don Antonio no era viejo, pero era un hijo de puta y un sádico.
Eso sí, con los pantalones bajados, por qué no le enseñaste la pilila a esa tía para decirle a continuación "¡Me puedes comer la polla si tanto la buscas!"
Si hombre!!! Yo estaba cagado vivo y al borde de un ataque. Si le digo eso a la vieja me despelleja allí. La mirada de odio que se le quedó tras lo de mi hermana daba miedo.
 
Bueno, ahora vamos a dejar de hacer el gilipollas y al tema.

El título del hilo dice claramente "mulleres" así que dejamos las historias de guardería.
 
Os veo a todos muy buenecitos. Solo pegáis cuando os tienen muy hasta los cojones después de haber pasado mil tormentos. Hacéis el camino del héroe, vaya.
Yo soy de mecha corta desde pequeño, sabes? Miraba a las niñas y a los niños y les cogía manía por cosas banales como si forma de respirar o cómo escribían y sin mediar palabra me abalanzaba sobre ellos y ellas como un energúmeno y no distinguía entre niños y niñas.
De mayor he ejercicio la violencia ambiental, es decir, si estoy discutiendo con una, me suelen entrar muchísimas ganas de pegar y por motivos obvios me reprimo pero para dejar patente que ha estado a punto de caramelo la cosa puedo tirar una silla contra la pared, reventar un móvil contra el suelo o lo que en ese momento se le antoje a mi voluntad de niño mimado y asquerosito.
 
Jejeje, los cojones. Y una puta mierda. Con algunas, las miradas de tigre, con el orgullo en juego (que se defiende a hostias), o la firmeza en la voz, provocan en ellas el asco y rabia máximos. Es otro hombre el que sabe que se van a soltar guantazos. Ya depende de él calmar las cosas y recular, o sacar a lucir los puños.

"¡Tú a mí no me chillaaas!", "¡A mi no me mires asiiii!".

Jejeje, con esas sólo queda la mano abierta. O recular.

Jejejeej, unos buenos ganchos y quedan suaves, suaves.
Si ellas lo agradecen mucho, te ponen a prueba pa que les acaricies el lolmo.
Sí.
Jejeeej, como hibridación clonación estás de acuerdo en todo.
Jejejeje, es como hablar con un espejo, ejo, ejo, ejo...con eco, eco, ecoooo.
 
Editado cobardemente:
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Si hombre!!! Yo estaba cagado vivo y al borde de un ataque. Si le digo eso a la vieja me despelleja allí. La mirada de odio que se le quedó tras lo de mi hermana daba miedo.
No, no, me refería a enseñarle la polla a la que te bajaba los pantalones; tocarle el coño en vez de la patada, como haría @Ferris
 
Jejejeej, unos buenos ganchos y quedan suaves, suaves.
Si ellas lo agradecen mucho, te ponen a prueba pa que les acaricies el lolmo.
Sí.
Jejeeej, como hibridación clonación estás de acuerdo en todo.
Jejejeje, es como hablar con un espejo, ejo, ejo, ejo...con eco, eco, ecoooo.

Jejeje ufff, a la del insti del par de bofetones; aquel día yo era más jioben y lleno de ira, pero ahora de más maior me acuerdo y me toco con su cara de miedooooo "no no, por favor" dijo tras la segunda bofetada; jejeje yo creo que habría recibido la tercera y la cuarta bien sumisa,uffff y con un dedo en el coñoooooo.

Sí.
 
Jejeje ufff, a la del insti del par de bofetones; aquel día yo era más jioben y lleno de ira, pero ahora de más maior me acuerdo y me toco con su cara de miedooooo "no no, por favor" dijo tras la segunda bofetada; jejeje yo creo que habría recibido la tercera y la cuarta bien sumisa,uffff y con un dedo en el coñoooooo.

Sí.

Uuuufff, lo necesitannn, si dejas que se crezcan sufren y se frustrannnnn.
Sí.
 
Editado cobardemente:
Ah.... No, me los subía y pasaba del tema. Una vez vale, pero se pico y ya me tenía hasta la polla. Yo sabía que iba terminar mal la cosa, pero no así.

Jejeje, "señor director, ella me bajaba los pantalones casi a diario, y ya hoy, además, acercó su coño a mi pene e hizo que se lo metiera; yo no quería"
 
Interesantes vivencias, no cabe duda.

No obstante, esta cuestión ha aparecido innúmeras veces en este foro; a mis declaraciones anteriores me remito. Y, como es costumbre, @Asam es un tío de lo más razonable.
 
En el colegio calenté a dos tías. La primera, una gorda mongola que me sacabas de quicio en tercero y cuarto. En cuarto me dió por darle puñetazos en el brazo cada vez que te tocaba los huevos. Cuando llegó el verano y nos pusimos de manga corta llevaba los brazos llenos de moratones. La señorita Margarita le preguntó que de que eran esas marcas y le faltó tiempo para decir que se las había hecho yo. Se tiró la vieja a por mí y casi me arranca los pelos. Así que aprendí que hay que dar donde no queden marcas. Desde entoces patadas en el culo.

