ESCUPECHARCOS

  • Iniciador del tema Iniciador del tema joselanegan
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joselanegan rebuznó:
Bla Bla...
4.- Que estoy hasta la polla de que cuatro gilipollas telecos de mierda no dejen de abrir hilos acerca de latinoamérica, con comentarios dignos de absolutos imbeciles.
Bla Bla Bla...

joselanegan rebuznó:
Otra vez bla bla bla...
no se si tendré hijos, pero quizá tu padre fue emigrante, y estuvo apretando tuercas en suiza para pagar tu carrera de teleco.
Que si bla bla esto, bla bla lo otro...

Pero que obsesión tienes con los telecos alma de cántaro.
A ver si vas a ser tú el graciosete que mandó por toda España el correo El Fiestón De Teleco

fieston_de_teleco.jpg


Hijo de puta. Desde entonces mis amigos no se vienen conmigo de fiesta.
 
kakel, yo tambien quiero... :eek:

joselanegan rebuznó:
...en el momento de entrar a aquel pub, un olor a hombre me embriago haciendome perder el control de mis impulsos mas primitivos. Al acercarse Carlos y proponerme una buena aspirada de popper, me fui con el al baño, donde volco medio gramo de speed del rico. Primero aspiro el, y luego yo. Cuando agacheme yo a meter la generosa loncha de drogaina, las manos de Carlos agarraron mis nalgas con una firmeza tal que se me puso dura la carolina. En ese momento me baje los pantalones y Carlos, desenfundando su colt de 170 mm, empezo a embestirme salvaje y varonilmente. Estaba en la gloria...
 
semete rebuznó:
kakel, yo tambien quiero... :eek:

joselanegan rebuznó:
...en el momento de entrar a aquel pub, un olor a hombre me embriago haciendome perder el control de mis impulsos mas primitivos. Al acercarse Carlos y proponerme una buena aspirada de popper, me fui con el al baño, donde volco medio gramo de speed del rico. Primero aspiro el, y luego yo. Cuando agacheme yo a meter la generosa loncha de drogaina, las manos de Carlos agarraron mis nalgas con una firmeza tal que se me puso dura la carolina. En ese momento me baje los pantalones y Carlos, desenfundando su colt de 170 mm, empezo a embestirme salvaje y varonilmente. Estaba en la gloria...

ganador.jpg
 
NoMeJoDaSeLoZoNo rebuznó:
joselanegan rebuznó:
Bla Bla...
4.- Que estoy hasta la polla de que cuatro gilipollas telecos de mierda no dejen de abrir hilos acerca de latinoamérica, con comentarios dignos de absolutos imbeciles.
Bla Bla Bla...

joselanegan rebuznó:
Otra vez bla bla bla...
no se si tendré hijos, pero quizá tu padre fue emigrante, y estuvo apretando tuercas en suiza para pagar tu carrera de teleco.
Que si bla bla esto, bla bla lo otro...

Pero que obsesión tienes con los telecos alma de cántaro.
A ver si vas a ser tú el graciosete que mandó por toda España el correo El Fiestón De Teleco

fieston_de_teleco.jpg


Hijo de puta. Desde entonces mis amigos no se vienen conmigo de fiesta.



La única respuesta inteligente.

Touché

saludos
 
joselanegan rebuznó:
Te quitarán el trabajo a ti, que serás camarero o encofrador. Mi trabajo no me lo quita ningún latino.

Inutil, la mayoría tienen contrato de trabajo y los que no lo tienen, es porque no están regularizados.

De cuatro perras nada, los convenios colectivos son para todos paleto.

Ni puta idea tenemos eh.

camarero, encofrador, reponedor, albañil, peon, mozo de almacen, vigilante de seguridad, empleado de empresa de servicios (limpiador, controlador de accesos...) y un largo ETC

La mayoría tienen contrato de trabajo... con el sueldo mínimo, cosa que si la hicieran antes no encontrarían gente que hiciese muchos de esos curros.

Y muchos no tienen contrato de trabajo porque no le sale de los cojones al empleador, y punto. Que en parte es culpa del empresario, pero por otro lado también la es de ellos por aceptar esas condiciones.

En los puertos ingleses lo hacían los irlandeses en tiempos pasados, trabajando por menos dinero que los ingleses, por lo cual siempre los escogían para las descargas. Y les llamaban ESQUIROLES.

Que no son todos, pero ya ves si los hay.
 
joselanegan rebuznó:
Derechos que ganasteís donde? en una tombola? que te crees marcelino camacho? la pasionaria? quizas solo seas un puto nacional sindicalista.


saludos


pd. la falange es fuerza y yunque, no ventilador y mecedora. (jose antonio dixit) ja ja ja

Ni nacional ni sindicalista. Soy alguien que le jode que le pisen y responde sin achantarse. Ya llevé a alguna empresa a juicio por hijos de puta, con razones y ganando por supuesto. Yo mimo quien me mime pero voy a por quien me joda.

Si, estuve en más de una huelga, y alguna me costó el puesto. Pero después de conseguir lo que queríamos y ganando por despido improcedente. Eso un inmigrante no lo hace ni lo hará. Contento está con sus 400 euros y chitón.
 
drbanner rebuznó:
Si no te gusta lo que lees, pírate, pirao

Esta fue tu primera respuesta a mi hilo. Amén de chaparlo.

Ahora das argumentos ... esto va mejorando.

Sin embargo drbanner no puedes decir que un inmigrane no reclamaría un despido improcedente.

Una mañana que tus ocupaciones laborales te lo permitan, o en tus periodos de desempleado tras tus múltiples despìdos -que imagino sufragare yo con mis impuestos- o cualquier mañana que tengas una vista en magistratura; mira en los listados a la puerta del juzgado los juicios señalados y verás el porcentaje de inmigrantes que tienen iniciadas acciones por motivos laborales con las empresas -puedes darte cuenta que son inmigrantes por los apellidos-.

Es lógico que tengan conflictividad laboral, sus contratos suelen ser temporales y tener peores condiciones. Pero de eso no me quejo yo! que si vienen a tener una vida mejor, apechuguen con curros que no queremos los que no estén preparados para otra cosa.

Pero de ahí a pasaros el día abriendo foros donde lo más inteligente que se dice es "sudaka" o "mandril" ...


sin acritud



pd ahora si quieres ya lo puedes cerrar, sobre todo si las respuestas de los que llevan cuatro mil post son "GÑE", una torpe cita inventada o un emoticón :(
 
ji ji ji escupecharcas ji ji ji

Que ocurrente jijiji

Anda que no caeis en las provocaciones de cualquier anormal....
 
Entonces en que quedamos que eres un puto mono haciendote pasar por español para vacilar un poco a la gente ¿no?

Para decir estas chorradas mejor muerete, o ponlas en el foro de los regaetones que seguro que te aplauden y gruñen para alentarte.
 
que empiece la biopsia del post...
joselanegan rebuznó:
no tengo mentalidad abierta con la inmigración -sabeis leer?- solo digo que no joden tanto y me refiero exclusivamente a los sudamericanos. De moros no he hablado, tampoco de rumanos.
la inmigracion es un conjunto y se debe contemplar como tal
no se puede decir "yo no soy racista, pero...."

joselanegan rebuznó:
no se si tendré hijos, pero quizá tu padre fue emigrante, y estuvo apretando tuercas en suiza para pagar tu carrera de teleco.
efectivamente, fue emigrante
en alemania, pero con contrato de trabajo, una vez terminado el trabajo... vuelta a casa

joselanegan rebuznó:
que cojones sacan? doscientos euros al mes que les sobra?
teniendo en cuenta que hay aproximadamente 2,6 millones de inmigrantes.....
200 X 2,6M = 520M de euros mensuales salen del pais
papanatas

joselanegan rebuznó:
viene lo peor a veces por un estado de mierda que no controla una emigración adecuada, con visa solo si hay contrato de trabajo.
ahi te doy la razon, zapatitos el culpable
hasta un reloj roto da bien la hora dos veces al dia...

joselanegan rebuznó:
los latinos tienen la religión que les enseñamos -fuiste al colegio?-. os recuerdo que son católicos.
los sudacas si, el resto no
como ya te decia la inmigracion es un conjunto (lo repito porque veo que eres cortito y lo mismo no has pillado el concepto)

joselanegan rebuznó:
A mi me da pena lo poco que follas.
yo he demostrado que eres tonto, demuestra tu lo que follo para poder hacer esa aseveracion

joselanegan rebuznó:
que te folle uno de esos sudacas a los que tanto amas
 
Joder, estoy rodeado de gente tolerante, que bien ;)

Un beso
 
porque encima de dejarlos entrar al pais y trabajar, que vienen a delinquir, nos tenemos que sentir mal por su falta de adaptacion?? amos no me jodas, por cierto ser camarero no es deshonrado, gilipollas¡¡¡ pero bueno, te dejo en paz, seguro que en realidad tienes 16 años y vives de las propinas de tu padre y de lo que consigues rescatar de los huecos del sofá
 
Vaya caña que le estais metiendo al pobre joselanegan.

