El Real Madrid puso en las manos del preparador físico Di Salvo su laboratorio de preparación física, a semejanza del que funciona en Milán. No escatimó gastos ni medios para hacer de ese laboratorio un referente mundial. Todos los estamentos del club le dieron su apoyo incondicional. Este año, la compañía aseguradora que se ha hecho cargo de los servicios médicos del Real Madrid le ha reafirmado su apoyo con la aportación de un millón de euros para que consiga su objetivo. Sin embargo, la realidad, la triste realidad, es que ese laboratorio lanzado a bombo y platillo no esta funcionando. No está cumpliendo con los objetivos marcados. Las teorías tienen que ir refrendadas con resultados. Si no es así, es que estamos vendiendo humo.
Y esto me parece realmente grave, porque se disponen de los medios y presupuestos más grandes existentes en el fútbol mundial para este objetivo. Esta temporada, el Real Madrid lleva ya la friolera de 16 lesiones musculares y esta semana han caído otros tres más, sin contar las otras. La temporada pasada, en los meses de enero y febrero salieron a una lesión muscular por semana. En la campaña de los galácticos con Queiroz las lesiones también fueron constantes y el rendimiento del equipo nulo. ¿Dónde esta la famosa máquina Omega Wave que sirve para la detección de lesiones musculares?
Realmente nos sorprende que el Madrid ponga de jefe absoluto a un preparador físico y que sus criterios de recuperación pasen por encima del criterio de los médicos del club, cobrando él solo más del doble que el resto de los componentes del servicio médico. Sencillamente demencial. Invito a los responsables de esta decisión a un análisis pausado. Los antecedentes de este tipo en otros clubes terminaron como el rosario de la aurora. La preparación física no es cosa de máquinas detectoras, software informático ni aparatología de última generación, sino que es un trabajo en equipo, donde la disciplina, la constancia y, por qué no decirlo, la humildad deben presidir el trabajo, ya que después de todo el esfuerzo conjunto realizado estamos a expensas de que la pelota se aloje en la red, dentro de los tres palos.