Observo que muchos, yo creo que por inercia, se definen como católicos, cuando realmente no lo son. O, en todo caso, no son consecuentes con lo que predica la Iglesia Católica (en materia de sexo, en dogmas doctrinales, etc. etc.) Eso de que somos católicos porque fuimos bautizados, no vale. Nos han bautizado sin consultarnos. Por tanto, deberían esperar a que cumpliésemos una edad en la que poder elegir libremente qué religión nos interesa, o si, por el contrario, nos sentimos ateos, agnósticos, etc. Luego el personal se casa por la Iglesia por tradición -porque queda bonito de cara a la familia, porque a la novia le hace ilusión, etc.-, pero no porque realmente lo sienta con espíritu católico.
Por tanto, creo más bien que muchos son cristianos. Es decir, les agrada las enseñanzas transmitidas por Jesús, intentan seguir su camino, a lo mejor hasta creen que resucitó, que es Hijo de Dios, que hay una vida después de la muerte, etc. etc. Pero católicos, en el sentido de cumplir con los preceptos de la Iglesia Católica y creer a pie juntilla en su dogmática, obedecer el catecismo, etc., pues yo lo dudo.
Por poner un ejemplo, ¿qué católico obedece la recomendación de la Iglesia de no usar preservativos, porque es algo inmoral?... Por tanto, si alguien actúa de forma opuesta a la que impone la Iglesia, desobedeciendo sus mandatos o no asistiendo a actos litúrgicos, me parece absurdo que se autodenomine católico. Esa es mi opinión, la verdad.
Ummita