A los que odian tanto a los moros y a los latinos, poned una puta bomba nuclear en morolandia y otra en panchito´s land y se acaba el problema...nenazas ladradoras.

Mientras tanto os decidis, habrá que pensar si los matamos o convivimos.

Por supuesto no me hace ni puta gracia que no me den una VPO, porque un extranjero tiene 4 hijos y va antes.

Pero bueno, ni pasarnos de tontos ni pasarnos de listos.

saludos
 
NaKo rebuznó:
que empiece la biopsia del post...
joselanegan rebuznó:
no tengo mentalidad abierta con la inmigración -sabeis leer?- solo digo que no joden tanto y me refiero exclusivamente a los sudamericanos. De moros no he hablado, tampoco de rumanos.
la inmigracion es un conjunto y se debe contemplar como tal
no se puede decir "yo no soy racista, pero...."

joselanegan rebuznó:
no se si tendré hijos, pero quizá tu padre fue emigrante, y estuvo apretando tuercas en suiza para pagar tu carrera de teleco.
efectivamente, fue emigrante
en alemania, pero con contrato de trabajo, una vez terminado el trabajo... vuelta a casa

joselanegan rebuznó:
que cojones sacan? doscientos euros al mes que les sobra?
teniendo en cuenta que hay aproximadamente 2,6 millones de inmigrantes.....
200 X 2,6M = 520M de euros mensuales salen del pais
papanatas

joselanegan rebuznó:
viene lo peor a veces por un estado de mierda que no controla una emigración adecuada, con visa solo si hay contrato de trabajo.
ahi te doy la razon, zapatitos el culpable
hasta un reloj roto da bien la hora dos veces al dia...

joselanegan rebuznó:
los latinos tienen la religión que les enseñamos -fuiste al colegio?-. os recuerdo que son católicos.
los sudacas si, el resto no
como ya te decia la inmigracion es un conjunto (lo repito porque veo que eres cortito y lo mismo no has pillado el concepto)

joselanegan rebuznó:
A mi me da pena lo poco que follas.
yo he demostrado que eres tonto, demuestra tu lo que follo para poder hacer esa aseveracion

joselanegan rebuznó:
que te folle uno de esos sudacas a los que tanto amas

Grande.
Nako últimamente no se prodiga pero cuando lo hace...

:lol: :lol: :lol: :lol:
 
dejo esto, para poner un poco de buena onda en el hilo...


el lado de vista argento en esta situacion

(es un ladrillo, al q no le gusta se jode)


Empezamos de a poco y en silencio a corroerte, España. Primero llegaron ellas, nuestras indestructibles Hormigas Negras, macizas, hijas de puta, y te alteraron el ecosistema peninsular. Después te mandamos a King África, para reventarte directamente el cerebro. Y entonces, calladitos la boca, llegamos nosotros, los argentinos. Nos colamos en tus bares, en tus calles, y les dijimos a tus carniceros cómo se corta la carne. El tiempo siempre estuvo de nuestro lado, España: era cuestión de esperar a que vos cambiaras, no nosotros. La especie más fuerte es la que sobrevive. Siempre.

Al principio, como si te hubieran puesto delante de la puerta un inofensivo caballo de Troya, no olfateaste el peligro que representábamos para tu cultura ancestral. Somos una plaga simpaticona, eso es cierto; a primera vista no te dimos problemas, como los marroquíes; ni asaltamos tus coches en la carretera, como los peruanos; ni asesinamos a tu esposa e hijos, como los inmigrantes del Este. Al principio te sentiste segura con nosotros, España; bajaste los brazos. Y ahí fue donde nos hicimos fuertes.

Paulatinamente empezaste a sentir cierto temor. No solamente nos quedábamos con tus mujeres, también comenzamos a quedarnos con los empleos cualificados de tus hijos y cuñados. Por tus calles, antaño, circulaba el viejo chiste: "el mejor negocio, comprar un argentino por lo que vale y venderlo por lo que cree valer". Ahora por tus calles circula otro chascarrillo, más punzante, que no te hace tanta gracia: "No le des empleo a un argentino, porque en seis meses será tu jefe".

Ay, España, España... Hay que estar más atenta, m'hija. ¿No notaste que tus hijos, al ver a una mujer guapa, empezaban a decir "pibón"? ¿No relacionaste que esa palabra viene del lunfardo "piba"? ¿No oíste a tu juventud empezar a decir "guita" en lugar de "pelas"? Así empiezan las colonizaciones: desde los arrabales. Me extraña España, que siendo mosca no nos conozcas.

Después te mandamos a Darín envuelto para regalo, y tus mujeres empezaron a acartonar la medibacha. Cada verano, puntualmente, les damos a tus hijos una dosis de Daniela Cardone, para que se hagan la paja con carne argentina.

Nuestros triunfos han sido imperceptibles a tus ojos. Pero nosotros los festejábamos saltando de alegría en los sofás y tirando papelitos. Sabemos cuándo una publicidad de tu tele se hizo en Buenos Aires, sabemos cuándo un guionista es argentino. Hace un mes, cuando tu televisión comenzó a pasar —sin siquiera doblarlo— el spot de mayonesa Calvé, supimos que habías perdido otra batalla.

La guerra ha sido lenta, y vos también presentabas pelea: no nos dabas los alimentos básicos, España. Esa fue siempre tu estrategia. Sabés muy bien que no podemos vivir a arroz y pescado, que nos moriríamos si sólo probáramos el cocido, el pan con tomate, y los pinchos. Y vos nos dabas eso para comer. Nos dolía; sangrábamos en silencio.

No hay una puta cosa en tus panaderías que tenga dulce de leche. No sos amiga de lo dulce, España. Al hojaldre lo rellenás de atún. Al bizcochuelo de chocolate le metés... ¡chocolate líquido! Tu escasez peninsular de dulce de leche casi nos hace desistir e irnos, casi nos hace claudicar. Lo confesamos.

Pero somos como las hormigas negras; somos feroces y creativos. Entonces descubrimos que si comprábamos leche condensada y la hervíamos (con lata y todo) durante cuatro horas, teníamos un sustituto que nos daba fuerza. No era Chimbote, pero podíamos seguir respirando. Y así tuvimos, durante un tiempo, dulce de leche para seguir corroyéndote las entrañas, España.

Creció entonces la venta de leche condensada en toda la península ibérica. Un doscientos treinta por ciento. La empresa "La Lechera" volvió a tener ganancias netas después de catorce años. Pero para nosotros la lucha continuaba sin cuartel. El dulce de leche es nuestra gasolina, y no podíamos esperar cuatro horas para zamparnos una cucharada y seguir peleando por lo nuestro. Eran muchas horas, y además las ollas se nos oxidaban.

Estuvimos a punto de irnos, España. En serio. Estuvimos a ésto de dejarte en paz con tus paellas y tus corridas de toros. Hace un año nos juntamos todos en la clandestinidad: las hormigas negras, Daniela Cardone, Calamaro, todos nosotros. Votamos. Y por una pequeña mayoría decidimos aguantar un poco más.

