Ábalos trapicheando para pagarse las putas y las orgias es comprensible, pero lo de este tío que lo hacía para agasajar con collares y joyas a la mujer, que no hay por dónde cogerla. Y estar rodeado de esa secretaria y esas hijas, que son horror tras horror. No lo entiendo, a veces es difícil entrar en la mente de algunas personas.