Las familias tienen que apoyarse entre ellas, cuando mi padre estaba en una Cofradía también nos llamaran de la Asociación de Amas de casa y ahí fui yo para conducir el paso de Semana Santa, que no sé si estuvisteis dentro alguna vez pero es como una carrilana de una tonelada a punto de colapsar sobre sí misma. Tuvimos que bajarla de la cuesta y para ver desde dentro solo hay un ojo de buey que más bien es un ojo de culo porque no se ve nada.
Llovía a mares y bajando por la cuesta uno de los que cargaba la sagrada representación me iba intentando guiar "a la izquierda", me decía, "a la izquierda", pero yo no veía y solo oía los crujidos de la estructura de madera quebrándose lentamente hasta que ese cristiano gritó "A LA IZQUIERDA, ME CAGO EN DIOS", y viré con la poca presteza que me quedaba tras condenar el alma de un puro en esta Gomorra barbanzana.
Esto es verdad eh, no es un chiste.