Por eso ahora estamos felices. Porque ayer, España, caíste por fin rendida. Ayer la raza más fuerte se puso en pie, en toda su fantástica altura. Te puede el capitalismo, España, te puede el dinero. La empresa "La Lechera", al ver que el consumo de leche condensada había crecido gracias a nosotros, sacó por fin esto al mercado:

¡Ay, España, ahora empezá a correr! No sólo nos das combustible ilimitado para acabar con tus ruinas, sino que además lo envasás con pico antigoteo. Ahora sí que no nos vamos más. Vamos a cogernos a tus mujeres con doble ímpetu y ellas parirán hijos españoles que tomarán mate día y noche. Sí, sí, España, oíste bien: todos tus nuevos hijos tendrán apellidos que terminen con "i".

Ahora no, porque ahora ni siquiera te diste cuenta de que has perdido la batalla final. Ahora no, España. Pero dentro de muchos años, cuando desde Cataluña a Andalucía, desde Cantabria hasta Melilla, todo el mundo diga remera en vez de camiseta, cuando el presidente de la Real Academia se cambie el apellido por vergüenza, ese día, España, mirarás para atrás y descubrirás que la debacle de tu pueblo comenzó la mañana de verano que se puso a la venta el dulce de leche "La Lechera". Y ese día fue ayer, 28 de julio de 2005.

Feliz día de la independencia, España. Perdiste.
 
INTI rebuznó:
dejo esto, para poner un poco de buena onda en el hilo...


el lado de vista argento en esta situacion

(es un ladrillo, al q no le gusta se jode)


Empezamos de a poco y en silencio a corroerte, España. Primero llegaron ellas, nuestras indestructibles Hormigas Negras, macizas, hijas de puta, y te alteraron el ecosistema peninsular. Después te mandamos a King África, para reventarte directamente el cerebro. Y entonces, calladitos la boca, llegamos nosotros, los argentinos. Nos colamos en tus bares, en tus calles, y les dijimos a tus carniceros cómo se corta la carne. El tiempo siempre estuvo de nuestro lado, España: era cuestión de esperar a que vos cambiaras, no nosotros. La especie más fuerte es la que sobrevive. Siempre.

Al principio, como si te hubieran puesto delante de la puerta un inofensivo caballo de Troya, no olfateaste el peligro que representábamos para tu cultura ancestral. Somos una plaga simpaticona, eso es cierto; a primera vista no te dimos problemas, como los marroquíes; ni asaltamos tus coches en la carretera, como los peruanos; ni asesinamos a tu esposa e hijos, como los inmigrantes del Este. Al principio te sentiste segura con nosotros, España; bajaste los brazos. Y ahí fue donde nos hicimos fuertes.

Paulatinamente empezaste a sentir cierto temor. No solamente nos quedábamos con tus mujeres, también comenzamos a quedarnos con los empleos cualificados de tus hijos y cuñados. Por tus calles, antaño, circulaba el viejo chiste: "el mejor negocio, comprar un argentino por lo que vale y venderlo por lo que cree valer". Ahora por tus calles circula otro chascarrillo, más punzante, que no te hace tanta gracia: "No le des empleo a un argentino, porque en seis meses será tu jefe".

Ay, España, España... Hay que estar más atenta, m'hija. ¿No notaste que tus hijos, al ver a una mujer guapa, empezaban a decir "pibón"? ¿No relacionaste que esa palabra viene del lunfardo "piba"? ¿No oíste a tu juventud empezar a decir "guita" en lugar de "pelas"? Así empiezan las colonizaciones: desde los arrabales. Me extraña España, que siendo mosca no nos conozcas.

Después te mandamos a Darín envuelto para regalo, y tus mujeres empezaron a acartonar la medibacha. Cada verano, puntualmente, les damos a tus hijos una dosis de Daniela Cardone, para que se hagan la paja con carne argentina.

Nuestros triunfos han sido imperceptibles a tus ojos. Pero nosotros los festejábamos saltando de alegría en los sofás y tirando papelitos. Sabemos cuándo una publicidad de tu tele se hizo en Buenos Aires, sabemos cuándo un guionista es argentino. Hace un mes, cuando tu televisión comenzó a pasar —sin siquiera doblarlo— el spot de mayonesa Calvé, supimos que habías perdido otra batalla.

La guerra ha sido lenta, y vos también presentabas pelea: no nos dabas los alimentos básicos, España. Esa fue siempre tu estrategia. Sabés muy bien que no podemos vivir a arroz y pescado, que nos moriríamos si sólo probáramos el cocido, el pan con tomate, y los pinchos. Y vos nos dabas eso para comer. Nos dolía; sangrábamos en silencio.

No hay una puta cosa en tus panaderías que tenga dulce de leche. No sos amiga de lo dulce, España. Al hojaldre lo rellenás de atún. Al bizcochuelo de chocolate le metés... ¡chocolate líquido! Tu escasez peninsular de dulce de leche casi nos hace desistir e irnos, casi nos hace claudicar. Lo confesamos.

Pero somos como las hormigas negras; somos feroces y creativos. Entonces descubrimos que si comprábamos leche condensada y la hervíamos (con lata y todo) durante cuatro horas, teníamos un sustituto que nos daba fuerza. No era Chimbote, pero podíamos seguir respirando. Y así tuvimos, durante un tiempo, dulce de leche para seguir corroyéndote las entrañas, España.

Creció entonces la venta de leche condensada en toda la península ibérica. Un doscientos treinta por ciento. La empresa "La Lechera" volvió a tener ganancias netas después de catorce años. Pero para nosotros la lucha continuaba sin cuartel. El dulce de leche es nuestra gasolina, y no podíamos esperar cuatro horas para zamparnos una cucharada y seguir peleando por lo nuestro. Eran muchas horas, y además las ollas se nos oxidaban.

Estuvimos a punto de irnos, España. En serio. Estuvimos a ésto de dejarte en paz con tus paellas y tus corridas de toros. Hace un año nos juntamos todos en la clandestinidad: las hormigas negras, Daniela Cardone, Calamaro, todos nosotros. Votamos. Y por una pequeña mayoría decidimos aguantar un poco más.

Por eso ahora estamos felices. Porque ayer, España, caíste por fin rendida. Ayer la raza más fuerte se puso en pie, en toda su fantástica altura. Te puede el capitalismo, España, te puede el dinero. La empresa "La Lechera", al ver que el consumo de leche condensada había crecido gracias a nosotros, sacó por fin esto al mercado:

¡Ay, España, ahora empezá a correr! No sólo nos das combustible ilimitado para acabar con tus ruinas, sino que además lo envasás con pico antigoteo. Ahora sí que no nos vamos más. Vamos a cogernos a tus mujeres con doble ímpetu y ellas parirán hijos españoles que tomarán mate día y noche. Sí, sí, España, oíste bien: todos tus nuevos hijos tendrán apellidos que terminen con "i".

Ahora no, porque ahora ni siquiera te diste cuenta de que has perdido la batalla final. Ahora no, España. Pero dentro de muchos años, cuando desde Cataluña a Andalucía, desde Cantabria hasta Melilla, todo el mundo diga remera en vez de camiseta, cuando el presidente de la Real Academia se cambie el apellido por vergüenza, ese día, España, mirarás para atrás y descubrirás que la debacle de tu pueblo comenzó la mañana de verano que se puso a la venta el dulce de leche "La Lechera". Y ese día fue ayer, 28 de julio de 2005.

Feliz día de la independencia, España. Perdiste.

pero que cojones cuenta este tipo? piensa que van a dominar el mundo, a traves del control de la leche condensada?
Lo mismo se cree que el dia que vendan mate habran conquistado europa.

Ah!! Y aqui tiene algunas de las marcas/empresas que llevan la voz "cantante" en su pais, para que baje un poquito a la realidad.

https://www.telefonica.es

https://www.repsolypf.com

https://www.gruposantander.es

https://www.iberia.com
 
INTI rebuznó:
dejo esto, para poner un poco de buena onda en el hilo...


el lado de vista argento en esta situacion

(es un ladrillo, al q no le gusta se jode)


Empezamos de a poco y en silencio a corroerte, España. Primero llegaron ellas, nuestras indestructibles Hormigas Negras, macizas, hijas de puta, y te alteraron el ecosistema peninsular. Después te mandamos a King África, para reventarte directamente el cerebro. Y entonces, calladitos la boca, llegamos nosotros, los argentinos. Nos colamos en tus bares, en tus calles, y les dijimos a tus carniceros cómo se corta la carne. El tiempo siempre estuvo de nuestro lado, España: era cuestión de esperar a que vos cambiaras, no nosotros. La especie más fuerte es la que sobrevive. Siempre.

