Mis trabajos han sido, durante muchos años, precarios y mal remunerados, en parte por mis hábitos itinerantes, y he trabajado desde tascas, bares y restaurantes, de dependiente en librerías, en invernaderos, de comercial, cogiendo fruta en el campo a incluso de profesor en clases privadas, interino en institutos y alguna otra mierda que ni recuerdo. Estos últimos han sido trabajos más acomodados y tranquilos, pero demasiado estresantes, dado que había que tratar con adolescentes bastante subnormales, muchos de ellos dignos de ser golpeados sin piedad hasta el amoñecamiento. Por eso puedo decir que, quizás, han sido los peores trabajos, además de las programaciones de asignaturas y otras mierdas como cursos de reciclaje, reuniones, tareas administrativas y otras mierdas.
Aunque te deslomes mucho más, y las condiciones sean infinitamente peores, cualquier trabajo manual, o que requiera de escasa cualificación, pero que te deje tener muchas horas libres, y no te de quebraderos de cabeza, es mucho mejor. Lo importante es no tener que llevarte el trabajo a casa, o tener que romperte mucho la mollera con gilipolleces e inutilidades, cuestiones burocráticas que no sirven para nada.
Si por mi fuera, sería rentista, y me haría con un buen putiferio de lumis caucásicas, donde pudiera dedicarme únicamente a gestionar el negocio, probando el género y soltando mis buenas libaciones de lefa. Creo que asuntos relacionados con la follaina y lupanares sería el trabajo que yo me merezco, como gestor únicamente. Ni que decir tiene que haría como Viruelo, y grabaría ilegalmente a los clientes para chantajearlos, y tenerlos pillados de las gónadas. Eso sí, sería un negocio de lupanares heterosexuales, nada de ladyboys, chaperos morunos ni demás mierdas que abundaban en las saunas del suegro del mencionado, y donde seguramente le desfloraron el culo infinitas veces.