:::::: ENSAYO A PROPÓSITO DEL EMOTICONO DE DESPEDIDA :::::::
:3 :3 :3 :3 :3 :3 :3 :3 :3 :3 :3 :3 :3 :3 :3 :3 :3 :3
:3 :3 :3 :3 :3 :3 :3 :3 :3 :3 :3 :3 :3 :3 :3 :3 :3 :3
:3 :3 :3 :3 :3 :3 :3 :3 :3 :3 :3 :3 :3 :3 :3 :3 :3 :3
:3 :3 :3 :3 :3 :3 :3 :3 :3 :3 :3 :3 :3 :3 :3 :3 :3 :3
:3 :3 :3 :3 :3 :3 :3 :3 :3 :3 :3 :3 :3 :3 :3 :3 :3 :3
A estas intempestuosas horas, estoy empezando a darme cuenta que últimamente se abusa del emoticono que encabeza este párrafo, para dar a conocer que un hilo es una soberana memez. Esto provoca la aparición de múltiples posts con un único contenido, lo que ralentiza el extraer lo que realmente puede dar de sí un hilo, por muy extravagante o sin sentido que sea.
Si el susodicho abre un hilo sencillamente para poner un enlace, tenga gracia o no, enseguida aparecen los abusadores del adiós muy buenas, unas veces con más razón que otras, pero conduciendo ese hilo al cierre. La inventiva o imaginación a veces se merma o sencillamente brilla por su ausencia, y esto, conjuntamente con las ganas de darse a notar o saber que se está ahí, hace que un foro o lugar de reunión de usuarios de ordenadores con internet, se convierta en un compendio de dibujos animados casi ininteligible por los que realmente quieren sacar jugo a los párrafos expuestos.