Al principio, como si te hubieran puesto delante de la puerta un inofensivo caballo de Troya, no olfateaste el peligro que representábamos para tu cultura ancestral. Somos una plaga simpaticona, eso es cierto; a primera vista no te dimos problemas, como los marroquíes; ni asaltamos tus coches en la carretera, como los peruanos; ni asesinamos a tu esposa e hijos, como los inmigrantes del Este. Al principio te sentiste segura con nosotros, España; bajaste los brazos. Y ahí fue donde nos hicimos fuertes.

Paulatinamente empezaste a sentir cierto temor. No solamente nos quedábamos con tus mujeres, también comenzamos a quedarnos con los empleos cualificados de tus hijos y cuñados. Por tus calles, antaño, circulaba el viejo chiste: "el mejor negocio, comprar un argentino por lo que vale y venderlo por lo que cree valer". Ahora por tus calles circula otro chascarrillo, más punzante, que no te hace tanta gracia: "No le des empleo a un argentino, porque en seis meses será tu jefe".

Ay, España, España... Hay que estar más atenta, m'hija. ¿No notaste que tus hijos, al ver a una mujer guapa, empezaban a decir "pibón"? ¿No relacionaste que esa palabra viene del lunfardo "piba"? ¿No oíste a tu juventud empezar a decir "guita" en lugar de "pelas"? Así empiezan las colonizaciones: desde los arrabales. Me extraña España, que siendo mosca no nos conozcas.

Después te mandamos a Darín envuelto para regalo, y tus mujeres empezaron a acartonar la medibacha. Cada verano, puntualmente, les damos a tus hijos una dosis de Daniela Cardone, para que se hagan la paja con carne argentina.

Nuestros triunfos han sido imperceptibles a tus ojos. Pero nosotros los festejábamos saltando de alegría en los sofás y tirando papelitos. Sabemos cuándo una publicidad de tu tele se hizo en Buenos Aires, sabemos cuándo un guionista es argentino. Hace un mes, cuando tu televisión comenzó a pasar —sin siquiera doblarlo— el spot de mayonesa Calvé, supimos que habías perdido otra batalla.

La guerra ha sido lenta, y vos también presentabas pelea: no nos dabas los alimentos básicos, España. Esa fue siempre tu estrategia. Sabés muy bien que no podemos vivir a arroz y pescado, que nos moriríamos si sólo probáramos el cocido, el pan con tomate, y los pinchos. Y vos nos dabas eso para comer. Nos dolía; sangrábamos en silencio.

No hay una puta cosa en tus panaderías que tenga dulce de leche. No sos amiga de lo dulce, España. Al hojaldre lo rellenás de atún. Al bizcochuelo de chocolate le metés... ¡chocolate líquido! Tu escasez peninsular de dulce de leche casi nos hace desistir e irnos, casi nos hace claudicar. Lo confesamos.

Pero somos como las hormigas negras; somos feroces y creativos. Entonces descubrimos que si comprábamos leche condensada y la hervíamos (con lata y todo) durante cuatro horas, teníamos un sustituto que nos daba fuerza. No era Chimbote, pero podíamos seguir respirando. Y así tuvimos, durante un tiempo, dulce de leche para seguir corroyéndote las entrañas, España.

Creció entonces la venta de leche condensada en toda la península ibérica. Un doscientos treinta por ciento. La empresa "La Lechera" volvió a tener ganancias netas después de catorce años. Pero para nosotros la lucha continuaba sin cuartel. El dulce de leche es nuestra gasolina, y no podíamos esperar cuatro horas para zamparnos una cucharada y seguir peleando por lo nuestro. Eran muchas horas, y además las ollas se nos oxidaban.

Estuvimos a punto de irnos, España. En serio. Estuvimos a ésto de dejarte en paz con tus paellas y tus corridas de toros. Hace un año nos juntamos todos en la clandestinidad: las hormigas negras, Daniela Cardone, Calamaro, todos nosotros. Votamos. Y por una pequeña mayoría decidimos aguantar un poco más.

Por eso ahora estamos felices. Porque ayer, España, caíste por fin rendida. Ayer la raza más fuerte se puso en pie, en toda su fantástica altura. Te puede el capitalismo, España, te puede el dinero. La empresa "La Lechera", al ver que el consumo de leche condensada había crecido gracias a nosotros, sacó por fin esto al mercado:

¡Ay, España, ahora empezá a correr! No sólo nos das combustible ilimitado para acabar con tus ruinas, sino que además lo envasás con pico antigoteo. Ahora sí que no nos vamos más. Vamos a cogernos a tus mujeres con doble ímpetu y ellas parirán hijos españoles que tomarán mate día y noche. Sí, sí, España, oíste bien: todos tus nuevos hijos tendrán apellidos que terminen con "i".

Ahora no, porque ahora ni siquiera te diste cuenta de que has perdido la batalla final. Ahora no, España. Pero dentro de muchos años, cuando desde Cataluña a Andalucía, desde Cantabria hasta Melilla, todo el mundo diga remera en vez de camiseta, cuando el presidente de la Real Academia se cambie el apellido por vergüenza, ese día, España, mirarás para atrás y descubrirás que la debacle de tu pueblo comenzó la mañana de verano que se puso a la venta el dulce de leche "La Lechera". Y ese día fue ayer, 28 de julio de 2005.

Feliz día de la independencia, España. Perdiste.


Tipico de los Argentinos el autoengaño para no admitir su ineptitud.

He conocido Chilenos,Colombianos,cubanos y alguna que otra subraza del continente de los macacos pero nunca vi gente mas miserable,rastrera,hipocrita,cobarde sobre todo (en realidad había puesto sobre todo junto porque soy un subnormal) cobarde y detestable como los Argentinos.

No me extraña que sean la gente mas odiada por sus congeneres sudamericanos (no hay peor insulto para un uruguallo que confundirlo con un argentino).

Pero bueno que se puede esperar de gente que tienen como dios a un cocainomano hijo de puta que lo unico que ha conseguido fue gracias a meter un gol con la mano.
 
Empalador rebuznó:
INTI rebuznó:
dejo esto, para poner un poco de buena onda en el hilo...


el lado de vista argento en esta situacion

(es un ladrillo, al q no le gusta se jode)


Empezamos de a poco y en silencio a corroerte, España. Primero llegaron ellas, nuestras indestructibles Hormigas Negras, macizas, hijas de puta, y te alteraron el ecosistema peninsular. Después te mandamos a King África, para reventarte directamente el cerebro. Y entonces, calladitos la boca, llegamos nosotros, los argentinos. Nos colamos en tus bares, en tus calles, y les dijimos a tus carniceros cómo se corta la carne. El tiempo siempre estuvo de nuestro lado, España: era cuestión de esperar a que vos cambiaras, no nosotros. La especie más fuerte es la que sobrevive. Siempre.

Al principio, como si te hubieran puesto delante de la puerta un inofensivo caballo de Troya, no olfateaste el peligro que representábamos para tu cultura ancestral. Somos una plaga simpaticona, eso es cierto; a primera vista no te dimos problemas, como los marroquíes; ni asaltamos tus coches en la carretera, como los peruanos; ni asesinamos a tu esposa e hijos, como los inmigrantes del Este. Al principio te sentiste segura con nosotros, España; bajaste los brazos. Y ahí fue donde nos hicimos fuertes.

Paulatinamente empezaste a sentir cierto temor. No solamente nos quedábamos con tus mujeres, también comenzamos a quedarnos con los empleos cualificados de tus hijos y cuñados. Por tus calles, antaño, circulaba el viejo chiste: "el mejor negocio, comprar un argentino por lo que vale y venderlo por lo que cree valer". Ahora por tus calles circula otro chascarrillo, más punzante, que no te hace tanta gracia: "No le des empleo a un argentino, porque en seis meses será tu jefe".

Ay, España, España... Hay que estar más atenta, m'hija. ¿No notaste que tus hijos, al ver a una mujer guapa, empezaban a decir "pibón"? ¿No relacionaste que esa palabra viene del lunfardo "piba"? ¿No oíste a tu juventud empezar a decir "guita" en lugar de "pelas"? Así empiezan las colonizaciones: desde los arrabales. Me extraña España, que siendo mosca no nos conozcas.

