Otra cosa sería la auténtica zorra para mí, y la que a mí me gusta. Aquella mujer que sí disfruta, sí tiene la libido alta, sí folla porque quiere, para pasárselo bien como quien realiza cualquier hobby por placer, y no como medio para sentirse mejor consigo misma, como la anterior, sino como fin en sí mismo. Esa mujer está muy alejada de la típica imagen estética que consideramos como puta, zorra, etcétera. Es un tipo de mujer que estéticamente no parece lo que realmente es, y hace falta mucho bagaje sexual para distinguirlas de las simples furcias cutrosas que sólo usan el sexo para poner en marcha su posterior maldad, lo que realmente quieren.