Yo creo que todos los matrimonios deberían durar 20 años como máximo. Muchas personas resistirían pensando que les queda poco para la libertad y para ser ellos mismos de nuevo.
Tener dudas es lo más propio del ser humano. Homer, Marge... Incluso Jeashias Cresthos tuvo su momento de duda, y es por eso por lo que es una de las figuras más fascinantes que ha habido (y que pueda llegar a haber) producto de la mente humana o no. Después de 20 años haciendo el amor con otra persona en este mundo loco en el que te están abrasando la mente de modo subliminal y no muy subliminal con el placer más sensual y tentador y el modo más fácil de conseguirlo... Llevando a tus espaldas tu trabajo, tus hijos, tu casa, seguramente también a tu marido, que seguro que ha engordado y no tiene interés en molestarse en vestir con un mínimo de concordancia y armonía de colores y formas... Y tú viviendo de lunes a viernes sumida en la vorágine, los fines de semana evitando pensar que el lunes todo vuelve a empezar otra vez, y que eso va a ser así hasta que... ¿Hasta qué?
En esas circunstancias no hay nadie con un poco de gusto por la vida que, cuando encuentra a una persona que le gusta, que le hace sentir las mareas hormonales olvidadas desde hace largos años y que simboliza la esperanza que llevas un tiempo intentando recuperar... Es algo perfectamente normal, hasta saludable. Y qué pasa si te dejas llevar... llevas el juego un poco más lejos, sube la tensión sexual, la complicidad... Y luego vuelves a casa de nuevo, cargada con varias bolsas de la compra, cansada, probablemente triste... ¿Te has encerrado en el baño no (o no solamente) a hacer caca hoy sino a llorar?
Yo creo que debes coger el toro por los cuernos y permitirte ser feliz y vivir. Uno puede conformarse un tiempo, pero lo más probable es que esta vez resistas y, como Nicole Kidman, sientas un gran alivio cuando tu compi se aleje. Es posible que vuelva a pasar lo mismo pero también es posible que no, que empieces a envejecer en plan mal y que acabes divorciada demasiado tarde. Los machos fogosos que en ese momento quieran cortejarte no van a ser atletas de los que cuando te dejan dormir te han sacado el veneno del cuerpo con empellones firmes y briosos, sino viejos con un cuerpo blando, pálido y repugnante.
Puede que tu marido sea de los míos, hombres leales por castigo, incapaces de ser infieles porque no hay con quién. No te va a dejar ir, no va a ser fácil, va a intentar arrastrarte al fondo con él, y si no lo consigue se va a convertir en tu peor enemigo, sin tener en cuenta todo lo que has hecho por él.
En definitiva, dudo que te atrevas. Eres lo peor que se puede ser en este mundo: eres buena.