Quentin rebuznó:
Ni el abogado, ni la policia, ni la zorra colombiana, se dignaron en mirar el "panfleto" de la boda... venga ya.
Además como no se va a acordar el tal Juan del nombre de su supuesta mujer, y si de todos los detalles del enlace...
Parece sacado del Principe de Bel-Air, cuando arregla todo como una boda para follarse a una jamba.
Señor Quentin, no dudo que usted sabe leer, pero... comprende lo que lee?
El que no se acuerda del nombre de la colombiana es mi amigo, no el tal Juan. Esta historia me la contó mi amigo, y cuando le pregunté el nombre de la colombiana, no se acordaba. Estoy seguro que Juan recordará su nombre perfectamente.
Evidentemente yo no estaba allí, pero supongo que los "papeles" de la boda estaban perfectamente redactados, excepto que la firma (que en muchos casos ni siquiera se entienden los nombres) estaba "falsificada", y había escrito "Tom Sawyer" en lugar de su firma habitual. Igualmente su número de carné de identidad no era el que aparecía en los papeles.
Puede parecer raro que ni el abogado ni la jueza comprobaran concienzudamente los papeles, pero tampoco tanto. Hoy por hoy existe tal grado de burocracia, que si el papel era original (con sus sellos originales y todo eso), ni se molestarían en mirar nada más. Vamos, que yo me lo creo.