Cuando dejo a mi novia en casa voy en el coche cantando a grito pelao canciones de Jesucristo Superstar, que si bien no podrá oirse desde fuera, sí ha de ser extraño contemplar a un tipo solo en un coche haciendo unos movimientos tan espásmodicos y con la boca abierta casi a ras de las cejas.
Acompaño el concierto expeliendo todas los aires malignos que se han contenido en mí durante todo el día.
Acompaño el concierto expeliendo todas los aires malignos que se han contenido en mí durante todo el día.