Después te mandamos a Darín envuelto para regalo, y tus mujeres empezaron a acartonar la medibacha. Cada verano, puntualmente, les damos a tus hijos una dosis de Daniela Cardone, para que se hagan la paja con carne argentina.

Nuestros triunfos han sido imperceptibles a tus ojos. Pero nosotros los festejábamos saltando de alegría en los sofás y tirando papelitos. Sabemos cuándo una publicidad de tu tele se hizo en Buenos Aires, sabemos cuándo un guionista es argentino. Hace un mes, cuando tu televisión comenzó a pasar —sin siquiera doblarlo— el spot de mayonesa Calvé, supimos que habías perdido otra batalla.

La guerra ha sido lenta, y vos también presentabas pelea: no nos dabas los alimentos básicos, España. Esa fue siempre tu estrategia. Sabés muy bien que no podemos vivir a arroz y pescado, que nos moriríamos si sólo probáramos el cocido, el pan con tomate, y los pinchos. Y vos nos dabas eso para comer. Nos dolía; sangrábamos en silencio.

No hay una puta cosa en tus panaderías que tenga dulce de leche. No sos amiga de lo dulce, España. Al hojaldre lo rellenás de atún. Al bizcochuelo de chocolate le metés... ¡chocolate líquido! Tu escasez peninsular de dulce de leche casi nos hace desistir e irnos, casi nos hace claudicar. Lo confesamos.

Pero somos como las hormigas negras; somos feroces y creativos. Entonces descubrimos que si comprábamos leche condensada y la hervíamos (con lata y todo) durante cuatro horas, teníamos un sustituto que nos daba fuerza. No era Chimbote, pero podíamos seguir respirando. Y así tuvimos, durante un tiempo, dulce de leche para seguir corroyéndote las entrañas, España.

Creció entonces la venta de leche condensada en toda la península ibérica. Un doscientos treinta por ciento. La empresa "La Lechera" volvió a tener ganancias netas después de catorce años. Pero para nosotros la lucha continuaba sin cuartel. El dulce de leche es nuestra gasolina, y no podíamos esperar cuatro horas para zamparnos una cucharada y seguir peleando por lo nuestro. Eran muchas horas, y además las ollas se nos oxidaban.

Estuvimos a punto de irnos, España. En serio. Estuvimos a ésto de dejarte en paz con tus paellas y tus corridas de toros. Hace un año nos juntamos todos en la clandestinidad: las hormigas negras, Daniela Cardone, Calamaro, todos nosotros. Votamos. Y por una pequeña mayoría decidimos aguantar un poco más.

Por eso ahora estamos felices. Porque ayer, España, caíste por fin rendida. Ayer la raza más fuerte se puso en pie, en toda su fantástica altura. Te puede el capitalismo, España, te puede el dinero. La empresa "La Lechera", al ver que el consumo de leche condensada había crecido gracias a nosotros, sacó por fin esto al mercado:

¡Ay, España, ahora empezá a correr! No sólo nos das combustible ilimitado para acabar con tus ruinas, sino que además lo envasás con pico antigoteo. Ahora sí que no nos vamos más. Vamos a cogernos a tus mujeres con doble ímpetu y ellas parirán hijos españoles que tomarán mate día y noche. Sí, sí, España, oíste bien: todos tus nuevos hijos tendrán apellidos que terminen con "i".

Ahora no, porque ahora ni siquiera te diste cuenta de que has perdido la batalla final. Ahora no, España. Pero dentro de muchos años, cuando desde Cataluña a Andalucía, desde Cantabria hasta Melilla, todo el mundo diga remera en vez de camiseta, cuando el presidente de la Real Academia se cambie el apellido por vergüenza, ese día, España, mirarás para atrás y descubrirás que la debacle de tu pueblo comenzó la mañana de verano que se puso a la venta el dulce de leche "La Lechera". Y ese día fue ayer, 28 de julio de 2005.

Feliz día de la independencia, España. Perdiste.


Tipico de los Argentinos el autoengaño para no admitir su ineptitud.

He conocido Chilenos,Colombianos,cubanos y alguna que otra subraza del continente de los macacos pero nunca vi gente mas miserable,rastrera,hipocrita,cobarde sobre todo (en realidad había puesto sobre todo junto porque soy un subnormal) cobarde y detestable como los Argentinos.

No me extraña que sean la gente mas odiada por sus congeneres sudamericanos (no hay peor insulto para un uruguallo que confundirlo con un argentino).

Pero bueno que se puede esperar de gente que tienen como dios a un cocainomano hijo de puta que lo unico que ha conseguido fue gracias a meter un gol con la mano.


Ojoooo, una cosa es que los putos argentinos sean lo mas pedante, hipocrita y desgraciado que hay sobre la faz de la tierra, pero a Diego un respeto, que el dia que salga un futbolista en españa con una decima parte de la calidad de Maradona llegaremos al fin a semifinales.

PD: Argentino muerete, con dulces de leche no vas a ningun lado, os tenemos cogidos por los cojones desde españa con todas las empresas realmente importantes. Y tranquilo, lo de follarnos a vuestras mujeres, ya lo llevamos haciendo 500 años...
 
James Moriarty rebuznó:
INTI rebuznó:
dejo esto, para poner un poco de buena onda en el hilo...


el lado de vista argento en esta situacion

(es un ladrillo, al q no le gusta se jode)


Empezamos de a poco y en silencio a corroerte, España. Primero llegaron ellas, nuestras indestructibles Hormigas Negras, macizas, hijas de puta, y te alteraron el ecosistema peninsular. Después te mandamos a King África, para reventarte directamente el cerebro. Y entonces, calladitos la boca, llegamos nosotros, los argentinos. Nos colamos en tus bares, en tus calles, y les dijimos a tus carniceros cómo se corta la carne. El tiempo siempre estuvo de nuestro lado, España: era cuestión de esperar a que vos cambiaras, no nosotros. La especie más fuerte es la que sobrevive. Siempre.

Al principio, como si te hubieran puesto delante de la puerta un inofensivo caballo de Troya, no olfateaste el peligro que representábamos para tu cultura ancestral. Somos una plaga simpaticona, eso es cierto; a primera vista no te dimos problemas, como los marroquíes; ni asaltamos tus coches en la carretera, como los peruanos; ni asesinamos a tu esposa e hijos, como los inmigrantes del Este. Al principio te sentiste segura con nosotros, España; bajaste los brazos. Y ahí fue donde nos hicimos fuertes.

Paulatinamente empezaste a sentir cierto temor. No solamente nos quedábamos con tus mujeres, también comenzamos a quedarnos con los empleos cualificados de tus hijos y cuñados. Por tus calles, antaño, circulaba el viejo chiste: "el mejor negocio, comprar un argentino por lo que vale y venderlo por lo que cree valer". Ahora por tus calles circula otro chascarrillo, más punzante, que no te hace tanta gracia: "No le des empleo a un argentino, porque en seis meses será tu jefe".

Ay, España, España... Hay que estar más atenta, m'hija. ¿No notaste que tus hijos, al ver a una mujer guapa, empezaban a decir "pibón"? ¿No relacionaste que esa palabra viene del lunfardo "piba"? ¿No oíste a tu juventud empezar a decir "guita" en lugar de "pelas"? Así empiezan las colonizaciones: desde los arrabales. Me extraña España, que siendo mosca no nos conozcas.

Después te mandamos a Darín envuelto para regalo, y tus mujeres empezaron a acartonar la medibacha. Cada verano, puntualmente, les damos a tus hijos una dosis de Daniela Cardone, para que se hagan la paja con carne argentina.

Nuestros triunfos han sido imperceptibles a tus ojos. Pero nosotros los festejábamos saltando de alegría en los sofás y tirando papelitos. Sabemos cuándo una publicidad de tu tele se hizo en Buenos Aires, sabemos cuándo un guionista es argentino. Hace un mes, cuando tu televisión comenzó a pasar —sin siquiera doblarlo— el spot de mayonesa Calvé, supimos que habías perdido otra batalla.

