hace unos días estuve en este club y la verdad que llevé un poco de decepción, está un poco descuidado y no hay mucho nivel… chavalas que no se mueven del asiento ni aunque pongas en la cabeza un cartel que quieres follar. Efectivamente Camila estaba con dos compatriotas colombianas a la entrada del local, es cierto que de cara es resultona y llama la atención entre las demás chicas, pero tampoco es que sea para tanto. Una vez que entablas conversación con ellas rápidamente te dice que si quieres follar, entre otras cosas para no perder el tiempo. Son 50 euros. Una vez en la habitación pues ya empieza a perder el poco glamour que tenía… ni te mira, ni te toca ni nada de nada… mamada con mano mala malísima y rápidamente al folleteo… la pones como tú quieras, pero es como si movieras un saco patatas, ni pidiéndole que te mire se digna a a hacerlo… me acordé de otra colombiana estilo a esta que recientemente ha estado por León…
Cada vez las tías pasan más y dan más ganas a uno de meter en bitcoins el dinero que se pierde con estas chavalas…