Ya conté que yo no me he hecho una paja en la vida, que me resfriego contra superficies de texturas irregulares para alcanzar la eyección de esperma violenta y visceral de forma óptima.
Pues con cuatro [4] años me iba a los praos (prados pa los pijos) y me resfregaba como un poseso contra la madre tierra y menudos orgasmos que alcanzaba sin saber leer ni escribir, así debe sentirse un gitano follando.
No echaba nada, claro, no había emisiones contaminantes cuquiles, jejejeej, ahora to lo dejo pringado, que limpie Brenda.