La guerra ha sido lenta, y vos también presentabas pelea: no nos dabas los alimentos básicos, España. Esa fue siempre tu estrategia. Sabés muy bien que no podemos vivir a arroz y pescado, que nos moriríamos si sólo probáramos el cocido, el pan con tomate, y los pinchos. Y vos nos dabas eso para comer. Nos dolía; sangrábamos en silencio.

No hay una puta cosa en tus panaderías que tenga dulce de leche. No sos amiga de lo dulce, España. Al hojaldre lo rellenás de atún. Al bizcochuelo de chocolate le metés... ¡chocolate líquido! Tu escasez peninsular de dulce de leche casi nos hace desistir e irnos, casi nos hace claudicar. Lo confesamos.

Pero somos como las hormigas negras; somos feroces y creativos. Entonces descubrimos que si comprábamos leche condensada y la hervíamos (con lata y todo) durante cuatro horas, teníamos un sustituto que nos daba fuerza. No era Chimbote, pero podíamos seguir respirando. Y así tuvimos, durante un tiempo, dulce de leche para seguir corroyéndote las entrañas, España.

Creció entonces la venta de leche condensada en toda la península ibérica. Un doscientos treinta por ciento. La empresa "La Lechera" volvió a tener ganancias netas después de catorce años. Pero para nosotros la lucha continuaba sin cuartel. El dulce de leche es nuestra gasolina, y no podíamos esperar cuatro horas para zamparnos una cucharada y seguir peleando por lo nuestro. Eran muchas horas, y además las ollas se nos oxidaban.

Estuvimos a punto de irnos, España. En serio. Estuvimos a ésto de dejarte en paz con tus paellas y tus corridas de toros. Hace un año nos juntamos todos en la clandestinidad: las hormigas negras, Daniela Cardone, Calamaro, todos nosotros. Votamos. Y por una pequeña mayoría decidimos aguantar un poco más.

Por eso ahora estamos felices. Porque ayer, España, caíste por fin rendida. Ayer la raza más fuerte se puso en pie, en toda su fantástica altura. Te puede el capitalismo, España, te puede el dinero. La empresa "La Lechera", al ver que el consumo de leche condensada había crecido gracias a nosotros, sacó por fin esto al mercado:

¡Ay, España, ahora empezá a correr! No sólo nos das combustible ilimitado para acabar con tus ruinas, sino que además lo envasás con pico antigoteo. Ahora sí que no nos vamos más. Vamos a cogernos a tus mujeres con doble ímpetu y ellas parirán hijos españoles que tomarán mate día y noche. Sí, sí, España, oíste bien: todos tus nuevos hijos tendrán apellidos que terminen con "i".

Ahora no, porque ahora ni siquiera te diste cuenta de que has perdido la batalla final. Ahora no, España. Pero dentro de muchos años, cuando desde Cataluña a Andalucía, desde Cantabria hasta Melilla, todo el mundo diga remera en vez de camiseta, cuando el presidente de la Real Academia se cambie el apellido por vergüenza, ese día, España, mirarás para atrás y descubrirás que la debacle de tu pueblo comenzó la mañana de verano que se puso a la venta el dulce de leche "La Lechera". Y ese día fue ayer, 28 de julio de 2005.

Feliz día de la independencia, España. Perdiste.

pero que cojones cuenta este tipo? piensa que van a dominar el mundo, a traves del control de la leche condensada?
Lo mismo se cree que el dia que vendan mate habran conquistado europa.

Ah!! Y aqui tiene algunas de las marcas/empresas que llevan la voz "cantante" en su pais, para que baje un poquito a la realidad.

https://www.telefonica.es

https://www.repsolypf.com

https://www.gruposantander.es

https://www.iberia.com

El es feliz pensando sus tonterías, y mientrar Argentina seguirá siendo nuestra colonia (económicamente hablando).

Podemos añadir Endesa y demás, pero a Iberia ya no, porque la mierda de aerolineas argentinas casi la lleva a la ruina. Por suerte, consiguió salvarse, y no se cómo dejo viva esa ruina.


Empalador rebuznó:
MensajePublicado: 15/11/2005 18:17 Asunto:
INTI escribió:
dejo esto, para poner un poco de buena onda en el hilo...


el lado de vista argento en esta situacion

(es un ladrillo, al q no le gusta se jode)


Cita:
Empezamos de a poco y en silencio a corroerte, España. Primero llegaron ellas, nuestras indestructibles Hormigas Negras, macizas, hijas de puta, y te alteraron el ecosistema peninsular. Después te mandamos a King África, para reventarte directamente el cerebro. Y entonces, calladitos la boca, llegamos nosotros, los argentinos. Nos colamos en tus bares, en tus calles, y les dijimos a tus carniceros cómo se corta la carne. El tiempo siempre estuvo de nuestro lado, España: era cuestión de esperar a que vos cambiaras, no nosotros. La especie más fuerte es la que sobrevive. Siempre.

Al principio, como si te hubieran puesto delante de la puerta un inofensivo caballo de Troya, no olfateaste el peligro que representábamos para tu cultura ancestral. Somos una plaga simpaticona, eso es cierto; a primera vista no te dimos problemas, como los marroquíes; ni asaltamos tus coches en la carretera, como los peruanos; ni asesinamos a tu esposa e hijos, como los inmigrantes del Este. Al principio te sentiste segura con nosotros, España; bajaste los brazos. Y ahí fue donde nos hicimos fuertes.

Paulatinamente empezaste a sentir cierto temor. No solamente nos quedábamos con tus mujeres, también comenzamos a quedarnos con los empleos cualificados de tus hijos y cuñados. Por tus calles, antaño, circulaba el viejo chiste: "el mejor negocio, comprar un argentino por lo que vale y venderlo por lo que cree valer". Ahora por tus calles circula otro chascarrillo, más punzante, que no te hace tanta gracia: "No le des empleo a un argentino, porque en seis meses será tu jefe".

Ay, España, España... Hay que estar más atenta, m'hija. ¿No notaste que tus hijos, al ver a una mujer guapa, empezaban a decir "pibón"? ¿No relacionaste que esa palabra viene del lunfardo "piba"? ¿No oíste a tu juventud empezar a decir "guita" en lugar de "pelas"? Así empiezan las colonizaciones: desde los arrabales. Me extraña España, que siendo mosca no nos conozcas.

Después te mandamos a Darín envuelto para regalo, y tus mujeres empezaron a acartonar la medibacha. Cada verano, puntualmente, les damos a tus hijos una dosis de Daniela Cardone, para que se hagan la paja con carne argentina.

Nuestros triunfos han sido imperceptibles a tus ojos. Pero nosotros los festejábamos saltando de alegría en los sofás y tirando papelitos. Sabemos cuándo una publicidad de tu tele se hizo en Buenos Aires, sabemos cuándo un guionista es argentino. Hace un mes, cuando tu televisión comenzó a pasar —sin siquiera doblarlo— el spot de mayonesa Calvé, supimos que habías perdido otra batalla.

La guerra ha sido lenta, y vos también presentabas pelea: no nos dabas los alimentos básicos, España. Esa fue siempre tu estrategia. Sabés muy bien que no podemos vivir a arroz y pescado, que nos moriríamos si sólo probáramos el cocido, el pan con tomate, y los pinchos. Y vos nos dabas eso para comer. Nos dolía; sangrábamos en silencio.

No hay una puta cosa en tus panaderías que tenga dulce de leche. No sos amiga de lo dulce, España. Al hojaldre lo rellenás de atún. Al bizcochuelo de chocolate le metés... ¡chocolate líquido! Tu escasez peninsular de dulce de leche casi nos hace desistir e irnos, casi nos hace claudicar. Lo confesamos.

Pero somos como las hormigas negras; somos feroces y creativos. Entonces descubrimos que si comprábamos leche condensada y la hervíamos (con lata y todo) durante cuatro horas, teníamos un sustituto que nos daba fuerza. No era Chimbote, pero podíamos seguir respirando. Y así tuvimos, durante un tiempo, dulce de leche para seguir corroyéndote las entrañas, España.

Creció entonces la venta de leche condensada en toda la península ibérica. Un doscientos treinta por ciento. La empresa "La Lechera" volvió a tener ganancias netas después de catorce años. Pero para nosotros la lucha continuaba sin cuartel. El dulce de leche es nuestra gasolina, y no podíamos esperar cuatro horas para zamparnos una cucharada y seguir peleando por lo nuestro. Eran muchas horas, y además las ollas se nos oxidaban.

