La mujer notó cómo alguien la abordaba por la espalda y la sujetaba con fuerza rodeando su tórax con los brazos. Le pidió que la soltara, pensando que era alguien conocido que podía estar gastándole una broma. Al ver que no lo hacía, comenzó a patalear y a gritar. Su atacante la tiró al suelo y comenzó a someterla a tocamientos libidinosos en sus partes íntimas. Ella seguía gritando. De pronto, el agresor la soltó y salió corriendo hacia un vistoso coche de color negro con el que se dio a la fuga, momento que la víctima aprovechó para escapar en la dirección opuesta.
El delantero reconoció a los investigadores, ante los que declaró asistido por un letrado que le facilitó la SAD, que había sido el autor de los abusos sexuales de los que la denunciante fue víctima el lunes. Según les explicó, fue incapaz de controlar la pulsión que sintió al ver a la mujer y la atacó.