Hyperman rebuznó:
No no...
El mío no necesita esas barras, pero si le hicieran falta habría que ponérselas, pero lógicamente sin ninguna pegatina o alañadido que informara de su existencia.
Deduzco por sus respuestas que es usted de los que usan la velocidad máxima del vehículo, comunicada por el fabricante, como punto de partida para empezar a hablar. Parece ser usted un "gourmet tuneador", no de los del alerón de aluminio, sino de los de la preparación del motor empezando por quitar la limitación de velocidad de fábrica, o el cambio en el chip de control ¿me equivoco?
Pues si es así, me atrevo a sugerirle que por mucho control que uno crea tener del vehículo, una máquina cualquiera creada por el hombre con combustión interna, y a más de 170 km/h, es muy difícil de controlar. Ya sé que usted me dirá que lleva 20 años usando las carreteras españolas como circuito de alta velocidad privado, y que su control es absoluto en los pianos y en los peraltes del carreterío patrio, pero tenga en cuenta que realmente la velocidad sólo debe limitarse a los circuitos homologados para ello.
Hace 2 años, un conocido tuvo un percance con su flamante M3 (auténtico) en una carretera de Almería. Los cálculos de velocidad de la guardia civil fueron que iba a más de 245 km/h. Evidentemente el percance fue mortal, muy mortal. Este hombre llevaba preparando su coche un año, y aproximadamente unos 15 conduciendo "deportivamente". Un mal adelantamiento y una pérdida de control del vehículo se llevaron el alma del susodicho y a 4 miembros de una familia que iban en el otro vehículo implicado al Valhala de Senna y demás héroes del keroseno.
No estoy aquí para dar consejos a nadie sobre cómo llevar su vida, pero tenga en cuenta que las carreteras están pobladas de simples conductores de a pie.
Muchas gracias por su atención y buena suerte.