Estuvimos a punto de irnos, España. En serio. Estuvimos a ésto de dejarte en paz con tus paellas y tus corridas de toros. Hace un año nos juntamos todos en la clandestinidad: las hormigas negras, Daniela Cardone, Calamaro, todos nosotros. Votamos. Y por una pequeña mayoría decidimos aguantar un poco más.

Por eso ahora estamos felices. Porque ayer, España, caíste por fin rendida. Ayer la raza más fuerte se puso en pie, en toda su fantástica altura. Te puede el capitalismo, España, te puede el dinero. La empresa "La Lechera", al ver que el consumo de leche condensada había crecido gracias a nosotros, sacó por fin esto al mercado:

¡Ay, España, ahora empezá a correr! No sólo nos das combustible ilimitado para acabar con tus ruinas, sino que además lo envasás con pico antigoteo. Ahora sí que no nos vamos más. Vamos a cogernos a tus mujeres con doble ímpetu y ellas parirán hijos españoles que tomarán mate día y noche. Sí, sí, España, oíste bien: todos tus nuevos hijos tendrán apellidos que terminen con "i".

Ahora no, porque ahora ni siquiera te diste cuenta de que has perdido la batalla final. Ahora no, España. Pero dentro de muchos años, cuando desde Cataluña a Andalucía, desde Cantabria hasta Melilla, todo el mundo diga remera en vez de camiseta, cuando el presidente de la Real Academia se cambie el apellido por vergüenza, ese día, España, mirarás para atrás y descubrirás que la debacle de tu pueblo comenzó la mañana de verano que se puso a la venta el dulce de leche "La Lechera". Y ese día fue ayer, 28 de julio de 2005.

Feliz día de la independencia, España. Perdiste.



Tipico de los Argentinos el autoengaño para no admitir su ineptitud.

He conocido Chilenos,Colombianos,cubanos y alguna que otra subraza del continente de los macacos pero nunca vi gente mas miserable,rastrera,hipocrita,cobarde sobre todo (en realidad había puesto sobre todo junto porque soy un subnormal) cobarde y detestable como los Argentinos.

No me extraña que sean la gente mas odiada por sus congeneres sudamericanos (no hay peor insulto para un uruguallo que confundirlo con un argentino).

Pero bueno que se puede esperar de gente que tienen como dios a un cocainomano hijo de puta que lo unico que ha conseguido fue gracias a meter un gol con la mano.

Simplemente, lo ha clavado...[/quote]
 
James Moriarty rebuznó:
INTI rebuznó:
dejo esto, para poner un poco de buena onda en el hilo...


el lado de vista argento en esta situacion

(es un ladrillo, al q no le gusta se jode)


Empezamos de a poco y en silencio a corroerte, España. Primero llegaron ellas, nuestras indestructibles Hormigas Negras, macizas, hijas de puta, y te alteraron el ecosistema peninsular. Después te mandamos a King África, para reventarte directamente el cerebro. Y entonces, calladitos la boca, llegamos nosotros, los argentinos. Nos colamos en tus bares, en tus calles, y les dijimos a tus carniceros cómo se corta la carne. El tiempo siempre estuvo de nuestro lado, España: era cuestión de esperar a que vos cambiaras, no nosotros. La especie más fuerte es la que sobrevive. Siempre.

Al principio, como si te hubieran puesto delante de la puerta un inofensivo caballo de Troya, no olfateaste el peligro que representábamos para tu cultura ancestral. Somos una plaga simpaticona, eso es cierto; a primera vista no te dimos problemas, como los marroquíes; ni asaltamos tus coches en la carretera, como los peruanos; ni asesinamos a tu esposa e hijos, como los inmigrantes del Este. Al principio te sentiste segura con nosotros, España; bajaste los brazos. Y ahí fue donde nos hicimos fuertes.

Paulatinamente empezaste a sentir cierto temor. No solamente nos quedábamos con tus mujeres, también comenzamos a quedarnos con los empleos cualificados de tus hijos y cuñados. Por tus calles, antaño, circulaba el viejo chiste: "el mejor negocio, comprar un argentino por lo que vale y venderlo por lo que cree valer". Ahora por tus calles circula otro chascarrillo, más punzante, que no te hace tanta gracia: "No le des empleo a un argentino, porque en seis meses será tu jefe".

Ay, España, España... Hay que estar más atenta, m'hija. ¿No notaste que tus hijos, al ver a una mujer guapa, empezaban a decir "pibón"? ¿No relacionaste que esa palabra viene del lunfardo "piba"? ¿No oíste a tu juventud empezar a decir "guita" en lugar de "pelas"? Así empiezan las colonizaciones: desde los arrabales. Me extraña España, que siendo mosca no nos conozcas.

Después te mandamos a Darín envuelto para regalo, y tus mujeres empezaron a acartonar la medibacha. Cada verano, puntualmente, les damos a tus hijos una dosis de Daniela Cardone, para que se hagan la paja con carne argentina.

Nuestros triunfos han sido imperceptibles a tus ojos. Pero nosotros los festejábamos saltando de alegría en los sofás y tirando papelitos. Sabemos cuándo una publicidad de tu tele se hizo en Buenos Aires, sabemos cuándo un guionista es argentino. Hace un mes, cuando tu televisión comenzó a pasar —sin siquiera doblarlo— el spot de mayonesa Calvé, supimos que habías perdido otra batalla.

La guerra ha sido lenta, y vos también presentabas pelea: no nos dabas los alimentos básicos, España. Esa fue siempre tu estrategia. Sabés muy bien que no podemos vivir a arroz y pescado, que nos moriríamos si sólo probáramos el cocido, el pan con tomate, y los pinchos. Y vos nos dabas eso para comer. Nos dolía; sangrábamos en silencio.

No hay una puta cosa en tus panaderías que tenga dulce de leche. No sos amiga de lo dulce, España. Al hojaldre lo rellenás de atún. Al bizcochuelo de chocolate le metés... ¡chocolate líquido! Tu escasez peninsular de dulce de leche casi nos hace desistir e irnos, casi nos hace claudicar. Lo confesamos.

Pero somos como las hormigas negras; somos feroces y creativos. Entonces descubrimos que si comprábamos leche condensada y la hervíamos (con lata y todo) durante cuatro horas, teníamos un sustituto que nos daba fuerza. No era Chimbote, pero podíamos seguir respirando. Y así tuvimos, durante un tiempo, dulce de leche para seguir corroyéndote las entrañas, España.

Creció entonces la venta de leche condensada en toda la península ibérica. Un doscientos treinta por ciento. La empresa "La Lechera" volvió a tener ganancias netas después de catorce años. Pero para nosotros la lucha continuaba sin cuartel. El dulce de leche es nuestra gasolina, y no podíamos esperar cuatro horas para zamparnos una cucharada y seguir peleando por lo nuestro. Eran muchas horas, y además las ollas se nos oxidaban.

Estuvimos a punto de irnos, España. En serio. Estuvimos a ésto de dejarte en paz con tus paellas y tus corridas de toros. Hace un año nos juntamos todos en la clandestinidad: las hormigas negras, Daniela Cardone, Calamaro, todos nosotros. Votamos. Y por una pequeña mayoría decidimos aguantar un poco más.

Por eso ahora estamos felices. Porque ayer, España, caíste por fin rendida. Ayer la raza más fuerte se puso en pie, en toda su fantástica altura. Te puede el capitalismo, España, te puede el dinero. La empresa "La Lechera", al ver que el consumo de leche condensada había crecido gracias a nosotros, sacó por fin esto al mercado:

¡Ay, España, ahora empezá a correr! No sólo nos das combustible ilimitado para acabar con tus ruinas, sino que además lo envasás con pico antigoteo. Ahora sí que no nos vamos más. Vamos a cogernos a tus mujeres con doble ímpetu y ellas parirán hijos españoles que tomarán mate día y noche. Sí, sí, España, oíste bien: todos tus nuevos hijos tendrán apellidos que terminen con "i".