La segunda, encarnita mucha marcha, le dió por bajarme los pantalones del chándal cada vez que nos cruzabamos en el recreo estando yo en quinto y siendo ella dos años mayor que yo. Me tenia hasta los cojones. Un día, yendo hacia la cola para entrar en clase tras un recreo me paré a hablar con mi primo que estaba en la cola de los de séptimo. Llegó ella y me bajó los pantalones por detrás. Me los subí corriendo mientras veía como todo el mundo se reía alrededor mía. Venía de jugar un partidillo contra los de B, iba acelerado, enrrabiado porque habíamos perdido y solo me faltaba aquello. Me di la vuelta y la vi riéndose a carcajadas, entoces se me nubló la vista, vi que tenía las piernas abiertas y se solté una patada en el coño con toda mi alma. Soltó una especie de gruñido mientras se le ponían los ojos en blanco y caía redonda al suelo.

Menudo silencio se hizo en las dos colas que solo se rompió cuando dos amigas suyas comenzaron a gritar como locas llamado a los profesores que había en la entrada y chillando que le había pegado. Cuando cayó a plomo ya sabía que le iba a llevar palos como para hacerme un fuerte. Llegaron corriendo y la atendieron como se atendía en aquella época, levantándola en peso y zarandandola como un muñeco. Ella estaba pálida, con los ojos vueltos e inconsciente. En eso momento yo ya estaba cagado, no podía ni tragar saliva y no había pasado ni un minuto. Uno de los profesores, don Antonio el "media oreja" se tiró a por mí gritando que la había matado y diciéndote de todo. Me soplo una hostia que me cambió de signo del zodiaco. Me iba a dar otra pero don Rafael le grito que trajera agua que se estaba "despertando". Aproveche la coyuntura y me quite del medio.

Entré corriendo en clase y me senté cagado vivo mientras me pitaba el oído del lado izquierdo y me ardía la cara A los cinco minutos entró la directora buscandome, le contó lo ocurrido a la señorita Margarita y me sacó de los pelos. En el pasillo estaban la mitad de los profesores y uns polvarea liada. Llamaron a mi hermana, que estaba en octavo, Allí solo se hablaba de mi patada. Mi hermana nada más verme me preguntó que quién me había cruzado la cara. Yo no podía ni hablar, estaba acojonado completamente y al borde del ataque de ansiedad. Señalé al media oreja y el cabron soltó que otra me tenía que haber dado. Mi hermana le dijo que fuera la ultima vez que me ponía la mano encima. Su respuesta fue reírse y entoces le dijo mi hermana que haber si reía tanto cuando bajara mañana mi madre. Le cambio la cara rápidamente. Entoces me preguntó que había pasado. Yo balbuceando, llorando y casi sin poder respirar le dije que estaba ella siempre me bajaba los pantalones y estaba harto de que se rieran de mi. Entoces, la señorita Margarita saltó diciendo que eso no era motivo para yo le pegará a una niña. Mi hermana le respondió que el niño era yo, que ella era dos años mayor. Entoces empezaron a discutir entre ellos, la vieja cabrona me cogió de una oreja me arrastró hacia la puerta de la clase y me dijo que para adentro. En eso llegó mi hermana y le subió la falta hasta el cuello mientras todos los profesores empezaron a reírse. Ella se giro soltandome y levantando la mano para abofetear a mi hermana. Adelante, dame, venga!!! Le grito mi hermana. Se hizo un silencio atroz en el pasillo. Entoces otro profesor le dijo a la vieja, no decías que eso no era motivo para pegarle a una niña? O a el si le pueden bajar los pantalones y a ti no se te quede subir la falda? Yo soy profesora, grito ella, y este ya ha sido castigado por pegarle a otra niña. Mi hermana me dijo, coge tú mochila que nos vamos a casa ahora mismo que vamos a hablar con papá. No no, aquí no se va nadie, dijo la directora. Si, nos vamos ahora mismo, le replicó mi hermana. No se puede salir del colegio en horario escolar, le soltó ella. Después de cómo le habeis pegado a mi hermano podemos iros antes de que lo matéis, sobre todo está. Coge la mochila, venga. Pero yo no me movía de detrás de mi hermana. Había un giro dramático de los acontecimientos, pero yo seguía en estado de shock y veía que me mataban si me movía de alli. Me cogió me hermana de la mano y nos fuimos sin mochila.


Luego de adulto solo follando cuando alguna que ha querido alguna hostia, que le tirara de los pelos o le apretará del pescuezo en plena faena. A una, hace tiempo, le iba la marcha y tuve que comprar una fusta en el decathlon para azotarla. Hostia como le ponía el culo y como se corría con los azotes. No he visto otra cosa igual en mi vida.
Tu hermana tiene unos ovarios de tamaño petrolero.
 
No he pegado nunca a ninguna mujer.
Ni siquiera un cachete a mis hijas.

No tengo historias del cole porque no había féminas en clase hasta 1° de BUP, y a esas edades lo que quieres es enrollarte con ellas, no pegarte.

Otra cosa son las relaciones sexuales con temas BDSM. Ahí sí pero porque estaba consensuado. No conozco hembra a la que no le ponga que le cacheteen bien el trasero.
 
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