Bueno pues ya fui a mi primera reunión de Alcohólicos Anónimos. Como sospechaba, no me gustó nada.
La mayoría de asistentes eran sesentones destrozados físicamente aunque lo hayan dejado, hablando de como habían perdido sus matrimonios y el contacto con sus hijas, pero que gracias a A.A y haber dejado la bebida pudieron rehacer la relación con sus hijas y ya se ven normalmente, y hasta les cuidan y acompañan al médico a la farmacia y les preparan el pastillero.
Había uno que hablaba como un auténtico subnormal, pero en serio, no sé si es así de fábrica o el alcohol le jodió el cerebro a ese nivel.
Había una cuarentona del tipo que se folla Thorndiken que contaba que se le producían a menudo lagunas mentales de la hostia, hasta el punto de levantarse en camas ajenas con desconocidos y decirse a si misma "qué asco, quién es este feo" y se largaba echando hostias. También que había estado en la cárcel por producir un accidente de coche estando borracha.
Otro que había perdido el trabajo de sus sueños en nosequé y había decepcionado a toda su familia y a partir de ahí no duraba más de 10 meses en ningún sitio. El muy pirado conducía sin carnet de conducir. Incluso llegó a dormir en la calle y aún así seguía gastándo lo poco que conseguía en alcohol. Luego que gracias a A.A lo había dejado, se había sacado el carnet, y había conseguido mantener su trabajo.
Sentada a mi lado había una tía de Estonia cuarentona que hablaba con acento ruso, fue la única con la que me identifiqué algo. Decía que bebía para calmar ansiedades, para celebrar cuando le pasaba algo bueno, en fin cualquier excusa era buena para beber. Decía que no le gustaba el sabor del alcohol así que bebía más que nada vodka que no sabe a nada. Sus resacas eran horribles, contaba, pero descubrió el truco de beber por la mañana para quitárselas. Y así bebía todo el día, de mañana a nochd. Igual que me pasó a mi, dijo que empezó a ver el poco sentido de beber cuando alcanzó una tolerancia al alcohol que ya la sustancia no le producía ningún placer.
Cuando me tocó mi turno, dije que nada que llevo un mes y pico sin beber y no tengo ganas de beber más y he venido a ver qué tal es esto.
El "líder" de la reunión me dijo que una cosa es dejar de beber y otra es mantenerlo en el tiempo. Bueno.
Lo que me dió muy mala espina es que todo tenía algo de pinta de secta.
La reunión era en una parroquia y la sala estaba llena de posters que hablaban mucho de que hay que someterse a Dios y tal porque nosotros solos no podemos controlarlo y tenemos que reconocer nuestra debilidad con humildad ante el señor y blao.
Eso no me gusta nada. Yo pienso todo lo contrario, ni someterse a Dios ni hostias, uno tiene que ser fuerte o lo que sea y cambiar el chip uno mismo. Ese rollo religioso secta me echa mucho para atrás. Me lo voy a pensar bien antes de volver. Si voy será porque estoy aburrido creo, pero lo dicho, muy mal yuyu eso de Dios esto Dios lo otro.
Un papel que me dieron:
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Eso es todo por ahora amics.