Ahora no, porque ahora ni siquiera te diste cuenta de que has perdido la batalla final. Ahora no, España. Pero dentro de muchos años, cuando desde Cataluña a Andalucía, desde Cantabria hasta Melilla, todo el mundo diga remera en vez de camiseta, cuando el presidente de la Real Academia se cambie el apellido por vergüenza, ese día, España, mirarás para atrás y descubrirás que la debacle de tu pueblo comenzó la mañana de verano que se puso a la venta el dulce de leche "La Lechera". Y ese día fue ayer, 28 de julio de 2005.

Feliz día de la independencia, España. Perdiste.

pero que cojones cuenta este tipo? piensa que van a dominar el mundo, a traves del control de la leche condensada?
Lo mismo se cree que el dia que vendan mate habran conquistado europa.

Ah!! Y aqui tiene algunas de las marcas/empresas que llevan la voz "cantante" en su pais, para que baje un poquito a la realidad.

https://www.telefonica.es

https://www.repsolypf.com

https://www.gruposantander.es

https://www.iberia.com

El es feliz pensando sus tonterías, y mientrar Argentina seguirá siendo nuestra colonia (económicamente hablando).

Podemos añadir Endesa y demás, pero a Iberia ya no, porque la mierda de aerolineas argentinas casi la lleva a la ruina. Por suerte, consiguió salvarse, y no se cómo dejo viva esa ruina.


Empalador rebuznó:
MensajePublicado: 15/11/2005 18:17 Asunto:
INTI escribió:
dejo esto, para poner un poco de buena onda en el hilo...


el lado de vista argento en esta situacion

(es un ladrillo, al q no le gusta se jode)


Cita:
Empezamos de a poco y en silencio a corroerte, España. Primero llegaron ellas, nuestras indestructibles Hormigas Negras, macizas, hijas de puta, y te alteraron el ecosistema peninsular. Después te mandamos a King África, para reventarte directamente el cerebro. Y entonces, calladitos la boca, llegamos nosotros, los argentinos. Nos colamos en tus bares, en tus calles, y les dijimos a tus carniceros cómo se corta la carne. El tiempo siempre estuvo de nuestro lado, España: era cuestión de esperar a que vos cambiaras, no nosotros. La especie más fuerte es la que sobrevive. Siempre.

Al principio, como si te hubieran puesto delante de la puerta un inofensivo caballo de Troya, no olfateaste el peligro que representábamos para tu cultura ancestral. Somos una plaga simpaticona, eso es cierto; a primera vista no te dimos problemas, como los marroquíes; ni asaltamos tus coches en la carretera, como los peruanos; ni asesinamos a tu esposa e hijos, como los inmigrantes del Este. Al principio te sentiste segura con nosotros, España; bajaste los brazos. Y ahí fue donde nos hicimos fuertes.

Paulatinamente empezaste a sentir cierto temor. No solamente nos quedábamos con tus mujeres, también comenzamos a quedarnos con los empleos cualificados de tus hijos y cuñados. Por tus calles, antaño, circulaba el viejo chiste: "el mejor negocio, comprar un argentino por lo que vale y venderlo por lo que cree valer". Ahora por tus calles circula otro chascarrillo, más punzante, que no te hace tanta gracia: "No le des empleo a un argentino, porque en seis meses será tu jefe".

Ay, España, España... Hay que estar más atenta, m'hija. ¿No notaste que tus hijos, al ver a una mujer guapa, empezaban a decir "pibón"? ¿No relacionaste que esa palabra viene del lunfardo "piba"? ¿No oíste a tu juventud empezar a decir "guita" en lugar de "pelas"? Así empiezan las colonizaciones: desde los arrabales. Me extraña España, que siendo mosca no nos conozcas.

Después te mandamos a Darín envuelto para regalo, y tus mujeres empezaron a acartonar la medibacha. Cada verano, puntualmente, les damos a tus hijos una dosis de Daniela Cardone, para que se hagan la paja con carne argentina.

Nuestros triunfos han sido imperceptibles a tus ojos. Pero nosotros los festejábamos saltando de alegría en los sofás y tirando papelitos. Sabemos cuándo una publicidad de tu tele se hizo en Buenos Aires, sabemos cuándo un guionista es argentino. Hace un mes, cuando tu televisión comenzó a pasar —sin siquiera doblarlo— el spot de mayonesa Calvé, supimos que habías perdido otra batalla.

La guerra ha sido lenta, y vos también presentabas pelea: no nos dabas los alimentos básicos, España. Esa fue siempre tu estrategia. Sabés muy bien que no podemos vivir a arroz y pescado, que nos moriríamos si sólo probáramos el cocido, el pan con tomate, y los pinchos. Y vos nos dabas eso para comer. Nos dolía; sangrábamos en silencio.

No hay una puta cosa en tus panaderías que tenga dulce de leche. No sos amiga de lo dulce, España. Al hojaldre lo rellenás de atún. Al bizcochuelo de chocolate le metés... ¡chocolate líquido! Tu escasez peninsular de dulce de leche casi nos hace desistir e irnos, casi nos hace claudicar. Lo confesamos.

Pero somos como las hormigas negras; somos feroces y creativos. Entonces descubrimos que si comprábamos leche condensada y la hervíamos (con lata y todo) durante cuatro horas, teníamos un sustituto que nos daba fuerza. No era Chimbote, pero podíamos seguir respirando. Y así tuvimos, durante un tiempo, dulce de leche para seguir corroyéndote las entrañas, España.

Creció entonces la venta de leche condensada en toda la península ibérica. Un doscientos treinta por ciento. La empresa "La Lechera" volvió a tener ganancias netas después de catorce años. Pero para nosotros la lucha continuaba sin cuartel. El dulce de leche es nuestra gasolina, y no podíamos esperar cuatro horas para zamparnos una cucharada y seguir peleando por lo nuestro. Eran muchas horas, y además las ollas se nos oxidaban.

Estuvimos a punto de irnos, España. En serio. Estuvimos a ésto de dejarte en paz con tus paellas y tus corridas de toros. Hace un año nos juntamos todos en la clandestinidad: las hormigas negras, Daniela Cardone, Calamaro, todos nosotros. Votamos. Y por una pequeña mayoría decidimos aguantar un poco más.

Por eso ahora estamos felices. Porque ayer, España, caíste por fin rendida. Ayer la raza más fuerte se puso en pie, en toda su fantástica altura. Te puede el capitalismo, España, te puede el dinero. La empresa "La Lechera", al ver que el consumo de leche condensada había crecido gracias a nosotros, sacó por fin esto al mercado:

¡Ay, España, ahora empezá a correr! No sólo nos das combustible ilimitado para acabar con tus ruinas, sino que además lo envasás con pico antigoteo. Ahora sí que no nos vamos más. Vamos a cogernos a tus mujeres con doble ímpetu y ellas parirán hijos españoles que tomarán mate día y noche. Sí, sí, España, oíste bien: todos tus nuevos hijos tendrán apellidos que terminen con "i".

Ahora no, porque ahora ni siquiera te diste cuenta de que has perdido la batalla final. Ahora no, España. Pero dentro de muchos años, cuando desde Cataluña a Andalucía, desde Cantabria hasta Melilla, todo el mundo diga remera en vez de camiseta, cuando el presidente de la Real Academia se cambie el apellido por vergüenza, ese día, España, mirarás para atrás y descubrirás que la debacle de tu pueblo comenzó la mañana de verano que se puso a la venta el dulce de leche "La Lechera". Y ese día fue ayer, 28 de julio de 2005.

Feliz día de la independencia, España. Perdiste.



Tipico de los Argentinos el autoengaño para no admitir su ineptitud.

He conocido Chilenos,Colombianos,cubanos y alguna que otra subraza del continente de los macacos pero nunca vi gente mas miserable,rastrera,hipocrita,cobarde sobre todo (en realidad había puesto sobre todo junto porque soy un subnormal) cobarde y detestable como los Argentinos.

No me extraña que sean la gente mas odiada por sus congeneres sudamericanos (no hay peor insulto para un uruguallo que confundirlo con un argentino).

Pero bueno que se puede esperar de gente que tienen como dios a un cocainomano hijo de puta que lo unico que ha conseguido fue gracias a meter un gol con la mano.

Simplemente, lo ha clavado...[/quote]
 
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