Algún día, cuando no tenga otra cosa que hacer, te buscaré, y no me será difícil dar contigo, eres tan imbécil que por pensar que Warhol tenía razón tú podrías atenerte a su máxima, y has dado los datos suficientes para localizartealgún día consideraré que eres lo suficientemente insignificante para que aún considerantdoe escoria me importes un mínimo, algún día dejaré de tenerte compasión por ser un esquizofrénico sin padre el cual piensa que la vida ha sido injusta con él, cuando se le ha permitido todo por no alterarlo, por no tenerle miedo, cuando una madre ha aguantado carros y carretas por el único hecho de no alterar a lo que se supone que es un hijo y que no pasa de ser el bastardo, el fallo de la naturaleza, ese error que se pudo preveer, que nació de su ser sin ella quererlo, y que muy a su pesar, dado que yendo de víctima de la sociedad y de la familia no pasa de ser un triste que se piensa estar sobre el bien y el mal, escudándose en cuatro frases buscadas de la RAE, te diría mil cosas más, esas que sabes, aeía la voz de tu conciencia, esa que te recuerda día sí y día no, que deberias levantarte la tapa de los sesos, y de una vez por todas, sin solución de continuidad hacer fefelices a todo los qu te rodean desapareciebdo de esta vuda.
Has dañadp a quien no debías
Escribiría mil cosas más pero sólo te dejo esto a modo de viaso, no tengo nada que perder, la vida es una mierda, tú, aunque no lo creas puedes perder aauello en lo que confias, y yo, aunque no lo creas puedo disfrutar con ello y superarlo sin mover una ceja.
Tú decides, que vaya a encontrarte y a vapulearte mientras aún te preguntas por qué alguien se ha dirigido hacia ti y sin mediar aplabra te ha hecho un rostro nuevo o callarte como la puta cobarde que eres y rezar porque se me pase esto.
En tus manos está, y es un conseo, no una amenaza.
Y sabes lo más curioso, aunque vayas de mártir, yo tengo aún menos que perder que tú.