snow
Freak
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Como ya os conté hace tiempo descubrí el cómic a través de las revistas que leia en casa de mis tios cuando aún era una niña. Una de esas revistas era Zona 84 y, en sus páginas finales, publicaban una historieta que protagonizó muchos de mis sueños y dibujos de entonces. Se llamaba "El último recreo".
El argumento era muy sencillo; " en el mundo se produce una hecatombe mediante el estallido de una bomba selectiva que mata sólo a los humanos que han alcanzado la madurez sexual. El mundo queda poblado por niños, sin adultos que los provean de alimentos, salud, seguridad o entretenimiento. Desprotegidos y librados a su suerte, deberán encontrar la manera de subsistir en un medio que ha perdido sus normas.
Una ciudad que comienza a degradarse progresivamente, escasean los alimentos, las enfermedades no perdonan. Los más pequeños no tienen hermanos mayores que los cuiden y los que llegan a la madurez sexual, mueren. Las calles se pueblan de cadáveres y ratas.
Hay que ingeniárselas para comer, mejor si se cuenta con algunos amigos, ya que en las calles reina el sálvese quien pueda.
En la línea temática de El señor de las moscas, de William Golding, en la lucha por sobrevivir los niños comienzan a presentar vicios adultos, el egoísmo y la violencia crecen a medida que se pierde la inocencia.
Mientras algunos se organizan, aprendiendo a vivir y convivir, sufren el temor a crecer, a madurar, a ser atraídos por el otro sexo. Lo inevitable, aunque los alienta la esperanza de que el efecto de la bomba se disipe..."
Los guiones de esta magnífica historia están escritos por Carlos Trillo y los dibujos, con una calidad ténica fuera de toda cuestión, son obra de Horacio Altuna.
Si podeis conseguirlos no os los perdais.
El argumento era muy sencillo; " en el mundo se produce una hecatombe mediante el estallido de una bomba selectiva que mata sólo a los humanos que han alcanzado la madurez sexual. El mundo queda poblado por niños, sin adultos que los provean de alimentos, salud, seguridad o entretenimiento. Desprotegidos y librados a su suerte, deberán encontrar la manera de subsistir en un medio que ha perdido sus normas.
Una ciudad que comienza a degradarse progresivamente, escasean los alimentos, las enfermedades no perdonan. Los más pequeños no tienen hermanos mayores que los cuiden y los que llegan a la madurez sexual, mueren. Las calles se pueblan de cadáveres y ratas.
Hay que ingeniárselas para comer, mejor si se cuenta con algunos amigos, ya que en las calles reina el sálvese quien pueda.
En la línea temática de El señor de las moscas, de William Golding, en la lucha por sobrevivir los niños comienzan a presentar vicios adultos, el egoísmo y la violencia crecen a medida que se pierde la inocencia.
Mientras algunos se organizan, aprendiendo a vivir y convivir, sufren el temor a crecer, a madurar, a ser atraídos por el otro sexo. Lo inevitable, aunque los alienta la esperanza de que el efecto de la bomba se disipe..."
Los guiones de esta magnífica historia están escritos por Carlos Trillo y los dibujos, con una calidad ténica fuera de toda cuestión, son obra de Horacio Altuna.
Si podeis conseguirlos no os los perdais.
