Puff, me pone la vroca como la maroma de un camino de sirga pensar en ese trío.
La peque con cara de mala hostia untandole hummus horganico y bricosostenible en la coñata pelua y pegándole bocaos al enanito del bosque de la puta psoera bien abierta de patorras, y que la zorruna corrupta me llame namber guan mientras les riego de zumo de vejiga las putas cabezas subido en un escabel con el rabo to morcillón. De esto que echas el meo preto y lejos y puedes apuntar a los hogos del par de puercas.
Buff. Macaloro.